Plátano Disparado SDE: Bolsillo de Los Mina No Aguanta Más
El plátano, ese compañero fiel del dominicano, se ha disparado de precio en todo Santo Domingo Este. En Los Mina, la gente ya no sabe ni qué decir. Es un golpe más al bolsillo que ya venía maltrecho.
Esto no es nuevo. Los precios en SDE vienen subiendo como la espuma desde hace meses. Primero fue el pollo, después el saco de arroz, los materiales de construcción. Ahora le tocó al plátano, que es la base del mangú y de los fritos de cada día. La situación económica está apretando duro.
En los colmados de Invivienda y en los mercados improvisados de la Charles de Gaulle, el plátano que antes se compraba a RD$8 o RD$10, ahora está a RD$20, RD$25 y hasta RD$30 la unidad. "El baratito" ya no existe. Doña Carmen, vendedora de víveres en Sabana Larga, confirmó que "nos llega caro de los mayoristas, no podemos venderlo a menos".
El calor de abril se mezcla con el ambiente de quejas en la parada de la guagua. Los motores pasan ruidosos por la Carretera Mella, mientras la gente comenta los precios. "Ya ni mangú se puede hacer todos los días", dijo un señor en la fila del banco. La frustración es palpable en cada esquina de SDE.
Este aumento impacta directamente a las familias de Invivienda y del Ensanche Ozama. Esos sectores donde el plátano frito con salami o el mangú con los tres golpes son la cena obligada. Ahora toca estirar el dinero, buscar alternativas o simplemente comer menos de lo que se acostumbraba. La comida se ha convertido en un lujo.
"Esto es un abuso, uno trabaja para pagar la comida y la luz", expresó con indignación María, ama de casa en Los Trinitarios. "Se armó el avispero con este plátano, la gente está en grito", aseguró Pedro, dueño de un pequeño comedor en Los Mina. Los residentes dicen que ya no aguantan más.
Según se supo de buena fuente, este aumento se debe a varios factores. Problemas con las cosechas por el cambio climático, aumento en el costo del transporte y la especulación de algunos intermediarios. Mientras la economía dominicana sigue liderando el crecimiento en la región, la realidad del barrio es otra. Los números macro no se sienten en el plato.
¿Qué vamos a hacer? Es la pregunta que se hacen todos en SDE. Las autoridades tienen que ponerle el ojo a esto. El bolsillo de la gente no da para más. Para que SDE despegue de verdad, la comida tiene que estar a un precio justo. Estaremos vigilantes, informando cada golpe que le den a la canasta. Comparta esta noticia, para que el grito del barrio se escuche lejos.