SDE en Grito: Nuevo Permiso Ahoga Los Mina en Abril 2026
Se armó el avispero en Los Mina, Invivienda y todo Santo Domingo Este. Desde principios de abril 2026, un nuevo "Permiso de Movilización Vecinal" (PMV) tiene a la gente en grito. ¿Seguridad o control excesivo? La polémica desborda las calles de SDE.
La medida, impulsada por la Dirección de Seguridad Ciudadana de SDE en conjunto con algunas Juntas de Vecinos, busca, según dicen, frenar la delincuencia. Argumentan que los "malos" se mueven sin control entre barrios, causando estragos. Pero nadie se esperaba una imposición tan drástica en el día a día.
El PMV se exige para transitar por ciertos puntos clave de SDE. Imagínese usted salir de la Carretera Mella, rumbo a Invivienda o el Ensanche Ozama, y que de repente le pidan un papel sellado por la alcaldía o la junta de vecinos. La situación, según los afectados, es totalmente surrealista.
En la Avenida Venezuela, cerca de Los Trinitarios, ya hay retenes improvisados donde policías y "voluntarios" exigen el documento. Esto ha generado tapones kilométricos y discusiones acaloradas, casi a diario, desde que la medida arrancó a principios de este mes.
Lo peor es el costo, que golpea directo al bolsillo. Se supo de buena fuente que cada permiso cuesta RD$200 y solo tiene validez por un mes. Una familia trabajadora debe sacar varios papeles si sus miembros se mueven por la zona. Es un golpe más, y bien duro, a la economía familiar.
El calor de abril 2026 no es lo único que sofoca a la gente de SDE. El ruido incesante de los motores se mezcla con la queja constante de los que esperan en las paradas del carro público, bajo el sol implacable. La paciencia se agota.
En el colmado de la Entrada de las Palmas, el tema de conversación es uno solo y se repite sin cesar: "¿Y ahora qué hacemos para ir a trabajar sin que nos molesten con ese papel?" La impotencia y la rabia se sienten en el aire, densas como la humedad de la capital.
Los comerciantes pequeños de Sabana Larga están perdiendo clientes a un ritmo alarmante. La gente prefiere no arriesgarse a salir de su sector por el famoso PMV. Las ventas han caído en picada, y el miedo a una multa o a que le quiten el vehículo es real y constante.
Para la gente de Invivienda, esta medida es un verdadero martirio sin fin. Muchos tienen que cruzar a otros barrios de SDE o ir al centro de la capital para trabajar, estudiar o buscar servicios básicos. Cada día es una odisea que no termina.
Pierden tiempo valioso y dinero buscando el dichoso permiso, o pagando multas inventadas por no tenerlo a mano en el momento justo. Es un peaje encubierto que afecta a miles de familias trabajadoras de Santo Domingo Este, sin ofrecer una solución real.
Los chiriperos, los vendedores ambulantes, los motoconchistas de Charles de Gaulle, los que viven del día a día, son los más afectados por esta situación. Su ingreso ya escaso se les va en burocracia, papeles y extorsiones disfrazadas de "seguridad ciudadana".
En Sabana Perdida, los estudiantes que van a la universidad en la Autopista Las Américas también sufren. Tienen que cargar con un permiso que no les garantiza nada, solo más retrasos y dolores de cabeza. La educación se ve afectada por una medida sin sentido.
"Esto es un abuso, un atraco a mano armada contra el pueblo trabajador", dijo Juana Pérez, residente de Ensanche Ozama, con la voz quebrada por la frustración. "Aquí la delincuencia nunca mejora, pero para ponernos trabas y cobrarnos sí son buenos y rápidos", añadió.
Pedro Rodríguez, un motoconchista de Los Mina, agregó con visible enojo: "Si no doy una vuelta extra para evitar un retén, me quitan mi motor. ¿Cómo le llevo el pan a mi familia? Esto es peor que los ladrones de la calle, ¡estos son los que tienen la placa y el uniforme!"
Según los vecinos del sector de El Almirante, ya se han reportado varios incidentes donde agentes han confiscado motores y vehículos a personas que no portaban el PMV. Lo peor es que lo hacen sin dar explicación ni recibo. La gente está en pánico y con razón.
"Los residentes dicen que esta medida solo ha servido para que algunos se lucren con el sufrimiento ajeno", comentó un líder comunitario de Villa Mella, que prefirió no identificarse por temor a represalias. "Esto no es seguridad, es un negocio disfrazado de ley."
Esta medida, aunque implementada localmente en SDE, sienta un precedente peligroso para todo el país. Expertos en derecho constitucional ya están cuestionando su legalidad y su impacto directo en la libre circulación de todos los ciudadanos dominicanos.
La Constitución dominicana garantiza el derecho al libre tránsito por el territorio nacional sin restricciones. Limitarlo con un "permiso vecinal" es una violación flagrante a un derecho fundamental, según abogados consultados por El Farol al Día.
Esto podría terminar en los tribunales, con recursos de amparo y demandas colectivas que podrían paralizar la medida. La sociedad dominicana no puede permitir que cada alcaldía o junta de vecinos decida quién entra o sale de un barrio.
El impacto económico no es menor para SDE. Al encarecer y dificultar el tránsito, se frena el comercio local, se desincentiva la inversión y se ahoga la economía de subsistencia de miles de familias. Santo Domingo Este, un motor económico, podría ver su crecimiento afectado seriamente.
El Farol al Día seguirá de cerca este avispero que se ha armado en Santo Domingo Este. Las autoridades deben aclarar urgentemente la base legal de este PMV y cómo van a proteger los derechos fundamentales de los ciudadanos que pagan impuestos.
SDE necesita soluciones reales a la delincuencia, que sean efectivas y respetuosas de la ley, no más trabas, cobros ilegales y burocracia para la gente honesta que solo busca ganarse la vida. El pueblo ya está harto de abusos.
¿Hasta cuándo tendremos que pagar por vivir y movernos libremente en nuestro propio país? La gente de Los Mina, Invivienda y Charles de Gaulle, y todo SDE, merece respuestas claras y soluciones inmediatas a esta problemática. La presión social crece, y el gobierno debe escuchar con atención.