Plan Agua RD: ¿SDE Recibe Gotas o Barro en Los Mina Abril 2026?
Se armó el avispero en Santo Domingo Este. El famoso "Plan Nacional de Modernización de Redes de Agua Potable" prometía vida nueva, pero en Los Mina y sus alrededores, solo ha traído más polvo y menos agua.
La gente está en grito. Las obras del acueducto, que debían traer agua 24/7, llevan meses estancadas, dejando las calles como un campo de batalla.
Este plan, anunciado a principios de 2026 con bombos y platillos por el gobierno central, era la esperanza de miles de familias. Se habló de una inversión multimillonaria para renovar tuberías viejas y ampliar la cobertura.
La promesa era clara: dejar atrás los días de escasez y los costos abusivos de los camiones cisterna. Pero la realidad en SDE ha sido una bofetada.
Según los vecinos del sector, las máquinas llegaron, rompieron las calles y luego desaparecieron.
En la Avenida Venezuela, cerca de la Entrada de las Palmas y Los Trinitarios, las zanjas están abiertas desde enero. El caos vehicular es insoportable.
En Invivienda, específicamente en la calle principal y sus transversales, la situación es idéntica. Los tubos nuevos están apilados a la intemperie, sin instalar.
La constructora "Aguas Claras S.A.", encargada de la mayor parte de los trabajos en SDE, no da la cara. Fue confirmado por varias juntas de vecinos que sus oficinas están vacías.
El regidor del ayuntamiento de SDE, Juan Pérez, ha denunciado anomalías en el proceso. Según él, los pagos a la constructora siguen fluyendo, pero el avance de la obra es casi nulo.
El sol de abril castiga sin piedad. El calor extremo que azota Los Mina y todo SDE se combina con el polvo que levantan los vehículos al pasar por las calles rotas.
El ruido de los motores, que siempre es constante, ahora se mezcla con el de las pocas retroexcavadoras que aún se ven, casi siempre paradas.
En el colmado de la esquina, bajo el letrero de "Productos La Bendición", la conversación es una sola: ¿dónde está el agua que nos prometieron?
Los residentes dicen que la situación empeora cada día. No solo no llega el agua nueva, sino que la poca que tenían, ahora es intermitente o llega con presión mínima.
Los camiones cisterna son ahora un lujo. Sus precios han subido por las nubes, aprovechándose de la desesperación de la gente en Invivienda y Sabana Larga.
Una familia promedio en Invivienda gasta más de dos mil pesos mensuales solo en agua, un golpe directo al bolsillo que ya no aguanta más.
Los negocios de la Carretera Mella y el Ensanche Ozama también sufren. El polvo espanta a los clientes, y la falta de agua afecta directamente la higiene y el funcionamiento.
La vida en el barrio se ha vuelto un infierno para muchos.
"Esto es un relajo, una burla para nosotros", soltó Doña Carmen, una envejeciente de Los Mina, con un balde vacío en la mano y la cara marcada por el cansancio. "Nos prometieron el cielo y nos dieron un hoyo en la calle".
Pedro, un motorista que hace ruta por Ensanche Ozama y Charles de Gaulle, se quejó: "Uno se traga el polvo todo el día y cuando llega a la casa, ni para bañarse hay agua. ¡Así no se puede vivir!".
Según se supo de buena fuente, las quejas han llegado hasta la Defensoría del Pueblo. También trascendió que varias organizaciones comunitarias de SDE preparan una manifestación masiva.
Los residentes de Villa Mella y El Almirante, aunque no directamente afectados por estas obras, se solidarizan. Saben que hoy es en Los Mina, mañana puede ser en su propio patio.
Este caso de SDE no es aislado. En otros puntos del país, el Plan de Aguas también enfrenta críticas y retrasos significativos. Se conoció que en San Cristóbal y San Pedro de Macorís la situación es similar.
¿Falta de planificación? ¿Ineficiencia? ¿O algo más oscuro? La gente se pregunta si hay corrupción detrás de estos contratos millonarios que no rinden frutos.
El gobierno central prometió una revisión exhaustiva del proyecto en la última rueda de prensa del Palacio Nacional. Pero para los de SDE, las promesas ya no bastan.
La verdad es que la inversión millonaria anunciada no se ve reflejada en el servicio. Solo se ven calles desbaratadas y cisternas vacías.
La comunidad de Santo Domingo Este exige respuestas y soluciones YA. No quieren más excusas, quieren agua de verdad.
El Farol al Día seguirá de cerca esta situación que ahoga a nuestros barrios. La presión de la gente será clave para que se tomen medidas.
¿Será que SDE Despega con promesas vacías o con agua de verdad en los grifos de Los Mina, Invivienda y cada rincón de nuestro municipio? El tiempo lo dirá, pero la paciencia se está agotando.