SDE: Crédito RD$31 mil millones frontera, ¿quién agarra el billete?
El dinero se mueve, pero ¿para quién? Aquí en Santo Domingo Este, la gente se pregunta dónde está el billete cuando escucha que el crédito privado en la frontera dominicana creció un 29.5% en 2025. Los Mina y Ensanche Ozama sienten la presión, mientras otros ven cómo el capital se multiplica lejos de su gente.
Se habló de un saldo de RD$31,485 millones, un subidón de más de siete mil millones de pesos en un solo año. Eso suena a mucho, a una ola de inversión, pero la verdad es que ese monto apenas es un 1.3% del total de crédito que se mueve en el país, que son más de RD$2.3 billones. Una gota en el océano, dicen algunos que entienden de finanzas RD.
El informe de El Dinero, que fue confirmado por gente que sabe, dice claro que aunque creció, el crédito fronterizo sigue rezagado. Y ojo, que hablaron de "brechas de género", lo que significa que a las mujeres, muchas veces cabezas de familia en Invivienda o Sabana Perdida, se les hace más cuesta arriba conseguir ese empujón financiero para sus pequeños negocios. Es una realidad que golpea duro en la economía SDE 2026.
Aquí en SDE, con este calor de abril que te derrite el alma, la gente se mata buscando el día a día. El ruido de los motores en la Charles de Gaulle no para, la parada de la ruta de Los Mina está full de gente sudando, y en el colmado de la Carretera Mella, el fiao ya casi no existe. La vida se siente dura, y las noticias de "crecimiento" en otros lados a veces suenan a cuento chino, bien lejos de la inversión SDE que se necesita.
Para los comerciantes pequeños de Invivienda, los buhoneros de la Av. Venezuela o las emprendedoras de Los Trinitarios, ese 1.3% nacional del crédito fronterizo parece un mundo aparte. Aquí la gente necesita un préstamo para expandir la fritura, para comprar más mercancía en la pulga o para mandar los muchachos a la escuela con dignidad. Pero el acceso al crédito se siente como un lujo, no como una oportunidad real para que SDE despegue.
Según los vecinos del sector de Los Mina, "uno oye esas noticias y se queda frío. ¿Crédito creciendo? ¿Dónde? Aquí lo que crecen son las deudas", dijo Doña Carmen, que tiene una bodeguita en la Entrada de las Palmas y lucha por mantenerla a flote. "Se supo de buena fuente que los bancos aprietan la tuerca, y si no tienes garantía o un familiar con cuarto, ni te miran", añadió Pedro, taxista de Sabana Larga, quien ve cómo la economía SDE 2026 se aprieta.
Este dato, que salió en El Dinero, muestra un panorama nacional complejo para las finanzas RD. Aunque el país tenga el crecimiento que dicen en los papeles, la verdad es que el dinero no llega igual a todos los bolsillos ni a todos los rincones. El sistema financiero, que mueve esos RD$2.3 billones, tiene que mirar más allá de la frontera y ver la necesidad que hay en los barrios, en cada colmado de SDE. No es solo un número, es la posibilidad de una mejor vida, de una verdadera inversión SDE.
Las brechas de género en el crédito, por ejemplo, son un obstáculo gigante para muchas mujeres que buscan emprender. En Villa Mella, muchas madres solteras intentan montar su salón o vender comida para mantener a sus hijos, pero los requisitos bancarios son una muralla. ¿De qué sirve que el crédito en la frontera dominicana crezca si la mujer trabajadora de SDE no ve un centavo? La economía SDE 2026 exige respuestas claras.
El contraste es palpable. Mientras se celebra el aumento del crédito privado en la frontera, en lugares como El Almirante, la gente se pregunta cuándo llegará esa "bonanza" a sus calles. La falta de acceso a capital para pequeños y medianos negocios frena el desarrollo local. No se trata solo de grandes proyectos, sino de la capacidad de la gente de a pie para salir adelante, para construir su propio futuro.
En el barrio se habla de que los préstamos informales, los "prestamistas", son la única opción para muchos. Esto, claro, con intereses que te ahogan y condiciones que te atan de manos. Esa es la realidad de muchos en Charles de Gaulle y Los Trinitarios. La formalidad bancaria, con sus requisitos y papeleos, parece diseñada para dejar fuera a los que más lo necesitan.
La gente está en grito por una mayor equidad en el acceso al financiamiento. No es solo un asunto de "crédito frontera dominicana"; es un problema de cómo se distribuye la riqueza y las oportunidades en todo el país. Los residentes dicen que si la economía dominicana es la más grande del Caribe, entonces esa grandeza debe sentirse en cada esquina de SDE, no solo en los números macro.
Trasciende que la banca debe revisar sus políticas para incluir a sectores que hoy están marginados. No se puede hablar de progreso si una parte importante de la población, especialmente las mujeres, no tiene las mismas herramientas para crecer. Las brechas de género crédito no son solo una estadística, son vidas que se quedan estancadas.
Se conoció que hay iniciativas gubernamentales para fomentar el crédito, pero hasta ahora, su impacto en la base de la pirámide de SDE es mínimo. La inversión SDE es crucial, pero no solo la que viene de fuera, sino la que se genera dentro, con el apoyo a los emprendedores locales. Un crédito accesible y justo es la chispa que puede encender el motor de muchos sueños.
El gobierno y los bancos tienen que ponerle el ojo a esto. No podemos tener una República Dominicana donde el crédito "crezca" en un lado, y la gente en Invivienda, en Charles de Gaulle, se sienta olvidada. Se armó el avispero, la gente está en grito por más oportunidades y una verdadera inversión SDE. Es hora de que el billete se mueva para todos, no solo para unos pocos. ¿Qué se va a hacer en Abril 2026 para cambiar esta realidad? Eso es lo que queremos saber.