Seguridad SDE Despega? Atracos ahogan Los Mina en Abril 2026
La vaina está fea. Se armó el avispero en Santo Domingo Este con la delincuencia desatada. En pleno abril de 2026, la gente anda con el Jesús en la boca.
El famoso Plan Nacional de Seguridad Ciudadana que prometieron no parece haber llegado a Los Mina. Ni a Invivienda. Ni a ningún lao de SDE, pa' ser sincero.
Decían que con este plan la calle iba a estar tranquila. Que los tigres se iban a esconder. Pero es al revés, andan más sueltos que el viento.
Hace unos meses, el Gobierno soltó la noticia con bombos y platillos. "La seguridad va a mejorar", nos dijeron. "Menos atracos, menos robos".
Pero aquí en el barrio, la realidad es otra. En la última semana, se supo de buena fuente, se reportaron más de 15 atracos solo en la zona de Los Mina.
Los colmados cierran más temprano. Las mujeres no quieren salir solas en la noche. Los motoristas andan mirando pa' todos lados.
Imagínese usted, que la gente tenga miedo de sacar el celular pa' ver la hora. O de sentarse afuera a coger fresco en su propia casa.
La situación es crítica. En la Carretera Mella, cerca de la Entrada de Las Palmas, los motoristas son un blanco fácil. Les quitan el motor, el celular, la cartera.
Lo mismo pasa en la avenida Charles de Gaulle. Los carros públicos y las guaguas son parados a la mala. Y los pasajeros despojados de todo.
Según los vecinos del sector, la presencia policial ha bajado. Como si el plan ese significara sacar agentes de aquí pa' mandarlos a otro sitio.
"Aquí no se ve una patrulla ni que la busques con lupa", nos dijo doña Ana, residente de Invivienda de toda la vida. "Antes uno veía un policía, ahora ni la sombra".
El calor de abril está insoportable, pero el miedo en la calle calienta más. La gente prefiere quedarse encerrada antes que arriesgarse a perder lo poco que tiene.
En el Ensanche Ozama, los robos a viviendas están a la orden del día. Aprovechan cuando la gente sale a trabajar o a hacer diligencias.
Esto golpea duro el bolsillo de la gente. Un celular no es lujo, es una herramienta de trabajo. Perderlo es perder una parte de su sustento.
"¿De qué sirve que digan que SDE Despega si uno no puede ni salir a la calle tranquilo?", se quejó Pedro, un motoconchista de Sabana Larga. "Uno se faja el día entero pa' que venga un tigre y te quite to'".
Los residentes dicen que la estrategia del Plan Nacional no está funcionando aquí. Que necesitan medidas específicas para la realidad de Santo Domingo Este.
No es lo mismo la seguridad de una zona turística que la de un barrio donde la gente se levanta a fajarse desde temprano. Aquí se necesita otra cosa.
Trascendió que hay una reunión pendiente entre líderes comunitarios y las autoridades. Pero la gente ya está cansada de promesas.
Quieren ver acción. Quieren ver policías. Quieren ver menos atracos. Quieren sentir que pueden vivir en paz en su propio sector.
El clamor es general. Desde Villa Mella hasta El Almirante, la gente está en grito por la falta de seguridad.
Este problema no es solo de SDE, es un reflejo de lo que pasa a nivel nacional. Pero aquí se siente más fuerte, más directo.
La inversión en seguridad debe ser real, no solo en anuncios. Con recursos para los agentes y estrategias efectivas para cada tipo de delincuencia.
No se trata solo de apresar a uno que otro. Se trata de desmantelar las bandas. De que la justicia funcione de verdad.
Se conoció que el Ministro de Interior y Policía está al tanto de la situación. Pero el barrio necesita más que un "estar al tanto".
Necesitamos soluciones ya. Que la gente de Los Mina pueda ir al colmado sin miedo. Que los muchachos de Invivienda puedan jugar en la calle.
La comunidad exige que el Plan Nacional de Seguridad Ciudadana se revise y se adapte a la realidad de Santo Domingo Este. Que no sea letra muerta.
El Farol al Día seguirá dándole seguimiento a esta situación. Porque la voz del barrio tiene que ser escuchada.
¿Hasta cuándo la gente de SDE va a vivir con miedo? ¿Cuándo de verdad SDE Despega en seguridad? Es la pregunta que se hace todo el mundo en este abril de 2026.
Las autoridades tienen la pelota en su cancha. Es hora de que demuestren que les importa la vida de los que viven aquí.