Nueva Ley Tránsito SDE: Multas golpean Los Mina Abril 2026
Se armó el avispero en Santo Domingo Este. La Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (DIGESETT) le ha metido el pie al acelerador. Están aplicando la nueva Ley de Tránsito 63-17 sin contemplación. Esto está metiendo en aprietos a motoconchos y choferes de carros públicos. Los Mina, Invivienda y Charles de Gaulle sienten la presión. Desde principios de abril de 2026, las calles están más calientes que el asfalto. Las multas son el dolor de cabeza de la gente de trabajo.
Por años, el caos vial ha sido el pan nuestro de cada día en SDE. La gente se quejaba sin parar. Semáforos ignorados, motores sin casco, carros públicos haciendo lo que les da la gana. Los peatones vivían con el corazón en la boca. El gobierno prometió poner orden en las vías. Anunciaron que la Ley 63-17 se aplicaría sin piedad. Muchos no creían que fuera en serio. Pensaban que era "más de lo mismo". Ahora, la calle está demostrando lo contrario. La ley está en boca de todos.
El director de DIGESETT, General Francisco Méndez, fue quien confirmó el operativo. Dijo que hay 300 agentes nuevos en Santo Domingo Este. Se enfocan en zonas claves como la Av. Venezuela, la Carretera Mella y la Charles de Gaulle. Las multas van desde RD$2,500 por no usar casco protector. Pueden llegar hasta RD$10,000 por licencia vencida. Los retenes son constantes y están en todos los barrios. No hay forma de evitarlos. Los agentes están firmes en su labor.
El calor de abril pega fuerte en el asfalto. El ruido de los motores es el sonido de fondo habitual. Ahora se le suma el pito insistente de los agentes de tránsito. En cada esquina, un retén sorpresa. En la parada de la Av. San Vicente de Paúl, la gente comenta la situación. Los dueños de colmados ven menos movimiento de motores. El ambiente está tenso, como antes de una tormenta de verano. La rutina del barrio ha cambiado por completo.
La gente de Invivienda y Ensanche Ozama es de las más afectadas. Muchos residentes dependen del motoconcho para ir a sus trabajos. Otros usan sus motores para hacer delivery o para sus propios negocios. Las multas les vacían el bolsillo rápidamente. Un chofer de carro público me dijo que tiene miedo de salir a trabajar. El dinero que ganan con tanto esfuerzo, se va en pagar infracciones. Esto es un golpe directo a la economía familiar. SDE Despega, pero con un peso extra en la espalda.
"Esto es un abuso, un atraco a mano armada", gritó Juana Pérez, vendedora de fritura en Los Trinitarios. "Nos quieren quitar lo poco que tenemos para vivir". Ramón "El Chino" Sánchez, un motoconcho con años en Sabana Larga, sentenció: "Si me quitan el motor, ¿de qué vivo yo? La gente está en grito por esto". Otros, sin embargo, dicen: "Ya era hora, así aprenden a respetar las leyes". La opinión está dividida en el barrio. Se supo de buena fuente que muchos están pensando en una protesta.
A nivel nacional, la medida busca reducir los altos índices de accidentes de tránsito. También mejorar la imagen del transporte informal. Pero en República Dominicana, estas leyes siempre golpean más duro al de abajo. El gobierno dice que es por seguridad vial y para modernizar el país. Los residentes de SDE sienten que es otra forma de sacarles dinero para el Estado. Es un pulso constante entre la autoridad y la necesidad de la gente. Un choque que no beneficia a nadie.
La DIGESETT no piensa dar marcha atrás. El operativo sigue fuerte en todo SDE. Los motoconchos y choferes de carros públicos están buscando formas de organizarse para enfrentar la situación. ¿Habrá protestas masivas en las calles? ¿O la gente se adaptará a estas nuevas y duras reglas? El Farol al Día seguirá informando de cerca. Estaremos en la calle, con la gente de Los Mina, Invivienda y Charles de Gaulle, viendo qué depara este abril de 2026. Manténganse conectados.