Nuevo Centro Deportivo SDE: Costos Disparados en Abril 2026
El sueño de un nuevo Centro Deportivo en Santo Domingo Este se está volviendo una pesadilla, mi gente. En Los Mina y Ensanche Ozama, la gente está en grito porque la construcción del megaproyecto "SDE Despega" está paralizada. Los materiales de construcción se fueron por las nubes en este Abril 2026 y nadie da la cara para explicar qué va a pasar con esa obra tan necesaria para nuestros barrios.
Esto no es relajo. La ilusión que se había generado en la comunidad, especialmente entre los jóvenes y los padres, se está desmoronando a pedazos. Prometieron un futuro brillante para el deporte en SDE, y ahora solo vemos varillas oxidadas y montones de arena que no se mueven. La gente de Invivienda, que ya veía a sus hijos entrenando, no entiende qué está pasando.
Desde el año pasado, el gobierno prometió un complejo deportivo de primera, moderno y con todas las de la ley. Iba a ser el orgullo de Invivienda y Los Trinitarios. Un lugar donde los jóvenes de SDE podían practicar baloncesto, boxeo, béisbol y hasta natación en piscinas olímpicas, todo en un mismo lugar. La comunidad ya se veía celebrando torneos y formando futuras estrellas.
La expectativa era enorme. Se habló de canchas multiusos techadas, gimnasios equipados, pistas de atletismo y hasta un pabellón de artes marciales. La idea era sacar a los muchachos de las calles, darles una alternativa real y fomentar el talento local. Pero ese entusiasmo, que calentó más que el sol de verano, se ha ido apagando como vela sin pabilo, dejando solo el tufo de la decepción.
Se habló de una inversión inicial de más de RD$500 millones para este ambicioso proyecto. Su ubicación estratégica, justo al lado de la Avenida Charles de Gaulle, prometía fácil acceso para todos los sectores de Santo Domingo Este. Las vallas publicitarias, con el logo "SDE Despega con el Deporte", todavía adornan el terreno, aunque ahora parecen más una burla que una promesa.
Fue confirmado por fuentes cercanas al proyecto que la empresa constructora, SDE Construye S.A., paralizó los trabajos a finales de marzo. Argumentan que el aumento descontrolado en el costo del acero, el cemento, la arena y la varilla es insostenible. Se supo de buena fuente que el acero ha subido un 35% y el cemento un 28% solo en los últimos seis meses, haciendo inviable seguir con el presupuesto original.
Con el calor de abril apretando el ambiente, el polvo de la obra sin terminar se mezcla con el humo de los motores y el bullicio de los carros públicos que pasan sin parar por la Charles de Gaulle. En la parada del carro público de la Sabana Larga, los comentarios son los mismos: "¿Y esa vaina, cuándo es que la van a terminar?". En el colmado de la Entrada de las Palmas, mientras se juega dominó, la gente se pregunta si este proyecto verá la luz algún día, o si se convertirá en otro monumento al olvido.
Los vecinos del sector de El Almirante, que también se beneficiarían del complejo, han empezado a organizar pequeñas reuniones para discutir el tema. La preocupación es palpable. Los niños que antes jugaban con la idea de ser futuros atletas en esas instalaciones, ahora ven sus sueños desvanecerse en el aire contaminado de la ciudad.
Este retraso golpea directo a la juventud de Los Mina y Sabana Perdida. Los clubes deportivos que esperaban mudarse a esas instalaciones de última generación ahora siguen apretados en locales viejos o canchas improvisadas. La Liga de Béisbol Infantil de la Carretera Mella, por ejemplo, contaba con tener campos adecuados para sus torneos. Ahora, tienen que seguir usando terrenos que apenas cumplen las condiciones mínimas.
Los padres, que soñaban con ver a sus hijos lejos de la calle y metidos en el deporte, con disciplina y esperanza, se sienten doblemente defraudados. La oportunidad de crecimiento y desarrollo para cientos de talentos locales está en pausa. La ilusión de "SDE Despega" con el deporte se ha desinflado, dejando un sabor amargo en la boca de toda la comunidad.
"Esto es una burla, mano, una burla descarada", dijo Juana Pérez, una madre soltera de un pelotero de 14 años del Ensanche Ozama. Su voz se quebró de la frustración. "Nos prometieron el cielo y la tierra. Mi hijo ya se veía practicando todos los días en esa cancha. Ahora nuestros muchachos están vagando por ahí, buscando qué hacer. ¿Para cuándo es que van a terminar esto? ¡La gente está en grito!".
Otro residente de Villa Mella, Pedro García, un entrenador de baloncesto con más de 20 años en la zona, añadió con la cabeza baja: "Aquí lo que hay es promesa y más promesa. Nos dicen que los precios subieron, pero ¿y la planificación? Si los precios subieron, que busquen la forma, que se reúnan, que busquen soluciones. Esto no puede quedarse así. Estamos hablando del futuro de nuestros jóvenes, no de cualquier cosa".
La situación del Centro Deportivo de SDE no