Peralta Libre SDE: Caso Calamar se Desinfla y Los Mina Cuestiona
La noticia cayó como bomba en todo Santo Domingo Este. José Ramón Peralta, el exministro, quedó libre de polvo y paja en el sonado caso Calamar. La gente en Los Mina, desde el Mercado hasta La Isabelita, se armó el avispero.
Desde que se supo la decisión del Cuarto Juzgado de la Instrucción, el chismecito no para. ¿Qué pasó con los 19 mil millones de pesos que se supone se perdieron? Esa es la pregunta del millón en cada esquina.
El Ministerio Público acusaba a Peralta de ser parte de un esquema de corrupción de esos que te dejan con la boca abierta. Pero la defensa dijo que todo era un invento, puros cuentos sin pruebas. Y el juez les dio la razón, al menos por ahora.
Con el calor de abril, el ruido de los motores en la Charles de Gaulle y la guagua del carro público llena, la gente no habla de otra cosa. En el colmado de la Entrada de las Palmas, el tema de Peralta y el caso Calamar está más caliente que un mangú con salami.
Esta decisión del "no ha lugar" para Peralta y Gonzalo Castillo, otro exministro, pone a la gente de Invivienda a pensar. ¿Es que la justicia solo aplica para el de abajo? ¿O de verdad el expediente estaba cojo, como dice la defensa?
"Aquí en el barrio, uno ve el robo de un celular y al ladrón lo meten preso de una vez", soltó Doña Ana, ama de casa de Invivienda. "Pero cuando se habla de millones, de políticos, la cosa es diferente. Uno se queda como en el aire, ¿dónde está la justicia de verdad?".
Según los vecinos del sector Sabana Perdida, esta situación solo aumenta la desconfianza en el sistema. "Si no hay pruebas para casos tan grandes, ¿qué esperanza nos queda a nosotros, los que andamos a pie?", preguntó Juan, un motoconcho de la Av. Venezuela.
Trascendió que el Ministerio Público no se va a quedar con los brazos cruzados. Ya anunciaron que van a apelar la decisión. Esto significa que la novela del caso Calamar todavía tiene capítulos por escribir. La gente espera que no sea solo un show.
La defensa de Peralta, con sus abogados Pedro Balbuena, Santiago Rodríguez y Emery Rodríguez, insiste en que el fallo es una victoria. Dicen que el expediente del MP no tenía ni pies ni cabeza, que eran solo relatos y que hasta fabricaron testimonios.
Afirman que la magistrada Altagracia Ramírez, quien presidió el Cuarto Juzgado, vio claro que no había nada sólido. Que no había forma de mandar a Peralta a un juicio de fondo sin pruebas contundentes. Esto ha sido un golpe duro para el MP.
El caso Calamar, que perseguía una supuesta red que se habría embolsillado más de 19,000 millones de pesos, es uno de los más sonados de los últimos años. Ha mantenido a la población dominicana en vilo, esperando ver si al fin se hacía justicia con el dinero del pueblo.
La lista de los imputados es larga, pero el foco siempre estuvo en los más sonados: Peralta, Castillo y Donald Guerrero. Este último, el exministro de Hacienda, no tuvo la misma suerte. La justicia no lo favoreció, y él sí tendrá que seguir enfrentando el proceso.
Esta diferencia en las decisiones ha generado más comentarios en El Almirante y Los Trinitarios. "¿Por qué uno sí y el otro no?", se preguntan. La gente busca entender los detalles, aunque la verdad es que muchos sienten que ya no saben ni qué creer.
Los abogados de Peralta sacaron un comunicado donde dicen que sus propios documentos y auditorías oficiales demostraron que él no tenía nada que ver. Que más bien, las pruebas del MP terminaron jugando a su favor. Una jugada maestra, o un expediente débil, dependiendo de a quién le preguntes.
"La presunción de inocencia no puede ser desplazada por narrativas mediáticas ni por percepciones alejadas de la evidencia", dijeron los defensores de Peralta. Un mensaje claro para la opinión pública y para el Ministerio Público.
Lo que sí está claro es que en este Abril de 2026, la confianza en el sistema judicial dominicano sigue en la cuerda floja. Cada decisión importante, como esta, es analizada con lupa por los ciudadanos de a pie. Especialmente en SDE, donde la gente vive al día y el dinero que se pierde en corrupción, se siente más.
El pueblo de Santo Domingo Este, desde la Carretera Mella hasta Sabana Larga, exige transparencia. No quieren más casos que se desinflen. Quieren ver que la justicia sea igual para todos, sin importar el apellido ni el cargo que hayan tenido.
Ahora, con la apelación en camino, la bola está en la cancha de los tribunales superiores. ¿Se revertirá la decisión? ¿O se confirmará que el caso Calamar, al menos para algunos, no tenía el peso necesario? El Farol al Día seguirá atento.
Lo único cierto es que este caso, que parecía tener un final cantado, ha dado un giro inesperado. Y la gente en SDE, la que paga sus impuestos y lucha cada día, sigue esperando que la justicia, tarde o temprano, llegue para todos. La expectativa de lo que viene se siente en el aire caliente de este mes de abril.