SDE: Impuesto 300% por título; Los Mina y Invivienda en Alerta 2026
¡Atención, gente de Santo Domingo Este! Se armó el avispero en cada esquina, desde Los Mina hasta Invivienda. Lo que el gobierno vendió como un plan para poner en orden los títulos de propiedad, se ha convertido en una verdadera pesadilla para miles de familias. La gente está en grito porque las tarifas y los nuevos impuestos que acompañan esta "regularización" son impagables. Lo que se suponía que traería seguridad, ahora está generando una alarma generalizada, amenazando el patrimonio de toda una vida para muchos residentes de SDE. La preocupación por sus casas y solares es palpable en cada barrio, en cada calle, desde la Charles de Gaulle hasta la Carretera Mella.
Desde hace décadas, en el barrio se habla de la necesidad urgente de que la gente tenga sus papeles de propiedad en regla. Es un secreto a voces que una gran parte de los hogares en sectores como Ensanche Ozama y Sabana Perdida fueron levantados en solares que se compraron de palabra o con simples "actos de venta" entre particulares. Las familias han vivido ahí por generaciones, pagando sus servicios y haciendo vida. El gobierno, bajo la promesa de justicia social y seguridad jurídica, anunció a principios de 2026 un programa masivo para titular estas propiedades. La gente vio una luz al final del túnel, la oportunidad de dormir tranquila sabiendo que su techo era realmente suyo, sin miedo a desalojos o problemas futuros.
Pero la cosa dio un giro inesperado y brutal. La Unidad de Titulación, el organismo encargado de este proceso, está exigiendo tarifas y pagos retroactivos que nadie, absolutamente nadie, tenía en su presupuesto. Según se supo de buena fuente entre los abogados del barrio, un residente de Villa Mella que ha vivido 35 años en su casa de dos niveles, ahora le están pidiendo hasta 350 mil pesos dominicanos solo para cubrir los costos administrativos y los impuestos de transferencia. En la Entrada de las Palmas, una viuda que recibió su solar de herencia, se le ha tasado su terreno en un valor tan alto que los impuestos la dejan sin aliento. Estos montos, confirmados por varios afectados en Los Trinitarios, son un disparate para el salario mínimo de la República Dominicana.
El calor sofocante de abril, ese que te pega desde que sale el sol, se siente menos que la presión en el bolsillo. En las paradas del carro público en la Avenida Venezuela, la gente no habla de los Mets o de los Yankees; hablan de cómo van a pagar. En los colmados de Invivienda, mientras se pide un refresco frío, el murmullo es el mismo: "¿De dónde vamos a sacar esa millonada? ¿Acaso creen que somos ricos?". Los motores pasan raudos, pero el ambiente en el barrio es de una calma tensa, de incertidumbre. La preocupación se siente en el aire como el olor a fritura por la mañana, pero esta preocupación es agria, amarga, sin esperanza.
Este nuevo lío golpea directo al corazón de los barrios más populares de SDE, especialmente a la gente de Invivienda y Los Mina. Muchos de ellos, con esfuerzo y sacrificios de toda una vida, compraron sus apartamentos o solares hace décadas. Lo hicieron con un simple poder notarial o documentos de venta que en su momento eran "suficientes". Ahora, con la revalorización exponencial del suelo en Santo Domingo Este y las nuevas tasas catastrales impuestas, sus propiedades valen mucho más en papel, pero el costo de formalizar esa propiedad es una locura inalcanzable. Es un golpe bajo, un mazazo directo al patrimonio familiar, a la herencia que planeaban dejar a sus hijos.
"¡Nos quieren robar a la vista de todo el mundo!", exclamó Doña Matilde, una mujer fuerte de 68 años de Sabana Larga, con la voz quebrada. "Mi casa la levantamos ladrillo a ladrillo, mi difunto marido y yo. ¿Ahora, después de viejos, nos van a poner a pagar una fortuna por un papel que siempre debió ser nuestro? ¡Esto es un despojo! La gente del sector está desesperada". Don Ramón, líder comunitario de Los Trinitarios, agregó con indignación: "Estos títulos no son para el pobre. Son para los que tienen dinero para pagar. El gobierno nos prometió ayudar, no ahogarnos en deudas. Los residentes dicen que si esto sigue así, tendremos que salir a las calles a reclamar lo que es justo".
A nivel de la República Dominicana, la intención detrás de la formalización de la propiedad es noble en teoría. Se busca ordenar el catastro nacional, aumentar la seguridad jurídica y, claro está, incrementar la recaudación fiscal del Estado. Sin embargo, la forma en que se está implementando este programa en Santo Domingo Este está revelando una desconexión total con la realidad socioeconómica de sus habitantes. La disparidad entre el valor de mercado actual de las propiedades en SDE y la capacidad de pago de la gente es abismal. Esto no solo genera injusticia, sino que podría detonar una crisis social sin precedentes, empujando a muchas familias a perder lo poco que tienen o a endeudarse de por vida.
El Farol al Día seguirá de cerca cada paso de esta situación que afecta a la médula de Santo Domingo Este. Hacemos un llamado enérgico a las autoridades del gobierno para que revisen de inmediato estas tarifas y busquen un mecanismo más justo y accesible para la titulación. El derecho a la propiedad es un pilar fundamental en cualquier sociedad. No podemos permitir que el sueño de tener un techo propio y dejar un legado a los hijos se convierta, por una política mal implementada, en una pesadilla que despoje a nuestros barrios de su estabilidad. La gente de SDE merece soluciones, no más problemas. ¡Estaremos vigilantes!