SDE Despega? Centro Emprendimiento Los Mina: Un Escombro de RD$80MM
Se armó el avispero en Los Mina. Un proyecto que prometía ser la luz para el futuro de miles de jóvenes en Santo Domingo Este, hoy es solo un cascarón abandonado. Millones de pesos del erario público se han esfumado en lo que se conoció como el "Centro de Capacitación Tecnológica y Emprendimiento".
Este centro, anunciado con bombos y platillos hace dos años, prometía aulas modernas, talleres equipados y oportunidades laborales. Era la esperanza de sacar a muchos del bajo mundo y darles una profesión. Sin embargo, el sueño se convirtió en pesadilla para los residentes de Los Mina.
Según los vecinos del sector, específicamente en la cercanía de la avenida Sabana Larga con la Entrada de las Palmas, la obra quedó paralizada hace más de un año. Se supo de buena fuente que la inversión inicial superó los RD$80 millones. Hoy, lo que iba a ser un faro de progreso es una guarida para delincuentes y un vertedero improvisado.
El calor de abril pega fuerte en SDE. El ruido de los motores y la música de los colmados no pueden tapar el descontento. Los niños juegan cerca de la estructura oxidada, sin saber el peligro que representa. En el colmado de la esquina, la gente está en grito, echando maldiciones por la burla del gobierno.
El impacto local es brutal. Residentes de Invivienda y Ensanche Ozama, que esperaban enviar a sus hijos a capacitarse allí, se sienten estafados. La promesa de empleos y desarrollo para todo SDE se fue al zafacón. Ahora, esa mole de hormigón a medio terminar es un foco de inseguridad, atrayendo a antisociales al barrio.
"Esto es una vergüenza, mi hermano", dice Juana Tejada, residente de Los Mina Norte. "Mis dos muchachos estaban locos por entrar ahí a aprender de informática. Ahora mira eso, un nido de ratas y gente mala. Es una burla para el barrio". La gente se siente abandonada.
El caso del Centro de Capacitación de Los Mina no es un hecho aislado. En el barrio se habla de otros proyectos botados por todo el país. Esta situación pone en jaque la credibilidad de las instituciones que manejan los fondos públicos. La falta de transparencia y el despilfarro son un dolor de cabeza nacional.
Es hora de que las autoridades rindan cuentas. SDE merece respeto y no más promesas vacías. Queremos ver a SDE Despega, pero con obras terminadas y funcionales, no con esqueletos de concreto que solo generan peligro. La comunidad exige respuestas y que se termine lo que se empezó.