SDE en alerta: 30% más denuncias por abusos tras Plan Fortaleza
Se armó el avispero en Santo Domingo Este. El famoso “Plan Fortaleza SDE” que el Gobierno lanzó con bombos y platillos para frenar la delincuencia, parece que está saliendo por la culata. La gente de Los Mina y Charles de Gaulle está en grito.
Este plan, anunciado a principios de año, prometía mano dura contra los atracos y la criminalidad que azotan el barrio. Se desplegaron más policías y militares, se habló de cámaras nuevas y operativos sorpresa.
Pero en este Abril de 2026, lo que tenemos es otra cosa. Se supo de buena fuente que, lejos de bajar la delincuencia, los robos y asaltos siguen a la orden del día. Peor aún, las denuncias por abusos de autoridad se dispararon.
Basta con darse una vuelta por la Avenida Charles de Gaulle o la Carretera Mella. El calor de abril aprieta, el ruido de los motores es constante, y en cada parada de carro público o colmado, la queja es la misma.
La gente de Invivienda, por ejemplo, siente que el plan es un “show”. Dicen que los operativos son más para molestar a los motoristas que para atrapar a los verdaderos delincuentes.
“Aquí en la Entrada de las Palmas, la policía lo que hace es parar a los muchachos que van para el trabajo. Y los verdaderos tigueres siguen haciendo de las suyas”, nos contó María Pérez, vecina de Invivienda.
Otro residente del Ensanche Ozama, Juan Valdez, afirmó: “El otro día, me pararon sin motivo. Me revisaron como si fuera un criminal. ¿Y la seguridad? Eso es un relajo”.
Fue confirmado que la Comisión de Derechos Humanos ha recibido un incremento significativo de quejas. Hablamos de un 30% más de denuncias por detenciones arbitrarias y malos tratos en SDE.
La situación es tensa. Los operativos nocturnos, lejos de dar tranquilidad, generan zozobra entre los que salen de trabajar. Los residentes dicen que se sienten más vigilados que protegidos.
Desde el Palacio Nacional, se había vendido el Plan Fortaleza SDE como un modelo a seguir. Se prometió una reducción drástica de la criminalidad. Pero la realidad en la calle es otra.
En el barrio se habla de que los policías y militares destacados aquí no tienen los recursos necesarios. O que la estrategia está mal diseñada, enfocada en el “show” y no en la inteligencia criminal.
Mientras tanto, los atracos a mano armada siguen preocupando. En Los Trinitarios, por ejemplo, los dueños de colmados y pequeños negocios están desesperados.
“Aquí te atracan a plena luz del día”, dijo Pedro Solano, propietario de un colmado en Los Trinitarios. “Y cuando viene la policía, ya el ladrón va lejos. ¿De qué sirve el Plan Fortaleza?”.
La verdad es que la delincuencia es un problema nacional. No es solo de SDE. Pero la forma en que se está manejando aquí está creando más problemas que soluciones.
El Gobierno central debe tomar cartas en el asunto. No se puede vender una imagen de seguridad que no se corresponde con la realidad que vive la gente en Los Mina y Sabana Larga.
Se conoció que algunas organizaciones comunitarias están preparando una serie de reuniones. Quieren exigir respuestas y un cambio de estrategia urgente.
La paz del barrio no puede depender de un plan que solo genera más miedo y desconfianza. La gente de SDE necesita seguridad de verdad, no solo promesas o titulares bonitos.
Este mes de abril de 2026, la paciencia se agota. Los vecinos de Santo Domingo Este están pidiendo a gritos que se revise el Plan Fortaleza SDE. Quieren una estrategia que realmente funcione y respete a la gente.
El tema de la seguridad ciudadana es clave para el desarrollo del país. Si la gente no se siente segura en su propio barrio, entonces estamos fallando como sociedad.
La percepción de inseguridad se mantiene alta. Esto afecta la vida diaria, el comercio, y hasta la inversión en los barrios de SDE. Nadie quiere invertir donde se siente vulnerable.
Los comerciantes, por ejemplo, ya están cansados. Muchos han tenido que reforzar sus locales, gastando dinero que apenas tienen. Esto es un costo adicional que frena el crecimiento.
Y los jóvenes, ¿qué mensaje reciben? Ven que la delincuencia sigue impune y que la autoridad a veces es parte del problema. Es un círculo vicioso que hay que romper.
El impacto no es solo económico, es social. La desconfianza entre vecinos aumenta. La gente tiene miedo de salir de noche. La vida comunitaria se ve afectada.
Los líderes comunitarios de Villa Mella y Sabana Perdida han expresado su preocupación. Piden un diálogo abierto con las autoridades para buscar soluciones efectivas y duraderas.
No es solo poner más policías en la calle. Es implementar programas preventivos, mejorar la inteligencia policial y, sobre todo, garantizar el respeto a los derechos de los ciudadanos.
Este es el momento de actuar. La delincuencia en SDE no es un juego. Y la gente de Santo Domingo Este merece vivir en paz, sin miedo y sin abusos.
El Farol al Día seguirá dándole seguimiento a esta situación. Estaremos en la calle, escuchando a la gente. Porque la voz del barrio es la que importa.
Los ojos de todo el país están puestos en SDE. El éxito o fracaso de este plan aquí puede marcar un precedente para la seguridad a nivel nacional.
La población espera acciones concretas. Ya no bastan las palabras ni las promesas. Se necesita una seguridad real que proteja a la gente y no la oprima.
La esperanza es que las autoridades escuchen. Que entiendan que un plan de seguridad debe construirse con la comunidad, no contra ella. Y que la fortaleza de un barrio está en su gente.
El llamado es claro: seguridad sí, abusos no. Santo Domingo Este merece un futuro más seguro y justo. Y en El Farol al Día, seguiremos alumbrando la verdad.