Petróleo SDE: Ataque Irán pospuesto, pero precios en alerta Abril 2026
Se armó el avispero en el mercado global del petróleo y en Santo Domingo Este la gente ya siente el calentón. El barril de Texas, ese mismo que define si comemos mejor o peor, subió a US$108.66. Esto es un aviso, una señal de que los precios en Los Mina y Invivienda podrían apretar más en Abril 2026.
La vaina viene por un lío viejo entre Estados Unidos e Irán. Se supo de buena fuente que había un ataque gringo planeado, pero Donald Trump, ese mismo que siempre da de qué hablar, decidió posponerlo a última hora. Esa incertidumbre, esa amenaza de guerra que se cernía sobre el Medio Oriente, fue lo que mandó el precio del petróleo pa' arriba de golpe en los mercados internacionales.
El petróleo intermedio de Texas, o WTI como le dicen los que saben de economía y finanzas, escaló un 3.07% en un solo día. De estar rondando los US$105, se fue a casi US$109 por barril. Imagínense, esa movida, aunque se dé a miles de kilómetros de aquí, en la Carretera Mella o la Av. Venezuela, se traduce en un suspiro de preocupación en cada hogar.
Los camioneros que abastecen los colmados de Charles de Gaulle, Sabana Perdida y Ensanche Ozama ya están haciendo sus cálculos. Un aumento en el costo del combustible para ellos significa que el flete de la comida, de los materiales de construcción, y hasta de la cerveza, se encarece. Y adivinen quién paga esa factura extra al final del día.
Con este calor de abril que te derrite hasta el alma, y el ruido constante de los motores en la parada del carro público de la Entrada de las Palmas, lo último que quiere la gente es que la nevera se vacíe. En el colmado de la esquina, ya se murmura que el saco de arroz, los huevos y la carne de cerdo, que ya están por las nubes, podrían echarle más leña al fuego.
La luz, que subió un 25% y tiene a Los Mina en shock desde principios de mes, también se ve afectada indirectamente por el petróleo. Las plantas generadoras de electricidad en el país usan derivados del crudo para operar. Si el costo de esa materia prima sube, esa tarifa que ya nos ahoga, podría recibir otro empujón. Es una cadena que no perdona a nadie.
En Invivienda, donde el dominicano hace malabares para estirar el chele hasta el día 15 y después hasta el 30, esta noticia cayó como un cubo de agua fría. Las madres de familia se preguntan si el chin de comida que llevan a la mesa se va a poner más difícil de conseguir. La gente está en grito, con la presión de la canasta básica que no da tregua y que ya es un lujo para muchos.
"Ya uno no sabe qué hacer con los precios. Cada vez que sube algo lejos, aquí lo sentimos el doble. La libra de pollo ya no se aguanta, y el plátano ni se diga", dijo doña Ana, vendedora de fritura en Los Trinitarios, mientras volteaba unos tostones con la mirada perdida. "La vida se ha puesto demasiado cara, y lo peor es que nadie da la cara por uno."
Don Pedro, un chofer de carro público que hace la ruta de Sabana Larga a la Av. Venezuela, añadió con la frente arrugada: "Si el petróleo sube, no hay forma de que no nos afecte. Todo se encarece, desde la comida hasta la luz, hasta el pasaje que la gente no quiere que subamos. Es un sinvivir. El gobierno tiene que ponerle ojo a esto, no es posible que cada lío de esos gringos nos caiga encima a nosotros".
Hasta el motoconchista de Villa Mella, que se busca la vida día a día, sabe que un aumento en el combustible le golpea directo al bolsillo. "Si me sube la gasolina, tengo que subir el pasaje, y la gente se queja. Pero si no lo hago, no me da para el diario, para el aceite y el pan de los muchachos", comentó El Chino, parado en una esquina de Villa Mella, esperando un cliente. La verdad es que todos están en la misma olla, con el agua a punto de hervir.
La incertidumbre es lo que más golpea. Si hoy Trump pospuso el ataque, ¿quién garantiza que mañana no lo retome? Esa amenaza latente de conflicto militar en una región productora de petróleo mantiene el mercado nervioso y, por ende, a la economía dominicana en vilo. No es solo el 3% de subida de ahora, es lo que podría venir si la situación geopolítica se calienta más de la cuenta.
Para República Dominicana, una economía que depende casi por completo del petróleo importado para su energía y transporte, esta volatilidad global es un dolor de cabeza constante. El crecimiento económico que tanto se pregona en los informes del Banco Central no se siente igual en el bolsillo del ciudadano común si los precios básicos no paran de subir en el supermercado y en la bodega.
Las autoridades tienen que buscar cómo amortiguar estos golpes internacionales para que la gente de SDE no pague los platos rotos por conflictos ajenos. No basta con decir que la economía "despega" si en la casa de cada vecino de Invivienda o Charles de Gaulle el dinero no rinde para la compra del supermercado. Se necesitan medidas concretas, subsidios focalizados o una política energética más estable y predecible.
La cosa está que arde, y el panorama no pinta fácil para Abril 2026. El futuro del petróleo y la estabilidad de los precios aquí en SDE están en un hilo, atados a decisiones que se toman a miles de kilómetros, en salones de guerra o despachos presidenciales de potencias mundiales. Desde El Farol al Día seguiremos con los ojos bien abiertos, informando cada detalle que afecte tu bolsillo y el de tu familia.
¿Qué crees tú que debería hacer el gobierno para frenar esta escalada de precios que nos ahoga? ¿Cómo afecta esta incertidumbre global a tu día a día en el barrio, en tu colmado, en la ruta que tomas? Déjanos tu comentario y comparte tu opinión con nosotros. SDE Despega, sí, pero necesitamos que los precios nos dejen despegar también, que el progreso se sienta en la mesa de cada familia dominicana.