Presidente promete agua 24/7 para Santo Domingo Este
El martirio del agua se acabó para miles de familias en Santo Domingo Este. El Presidente de la República, en un acto sorpresa en el Palacio Nacional, soltó la bomba: una inversión histórica de más de cinco mil millones de pesos para garantizar agua potable las 24 horas del día en barrios como Los Mina, Invivienda y Charles de Gaulle. La gente en la zona oriental ya no tendrá que madrugar con cubetas ni gastar lo que no tiene en camiones cisternas. Esto fue confirmado por fuentes cercanas al gobierno que hablaron con El Farol al Día.
Por años, la falta de agua ha sido un dolor de cabeza crónico para la gente de SDE. Desde que uno tiene uso de razón, la queja es la misma: la llave gotea o no sale nada. Los apagones de agua son tan comunes como los de luz. Esto ha obligado a los vecinos a comprar tinacos, instalar bombas y, en el peor de los casos, pagar camiones de agua que a veces no son ni aptos para el consumo. Esta situación ha generado un estrés constante y un gasto extra que ahoga el presupuesto familiar, especialmente en los sectores más vulnerables.
El Plan Nacional Hídrico, que ahora tendrá un enfoque especial en Santo Domingo Este, busca cambiar esa realidad de una vez por todas. Según se supo, el proyecto incluye la construcción de una nueva planta potabilizadora en la cuenca del río Ozama, con tecnología de punta. Además, se instalarán más de 200 kilómetros de nuevas tuberías, reemplazando la vieja infraestructura que lleva décadas causando fugas y pérdidas de presión. Este sistema modernizado promete llevar el preciado líquido directamente a los hogares, sin interrupciones y con la calidad que exige la salud pública. La inversión incluye también la capacitación de personal técnico para el mantenimiento y la operación de esta infraestructura de gran escala.
Para la gente de Los Mina, Invivienda, Ensanche Ozama y Sabana Perdida, esto significa un cambio de vida radical. Imagínese no tener que guardar agua en cada envase disponible, ni preocuparse por la hora en que llega la poca que sale. Los niños podrán ducharse tranquilos antes de ir a la escuela. Las amas de casa podrán lavar sin estrés. Además, la calidad del agua mejorará drásticamente, reduciendo enfermedades gastrointestinales que son tan comunes por el consumo de agua no tratada. Se espera que esta medida alivie de forma directa el bolsillo de los hogares que destinaban una parte importante de sus ingresos a la compra de agua embotellada o de camiones cisterna, que tienen precios abusivos.
En el barrio se habla de la noticia con una mezcla de esperanza y un poco de escepticismo, porque promesas de agua se han escuchado muchas veces. Doña Altagracia, vecina de la calle 4 de Invivienda, dijo a este medio: "Si es verdad, ¡gracias a Dios! Ya uno está cansado de pasar sed y de que los muchachos se enfermen por el agua sucia".