Murciélagos de SDE: ¿Invivienda y Los Mina Protegen Biodiversidad en Abril 2026?
Un runrún se escucha fuerte en las calles de Santo Domingo Este. No es pleito de esquina ni apagón sorpresa, es el tema de los murciélagos que tiene a la gente de Los Mina y Ensanche Ozama con la oreja para’ arriba.
Se conoció que en Guayaquil, Ecuador, declararon su Jardín Botánico como la primera Área de Importancia para la Conservación de Murciélagos. ¡Imagínese eso! Aquí, a veces, los vemos como bichos, allá los están protegiendo.
La noticia ha caído como balde de agua fría para muchos que ni se imaginaban la importancia de estos voladores nocturnos. Los expertos dicen que son vitales para el control de plagas y hasta para polinizar plantas.
Mientras tanto, en la Av. Venezuela, el calor de abril aprieta y el ruido de motores no para. La gente en la parada del carro público comenta la vaina. “¿Murciélagos importantes? Si aquí en Invivienda los que veo son en el techo de la casa vieja”, dijo doña Ana, residente de años.
Pero la cosa va más allá. Si en Guayaquil, una ciudad tan grande como la nuestra, le están dando ese valor a los murciélagos en su Jardín Botánico, ¿qué estamos haciendo nosotros en SDE con el Parque Mirador del Este, o las áreas verdes de la Charles de Gaulle?
“Aquí la gente los espanta, le tiran piedra. ¿Ahora resulta que son buenos? ¡Se armó el avispero!”, comentó un colmadero de Sabana Larga, mientras despachaba un refresco bien frío. La gente está en grito, preguntándose qué significa esto para el barrio.
Este tema tiene un impacto directo en Invivienda. ¿Podrían estos murciélagos, que muchos ven con recelo, ser la clave para controlar los mosquitos que tanto nos pican? Menos mosquitos significaría menos dengue, menos chikungunya. ¿No es eso despegar en salud?
Según los vecinos del sector de Los Trinitarios, donde las áreas verdes son oro, “si los murciélagos nos ayudan, hay que cuidarlos. Pero que nos digan cómo, porque uno no sabe”. El sentir general es de curiosidad y un poco de desconfianza.
El Jardín Botánico de Guayaquil se convirtió en la primera AICOM (Área de Importancia para la Conservación de Murciélagos) de Ecuador. Esto pone en el mapa la biodiversidad urbana. ¿Podría Santo Domingo Este tener su propia AICOM? ¿Un pulmón verde en Los Mina que sirva de refugio para estas especies?
La idea no es descabellada. En el país se habla mucho de proteger la naturaleza, pero a veces nos olvidamos de la que tenemos en el patio. La Dirección Nacional de Parques o el Ministerio de Medio Ambiente deberían ponerle el ojo a esto.
No es solo cosa de pájaros y árboles grandes. La biodiversidad urbana es clave para la calidad de vida. Los murciélagos, aunque no sean tan “bonitos” como otras especies, cumplen una función ecológica importantísima.
Fue confirmado por varios biólogos que en la República Dominicana existen especies de murciélagos que se alimentan de insectos, ayudando a mantener un equilibrio natural. Si los erradicamos, podríamos tener una plaga peor.
En el barrio se habla de la importancia de la limpieza, de los camiones de basura. Pero ¿y la naturaleza que nos rodea? La noticia de Guayaquil nos obliga a mirar con otros ojos lo que tenemos.
Los residentes dicen que si es por el bien de la comunidad, están dispuestos a aprender. “Si eso significa menos zancudos en la casa, ¡que vengan los murciélagos!”, expresó una señora del Ensanche Ozama, con una sonrisa.
Este tipo de iniciativas demuestran que la conservación no es solo para selvas lejanas. La biodiversidad está en nuestra ciudad, en nuestros barrios. El reto es reconocerla y protegerla.
¿Será este el inicio de una nueva conciencia ambiental en SDE? ¿Veremos a los niños de Villa Mella y El Almirante aprendiendo sobre la importancia de los murciélagos en la escuela? Es una oportunidad de oro para que SDE Despega en educación y medio ambiente.
El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales del país debería tomar nota de lo que pasa en Guayaquil. ¿Tenemos un censo de las especies de murciélagos urbanos? ¿Sabemos dónde están sus colonias?
Toda esta conversación, que empezó con una noticia de fuera, ahora se siente bien local. La gente de la Carretera Mella y Sabana Perdida ya está preguntando qué se puede hacer. Es un tema que se cocina en las calles y que podría traer grandes beneficios.
Para Abril de 2026, la pregunta es clara: ¿SDE Despega en la protección de su biodiversidad, o se queda atrás, ignorando un recurso natural que puede ayudarnos a vivir mejor? La pelota está en el aire, y es hora de que las autoridades y la comunidad hagan su parte. El Farol al Día seguirá de cerca este tema que podría cambiar la forma en que vemos la vida en nuestro barrio.