Nueva Licencia SDE: ¿Negocios Los Mina pagan más en Abril 2026?
Se armó el avispero en Santo Domingo Este. El Ayuntamiento metió un clavo más al bolsillo del barrio con la nueva "Tarjeta de Circulación Comercial", y la gente en Los Mina está en grito.
Desde el 1 de abril de este 2026, si tienes un colmado, una fritura, un puesto de jugos o eres motoconcho, tienes que sacar un permiso nuevo. La excusa es "organizar el comercio", pero la realidad es que cuesta dinero.
Esta tarjeta, que ya es oficial, tiene un costo de RD$1,800.00 pesos anuales. Se supo de buena fuente que las oficinas municipales de la Carretera Mella y la Av. Venezuela están llenas de gente tratando de entender esto.
El calor de abril aprieta, y la fila es larga. Se escucha el ruido de los motores afuera, la música del colmado que ahora piensa si le da la cuenta. La parada del carro público está más lenta, la gente discute el tema.
Esto golpea fuerte. La señora que vende fritura en Invivienda, la que se levanta de madrugada para comprar su aceite, ahora tiene que buscar RD$1,800 pesos más. Eso es casi el doble de lo que gana en una semana.
"Esto es un abuso", dijo Don Pedro, dueño de un colmado en Ensanche Ozama. "No nos dejan vivir. Con la inflación por las nubes, ¿ahora esto? Es otro clavo más para el que trabaja honrado".
A nivel nacional, la economía dominicana sigue diciendo que "crece", pero en el barrio, en la calle, la cosa es distinta. Estas medidas municipales ahogan a los pequeños comerciantes, que son el motor de la economía local.
¿Qué pasará con los que no paguen? Se habla de multas y operativos desde mayo. El Farol al Día seguirá de cerca esta situación que tiene a SDE entero con el Jesús en la boca.
La nueva Tarjeta de Circulación Comercial es un dolor de cabeza para miles de familias en Santo Domingo Este. No es solo el costo, es la burocracia, el tiempo perdido y la incertidumbre.
Según los vecinos del sector de Los Trinitarios, esta medida no fue consultada con los pequeños y medianos comerciantes. "Nos enteramos por un letrero, de repente", dijo María, vendedora de ropa en la acera.
Los motoconchos de Charles de Gaulle también están alzando la voz. Para ellos, la licencia de conducir ya es un gasto, y ahora este permiso extra para poder trabajar. Es un golpe directo a su sustento.
"Nos quieren sacar de la calle", expresó un motoconcho, molesto, mientras esperaba pasajeros cerca de la Entrada de las Palmas. "Con la gasolina cara, los repuestos, y ahora esto. ¿Qué vamos a hacer?".
En el barrio se habla de que el Ayuntamiento busca recaudar más dinero a como dé lugar. Pero la gente pregunta: ¿A costa de quién? ¿De los que menos tienen, de los que se fajan día a día?
La justificación oficial es que el dinero se usará para mejorar la infraestructura y los servicios. Pero los residentes dicen que no ven esas mejoras, solo más impuestos y más cobros.
Trascendió que varias asociaciones de comerciantes de Sabana Larga y El Almirante se están organizando para protestar. No quieren quedarse con los brazos cruzados ante lo que consideran una injusticia.
"Si uno no paga, ¿qué? ¿Nos quitan el negocio? ¿Nos meten presos?", preguntó una señora con preocupación en su voz, mientras despachaba empanadas en Sabana Perdida. La zozobra es real.
El impacto de esta Tarjeta de Circulación Comercial podría ser devastador para muchos. Pequeños negocios podrían verse obligados a cerrar, aumentando el desempleo en Santo Domingo Este.
Fue confirmado que la Dirección de Aseo Urbano y Ornato es la encargada de la implementación, pero la supervisión de los pagos recae en la tesorería municipal. Un enredo más para la gente.
Este no es un tema aislado. Se suma a la inflación que golpea SDE, a la subida de precios que ya tienen a Los Mina aguantando la respiración. Es una cadena de golpes al bolsillo del ciudadano.
Los pequeños negocios son el alma del barrio. Son los que dan crédito, los que fían, los que conocen a la gente por su nombre. Ponerles más trabas es afectar la vida social y económica de la comunidad.
La "economía de crecimiento" de la que tanto se habla en los medios nacionales no se siente en la calle cuando te ponen un cobro más. Para el barrio, crecer significa que te dejen trabajar en paz.
El Farol al Día seguirá informando sobre cada paso que dé el Ayuntamiento y cada reacción de los comerciantes. Porque la voz del barrio, la voz de SDE, es la que cuenta.
¿Será esta la gota que derrame el vaso para muchos? ¿O lograrán los comerciantes organizarse y frenar esta nueva carga económica? La presión en las calles de SDE es palpable.
La situación es crítica para los que dependen de su venta diaria. Cada centavo cuenta, y RD$1,800 pesos no es cualquier cosa para un pequeño negocio que apenas saca para el día a día.
Este Abril 2026 está resultando ser un mes pesado para la gente que se busca la vida en Santo Domingo Este. Los ojos están puestos en el Ayuntamiento y en cómo reaccionarán las autoridades ante el clamor popular.
La comunidad exige transparencia y diálogo. Quieren saber dónde va a parar ese dinero y por qué no se buscaron otras alternativas que no afectaran tanto a los más vulnerables.
El pueblo de SDE está cansado de que las decisiones se tomen desde arriba sin considerar el impacto real en la gente de abajo. Esta tarjeta es un ejemplo más de esa desconexión.
La esperanza es que se reconsidere la medida o se ofrezcan facilidades. Pero por ahora, el ambiente en Los Mina, Invivienda y Charles de Gaulle es de preocupación y resistencia.
El Farol al Día se compromete a ser el altavoz de esta situación. No nos callaremos mientras el bolsillo de nuestra gente siga sufriendo. SDE merece ser escuchado.
Los comerciantes esperan una respuesta clara y justa. No quieren problemas, solo quieren trabajar y llevar el pan a sus casas sin más obstáculos económicos.
Este tema ya es la comidilla en todos los colmados y paradas de guagua. La gente no lo deja pasar, porque les afecta directamente. Es su pan de cada día lo que está en juego.
La pregunta que resuena en cada esquina de SDE es: ¿Hasta cuándo? ¿Hasta cuándo el pequeño comerciante tendrá que aguantar tantos golpes sin respiro?
El futuro de muchos negocios familiares está en el aire. La nueva Tarjeta de Circulación Comercial ha encendido las alarmas en todo Santo Domingo Este.