Tasas SDE: Colmados Los Mina Sienten Golpazo en Abril 2026
Se armó el avispero en Santo Domingo Este. Los colmados de Los Mina y Ensanche Ozama amanecieron con la soga al cuello. Nuevas tasas municipales llegaron como un balde de agua fría.
Esto es un golpe directo al bolsillo de la gente, aquí en el barrio. El Ayuntamiento, con el cuento de "organizar el comercio", le ha puesto un grillete a los pequeños negocios.
Desde la semana pasada, se supo de buena fuente que los permisos de operación subieron hasta un 30%. Esto es para colmados, salones, bancas y cualquier chinchorro que intente echar pa'lante.
Imagínese usted el calor de este abril de 2026. La gente sudando, buscando un refresco en la parada del carro público. Ahora hasta eso podría salir más caro.
En la Carretera Mella y la Av. Venezuela, los dueños de negocios ya están sacando cuentas. Esos aumentos se los van a pasar a uno, al cliente final.
Los vecinos de Invivienda y Charles de Gaulle sentirán el golpazo. El pan de la mañana, la leche de los niños, el refresco para el calor. Todo pica y se extiende.
"Esto es un abuso", dijo Don Pedro, dueño de un colmado en Los Mina. "Si pago más de permiso, tengo que subirle a la libra de arroz, a la funda de azúcar. ¿De dónde lo saco?".
Doña Ana, que vive en Sabana Larga, no se quedó callada. "Ya el café está por las nubes. Ahora esto. ¿Qué vamos a hacer? No se puede vivir así, la verdad".
Los residentes dicen que el Ayuntamiento no piensa en la gente de a pie. Solo en recaudar. Mientras tanto, en el barrio se habla de protestas.
Trascendió que varias asociaciones de comerciantes de SDE ya se están organizando. No quieren pagar los platos rotos de una gestión que, dicen, les está asfixiando.
Esto contrasta con los datos nacionales. La economía de República Dominicana, según los expertos, sigue siendo la de mayor crecimiento en la región. Pero aquí abajo, la realidad es otra.
En Los Mina, en Invivienda, en El Almirante, la gente no siente ese crecimiento. Lo que siente es el apretón, el pellizco en la cartera.
Se conoció que la medida busca, supuestamente, "modernizar" la administración municipal. Pero a qué costo. Los pequeños empresarios no ven el beneficio por ningún lado.
Un regidor, cuyo nombre no ha trascendido públicamente pero que, según se comenta en los pasillos, votó a favor, defendió la medida. Alegó que es para "mejorar los servicios".
¿Qué servicios? Pregunta la gente. La basura sigue siendo un problema. Las calles con hoyos. Los apagones que nos castigan. ¿Dónde se ve la mejora?
En el Ensanche Ozama, los salones de belleza también están en grito. Un aumento del 25% en el permiso anual. Eso significa que el corte o el blower subirán de precio.
"¿Quién va a venir si todo está caro?", se quejó María, dueña de un salón en Los Trinitarios. "Uno apenas sobrevive, y vienen con esto".
La situación ha encendido las alarmas. Los comerciantes formales e informales se ven afectados. La economía local, la que mueve el día a día de SDE, está en jaque.
Este incremento de tasas podría impulsar más la informalidad. Muchos negocios pequeños preferirán operar sin licencia. Con el riesgo que eso implica.
Eso significa menos control, menos seguridad para el consumidor. Y más problemas para el Ayuntamiento a largo plazo. Un círculo vicioso que no ayuda a nadie.
El Farol al Día ha estado monitoreando la situación de cerca. La gente de Sabana Perdida también se hace eco de esta preocupación. El sentir es generalizado.
La presión es grande para los colmaderos. Ellos son el pulmón económico de nuestros barrios. Son el punto de encuentro, el sitio donde uno fía hasta el día 15.
Ahora, con estos nuevos costos, ¿quién le fía a quién? La cadena se rompe. La confianza se debilita. Y el barrio sufre.
Expertos locales en economía advierten que estas medidas pueden ser contraproducentes. Podrían generar un efecto dominó de aumento de precios en toda la canasta básica.
Lo que empezó como una "reorganización" podría terminar en un desorden mayor. Un descontento social que ya se percibe en las calles.
La gente pide transparencia. Pide saber a dónde va ese dinero extra. Y cómo se traduce en beneficios reales para los que viven aquí.
No es solo el costo del permiso. Es el costo de la vida. Que sube y sube, sin que los sueldos se pongan al día. Es una lucha diaria.
El pueblo de Santo Domingo Este merece respuestas claras. Y soluciones que no los hundan más en la precariedad. Es hora de que las autoridades escuchen.
Este abril de 2026, el debate está servido en cada esquina. En cada colmado. En cada parada de guagua. ¿Se revertirá la medida? ¿O la gente tendrá que seguir apretándose el cinturón?
El Farol al Día seguirá al tanto de este avispero. Mantendremos informada a nuestra gente de Los Mina, Invivienda y todo SDE. Porque aquí, la voz del barrio es la que cuenta.