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Internacionales

Remesas caen fuerte: ¿Crisis en Nueva York golpea Los Mina? Abril 2026

📅 11 de julio de 2026
✍️ Roberto Peña
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Internacional Remesas caen fuerte: ¿Crisis en Nue Caribe - El Farol al Día
Internacional Remesas caen fuerte: ¿Crisis en Nue Caribe - El Farol al Día — El Farol al Día
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La vaina se puso fea de verdad. Lo que era un rumor en las esquinas de Los Mina, ahora es un palo confirmado. Las remesas que sustentan a miles de familias en Santo Domingo Este han caído en picada, y la razón viene de lejos, directo desde la metrópoli de Nueva York. La crisis gringa nos está pasando factura, y el bolsillo del barrio siente el golpe más duro que nunca en este abril de 2026.

No es de ahora que se venía hablando bajito en las paradas y los colmados. Desde hace varios meses, la gente comentaba que la "vuelta" no estaba fácil para los parientes allá afuera, en el norte. Los empleos empezaron a escasear, el costo de la vida se puso insostenible en ciudades como el Bronx o Queens, donde reside gran parte de nuestra diáspora. Los dominicanos que se fueron buscando un mejor futuro, ahora batallan para enviar lo poco que les queda, y eso, aquí se siente como un terremoto.

Las cifras preliminares de abril de 2026, soltadas por el Banco Central, confirman el avispero: una caída de hasta un 15% en el flujo de remesas provenientes de Estados Unidos. Eso es un dineral que deja de circular en nuestros barrios. Aquí en Los Mina, en el Ensanche Ozama, y en cada callecita de la Entrada de las Palmas, miles de hogares dependen de ese giro para comer, pagar la luz, y mandar los muchachos a la escuela. La calle Enriquillo, la Rosa Duarte, esas son arterias donde cada dólar que llega es la diferencia entre el pan y el hambre. El impacto es real, se ve en los ojos de la gente que espera el mensaje de "transferencia realizada".

El calor de abril, que ya de por sí ahoga, se siente doble con esta noticia. El ruido incesante de los motores en la Carretera Mella y la Charles de Gaulle parece más pesado, como si la preocupación se mezclara con el escape de los vehículos. En la parada del carro público de la Sabana Larga, la gente no habla de otra cosa. "¿Y ahora qué vamos a hacer?", se preguntan, mientras los fiaos en el colmado del barrio se acumulan sin piedad. La esperanza, que siempre ha sido el motor de los nuestros, ahora se aprieta y se esconde detrás de las persianas.

¿Y cómo afecta todo esto a la gente de Invivienda? Directo al plato y sin escalas. Menos dinero significa menos comida en la mesa, menos posibilidad de pagar esa factura de Edeeste que siempre llega más alta, menos para el pasaje del día a día que ya está por las nubes. Esas casas que se levantaron con el sudor y los cuartos enviados por los que se fueron, ahora sienten el temblor de una crisis que viene de lejos. Los pequeños negocios, como el salón de belleza o el puesto de fritura, que viven de lo que la gente gasta, también empiezan a sentir el bajón. La economía del barrio, que ya anda a media máquina, recibe otro golpe que la deja tambaleando.

"Mi hijo, que está en el Bronx, me mandaba 300 dólares fijo cada quince días, ahora apenas pudo reunir 200 este mes", se lamenta Doña Ana, una señora mayor que vive en Los Trinitarios, mientras se abanica con un cartón. "Uno aquí tiene que estirar el chele como un chicle viejo, y ya no da más", dice Pedro, un motoconchista de Villa Mella, con la cara de preocupación. "La cosa está mala pa' to' el mundo, aquí y allá, pero los de aquí somos los que más la sufrimos", afirma María, dueña de un salón en El Almirante, con los brazos cruzados. La gente está en grito, pidiendo a Dios que la cosa mejore.

A nivel nacional, la caída de las remesas es un palo para toda la economía dominicana. Menos dólares circulando significa menos consumo en general, menos inversión en proyectos que muevan el país, y un freno para el crecimiento que tanto se ha cacareado. El Banco Central ya está con el ojo puesto en la situación, viendo cómo se mueve la balanza de pagos y qué medidas se pueden tomar para amortiguar el golpe. Se supo de buena fuente que el presidente está en reuniones de emergencia, evaluando la situación internacional y su impacto local. Pero la verdad es que la solución no es fácil cuando el problema viene de la primera potencia del mundo.

¿Qué viene ahora para Santo Domingo Este? La gente de Los Mina, de Invivienda, de Charles de Gaulle, tendrá que apretarse más el cinturón. Es hora de buscar soluciones locales, de apretar la inventiva y la solidaridad comunitaria. El gobierno tendrá que mover ficha rápido para apoyar a los sectores más vulnerables. El Farol al Día seguirá de cerca esta novela, informando cada detalle, porque aquí en el barrio, lo que pasa lejos nos llega directo al patio. Manténganse conectados para saber cómo esta crisis internacional sigue afectando nuestra gente en este complicado abril de 2026.

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