Préstamos Disparados: Electricidad Acapara el Dinero en SDE Abril 2026
Mientras en Los Mina la gente sigue fajada día a día con el alto costo de la vida y el calor que no da tregua, se supo de buena fuente que el sector de la electricidad, los mismos que nos mandan la luz y nos pasan la factura, se llevó la mayor parte de los préstamos de todo el país durante el año 2025. Una suma de dinero que hace girar la cabeza a cualquiera en Santo Domingo Este, y que pone a pensar a muchos si tanta plata de verdad se está usando para mejorar el servicio o si se queda en el aire, como a veces se va la luz. Es una noticia que impacta directamente la conversación en las esquinas y en los colmados de cada barrio de SDE, desde Invivienda hasta el Ensanche Ozama.
No es un secreto para nadie aquí en la República Dominicana que la energía eléctrica siempre ha sido un tema de discusión, un dolor de cabeza constante. Entre los apagones que sorprenden en el momento menos pensado y unas facturas que pican el bolsillo más de la cuenta, la gente se pregunta, con razón, dónde va a parar la plata que se supone se invierte. Ahora, con esta información de que el sector fue el que más préstamos recibió, el avispero se armó de nuevo, porque muchos tenían la esperanza de que, con el tiempo, la cosa iba a ir mejorando de verdad y que las inversiones se traducirían en un servicio digno. La promesa de un SDE que Despega en cuanto a calidad de vida se choca con esta realidad financiera que genera muchas interrogantes.
El informe, que trascendió de fuentes del sector financiero nacional y fue confirmado por El Dinero, es claro como el agua: el “suministro de electricidad”, o sea, las empresas generadoras privadas, fueron las campeonas indiscutibles en la recepción de préstamos. Recibieron más dinero fresco que cualquier otra área económica del país. Esto pasó durante todo el 2025, un año entero donde el flujo de capital hacia este sector fue masivo, mientras en barrios como Invivienda o el Ensanche Ozama, la gente sigue con la duda de si la luz se va a ir o no, si el voltaje será estable o si sus electrodomésticos aguantarán un bajón más. La cifra de estos préstamos es tan grande que uno se pregunta si no hay otros sectores más necesitados que pudieran haber aprovechado esa inyección de capital para generar más empleos o mejorar la economía local de SDE.
En este abril de 2026, el calor aprieta y el ruido incesante de los motores de los carros públicos no para en la Carretera Mella, ni en la Charles de Gaulle. La vida en el colmado de la esquina en Sabana Larga sigue su ritmo acelerado, con el dominicano fajándose para llevar el pan a la casa. Pero detrás de esa rutina diaria, la gente del barrio no deja de pensar y comentar en cómo el dinero se mueve en el país y si eso de verdad les llega a ellos, a su día a día, a su calidad de vida. La electricidad es un servicio básico, no un lujo, y cuando se habla de tantos millones en préstamos, la expectativa de una mejora tangible es inmediata y urgente para los ciudadanos de Santo Domingo Este.
La gran pregunta que retumba en las calles de Invivienda y Los Mina es la misma: ¿de qué nos sirve, como pueblo, que el sector eléctrico reciba tantos millones en préstamos si el servicio no mejora de forma consistente o si los precios de la luz siguen siendo un dolor de cabeza para el presupuesto familiar? Los residentes dicen que la inversión debería verse reflejada directamente en sus casas, en menos interrupciones del servicio, en una estabilidad que no terminan de sentir. Parece que la plata se queda en otro lado, o no se gestiona de la forma más eficiente para el beneficio del usuario final. En Sabana Perdida, la gente está en grito pidiendo explicaciones claras sobre el destino de esos fondos.
Aquí en la Entrada de las Palmas, un vecino viejo, Don Ramón, que lleva más de 50 años viviendo en Santo Domingo Este y ha visto de todo, nos comentó con su sabiduría de la calle: “Uno ve en los periódicos que entran millones y millones, que los bancos sueltan tremenda plata, pero la realidad en el barrio es otra. La luz se va a cada rato, los aparatos se dañan con los apagones. ¿Pa' dónde va ese chelito? ¿Quién se beneficia de tanto préstamo si aquí abajo seguimos con los mismos problemas de siempre?” Otra señora en Charles de Gaulle, Doña Ana, agregó con un gesto de frustración: “Si los bancos sueltan tanta plata a los generadores, que se vea en el servicio que nos dan. Que SDE Despega de verdad, no solo en los discursos bonitos que echan los políticos. El pueblo necesita resultados, no solo promesas y titulares de préstamos”.
A nivel nacional, este patrón de préstamos masivos y concentrados en el sector eléctrico plantea un tema serio y de gran debate. Mientras una parte específica de la economía acapara la mayor parte del financiamiento disponible, ¿qué pasa con los pequeños negocios que luchan por arrancar, con la agricultura que es la base de nuestra comida, o con el turismo local que también genera empleos? Esos sectores también necesitan un empuje, necesitan capital para crecer, pero parecen quedarse a la cola, con menos acceso a estos préstamos jugosos. El gobierno y el sector financiero tienen una papa caliente en las manos con este asunto, porque la asignación de recursos debe ser equitativa y transparente para el desarrollo de todo el país. La gente de Villa Mella y El Almirante también tiene derecho a ver sus negocios prosperar con acceso a financiamiento.
La gente de Santo Domingo Este, desde Los Trinitarios hasta Villa Mella, exige transparencia y respuestas claras. Queremos saber si estos préstamos millonarios van a terminar en una mejor calidad de vida para todos, en un servicio eléctrico que de verdad sea estable y accesible, o si se quedarán en papeles y en las cuentas de unos pocos. Abril de 2026 nos encuentra con estas dudas más fuertes que nunca, y el pueblo de SDE merece saber la verdad. El Farol al Día seguirá alumbrando para que la información y la verdad lleguen a la calle, sin rodeos. ¿Qué crees tú que pasará con tanta plata prestada al sector eléctrico? ¿Veremos un SDE Despega de verdad en el servicio de luz? La conversación está abierta.