Torre Monstruo en Los Mina: ¿SDE Despega o Ahoga Vecinos Abril 2026?
Se armó el avispero en Los Mina. La noticia de una mega-construcción, un complejo de apartamentos de 15 pisos, ha puesto a los vecinos en grito. Esto no es un cuento, es la pura verdad en este abril de 2026. La gente no entiende cómo un proyecto de esa magnitud puede llegar a un barrio residencial.
Según se supo de buena fuente, la constructora "Progreso Vertical S.A." obtuvo los permisos para levantar una torre que promete cambiar la cara de la Calle 4, casi llegando a la Carretera Mella. Esta zona, aunque con actividad comercial, es el corazón de muchas familias que han vivido ahí toda la vida. La tranquilidad del sector, la que tanto se valora, está ahora en jaque.
Los detalles son alarmantes para los residentes. El proyecto, bautizado como "Residencial El Progreso", incluiría 120 apartamentos, más de 200 parqueos subterráneos y un área comercial en los dos primeros niveles. La construcción se ubicaría justo detrás de la plaza que alberga el supermercado Bravo de la Carretera Mella, en Los Mina, una zona ya saturada por el tráfico y la falta de espacio. Trascendió que la inversión supera los 80 millones de dólares. El regidor de la zona, Juan "El Tigre" Alcántara, ha guardado silencio hasta el momento, lo que ha levantado sospechas entre el tigueraje del barrio.
El calor de abril aprieta, pero más aprieta la incertidumbre. En cada esquina, en cada colmado, la vaina se comenta. "Esto es un abuso," dice Doña Margo, con 40 años viviendo en la Calle 4. "Aquí no hay espacio ni para que un motorista parquee tranquilo, ¿y van a meter 120 familias más? ¿Y el agua? ¿Y la luz? ¿Y la bulla?". El ruido de los motores y los carros públicos en la Av. Venezuela ya es un dolor de cabeza, ahora imagínense el de las máquinas de construcción durante años. Los niños jugando en los callejones, los viejitos sentados en sus galerías, todo eso cambiará.
El impacto no se queda solo en Los Mina. El efecto dominó de este proyecto se sentirá fuerte en Invivienda y hasta en Charles de Gaulle. La Carretera Mella, que ya es un embudo, colapsará con el aumento de vehículos. La entrada de las Palmas, que conecta con la Av. Venezuela, se convertirá en un parqueo gigante en hora pico. Los servicios básicos, ya de por sí deficientes, sufrirán una presión insostenible. Imaginen la gente de Invivienda tratando de llegar a sus trabajos con un tapón aún más grande por las mañanas. La infraestructura actual del sector simplemente no da para más.
"Aquí no hay quien viva así," dijo Pedro "El Chino" Martínez, líder comunitario del sector, mientras tomaba un café con leche en el colmado de la esquina. "Nos van a sacar a la mala, nos van a poner la vida imposible para que vendamos barato. Nadie nos preguntó si queríamos esto. ¿Dónde está el ayuntamiento de Santo Domingo Este? ¿Para quién trabajan ellos? ¿Para el pueblo o para los ricos que vienen a llenarse los bolsillos?". Los residentes dicen que están organizando una asamblea para la próxima semana, buscando el apoyo de todos los sectores afectados.
En un contexto más amplio para la República Dominicana, esta situación no es nueva. La falta de planificación urbana y la permisividad en la entrega de licencias de construcción es un mal que arrastramos. Muchas veces, los intereses económicos pesan más que el bienestar de las comunidades. Es un tema nacional, pero que golpea directamente a la gente de nuestros barrios. La ley de uso de suelo, si es que se aplica, parece que aquí no importa. El Ensanche Ozama ha visto algo similar con construcciones que han afectado el flujo vehicular y la tranquilidad. Es una lucha de David contra Goliat.
La gente de Los Mina y sus alrededores están listos para echar un pleito. No se van a quedar de brazos cruzados. Prometen marchas, protestas y cualquier acción legal para defender su derecho a una vida digna. El Farol al Día seguirá de cerca esta vaina. Veremos si la voz del barrio se escucha o si, como siempre, el cemento y el dinero se imponen. ¿SDE Despega o se hunde en el caos de la construcción sin control? Estén atentos, la cosa se pone caliente en Santo Domingo Este.