SDE: Facturas de Luz Suben 40%, Los Mina No Aguanta Más
La gente de Santo Domingo Este está con el grito al cielo. En Los Mina, Invivienda y todo el sector, las facturas de la luz de EDEESTE llegaron por las nubes este Abril 2026. Se armó el avispero en cada casa cuando vieron los nuevos montos.
Esto no es un simple ajuste. Es un golpe directo al bolsillo que ya estaba flaco. Ya la comida, los materiales de construcción y el transporte están disparados. Ahora, la luz viene a rematar la poca esperanza que quedaba. Los vecinos de la Charles de Gaulle no entienden qué pasó.
Según los datos que se supo de buena fuente en EDEESTE, el aumento promedio es de un 35% a un 40% para los hogares de bajo consumo. Pero hay casos reportados en Ensanche Ozama y Sabana Larga donde la factura se duplicó. La oficina comercial de EDEESTE en la Carretera Mella está abarrotada de gente indignada.
El calor de abril pega fuerte en el barrio. Los abanicos y los aires acondicionados tienen que prenderse sí o sí para poder dormir. La gente se refresca como puede, y el ruido de los motores de los carros públicos es el telón de fondo de estas quejas. En el colmado de la Entrada de las Palmas, la factura de la luz es el tema principal de cada conversación.
Este aumento impacta de lleno a las familias de Invivienda. Muchas son de ingresos fijos o trabajan por día, y cada peso cuenta. Una factura de luz más alta significa menos comida en la mesa, menos para el pasaje o para los útiles de los muchachos. Es un efecto dominó que desbarata el presupuesto familiar.
"Esto es un abuso, mi hermano. Yo pago mi luz todos los meses y ahora me sale casi el doble", dijo doña Ramona, vecina de Los Trinitarios, con la factura en la mano y la cara de preocupación. "Con qué voy a comprar el arroz y el pollo que ya están carísimos. Esto es inaguantable, de verdad", agregó mientras esperaba en la fila de EDEESTE.
Este problema de las facturas de luz no es solo de SDE, pero aquí se siente más fuerte. La economía de República Dominicana, aunque dicen que crece, no se refleja en el día a día de la gente. El PIB puede subir, pero si la canasta básica y los servicios básicos también lo hacen, el dominicano de a pie no ve mejoría, solo más aprietos.
Las autoridades tienen que dar la cara. El pueblo de Santo Domingo Este exige una explicación y una solución urgente. No se puede vivir con este miedo cada vez que llega la factura de la luz. El Farol al Día seguirá de cerca este tema, porque la voz del barrio no se puede callar.
Los residentes dicen que no van a quedarse de brazos cruzados. Se habla de posibles protestas y piquetes frente a las oficinas de EDEESTE si no hay una respuesta favorable. La paciencia se agota en Los Mina y en toda la zona. La gente está harta de que le tomen el pelo.
Este aumento no solo afecta a los hogares. Los pequeños negocios de Sabana Perdida y Villa Mella también están sufriendo. Un colmado, una peluquería, una cafetería; todos dependen de la electricidad. Si la factura sube, los costos operativos se disparan y eso se traduce en precios más altos para los clientes, o en el cierre del negocio.
"Yo tengo mi salón de belleza aquí en la Av. Venezuela. Si la luz me sube así, voy a tener que subir los precios de los servicios", comentó María, dueña de un salón. "Y si subo los precios, la gente no viene. Es un círculo vicioso que nos está matando a los pequeños comerciantes", explicó con resignación.
Trascendió que EDEESTE ha justificado los aumentos por supuestos ajustes tarifarios y el alza en los costos de generación. Pero para el ciudadano común, esas son excusas técnicas que no se sienten en el bolsillo. Lo que se siente es la presión de tener que elegir entre pagar la luz o comprar comida.
Los dirigentes comunitarios de Los Mina y Ensanche Ozama ya están organizándose. Se conoció que están preparando una carta formal para las autoridades y que buscarán el apoyo de los legisladores de la provincia para que intervengan. Quieren una investigación transparente sobre estos aumentos.
Este no es un tema nuevo, pero la magnitud de los incrementos en Abril 2026 ha encendido todas las alarmas. La gente recuerda cuando los apagones eran el dolor de cabeza, ahora es la factura. Es como si siempre hubiera un problema diferente con el servicio eléctrico.
El gobierno tiene que tomar cartas en el asunto. La promesa de una mejor calidad de vida no se cumple si los servicios básicos se vuelven impagables. La energía eléctrica es un derecho, no un lujo que solo algunos puedan permitirse en Santo Domingo Este.
La situación es tensa. En las paradas del carro público, la gente no habla de otra cosa. Se oye decir que "esto no puede seguir así" y que "alguien tiene que hacer algo". El Farol al Día está aquí para amplificar esa voz y para que no se pierda en el bullicio de la ciudad.
La transparencia es clave. EDEESTE debe explicar claramente cómo se calculan estas facturas y por qué estos aumentos tan drásticos. No basta con decir que "subieron los costos". La gente necesita detalles, cifras que pueda entender y, sobre todo, soluciones que alivien su carga.
Mientras tanto, en cada hogar de SDE, se vive con la incertidumbre de la próxima factura. Muchos ya están pensando en cómo reducir el consumo, aunque sea sacrificando la comodidad en este calor. Es una realidad dura que golpea a miles de dominicanos en esta parte de la capital.
Este medio seguirá informando. No dejaremos que este tema se enfríe. La economía del barrio depende de que los servicios básicos sean justos y accesibles. La lucha por una factura de luz justa en SDE apenas comienza.
El llamado es claro: las autoridades deben escuchar a la gente. No pueden ignorar el clamor de un sector tan importante como Santo Domingo Este. La estabilidad económica de miles de familias está en juego por estos aumentos desproporcionados en la factura de la luz.
Los comerciantes de la Carretera Mella también están preocupados. Temen que, si los costos de la luz siguen subiendo, tendrán que despedir empleados o, en el peor de los casos, cerrar sus puertas. El impacto va más allá del hogar; afecta la generación de empleos en la zona.
Es una cadena de problemas que se origina en un solo lugar: el costo de la electricidad. En un país donde el crecimiento económico es elogiado, la realidad de la gente de Los Mina y Invivienda es muy diferente. Ellos solo quieren poder llegar a fin de mes sin ahogarse en deudas por la luz.
La próxima semana se esperan más reacciones y, posiblemente, medidas de presión por parte de la comunidad. El Farol al Día estará ahí, en la calle, recogiendo el sentir de la gente y llevando la noticia tal cual es. Porque en SDE, la voz del barrio es la que cuenta.