Metro Cable SDE en Vilo: Los Mina Espera Solución en Abril 2026
La promesa de progreso en Santo Domingo Este se desvanece. El tan esperado Metro Cable SDE sigue siendo un sueño lejano. Los Mina y Invivienda, con el grito al cielo en Abril de 2026.
Lo que iba a ser la solución al caos vial ahora es un monumento a la ineficiencia. La gente del barrio está harta de tanta espera y poca acción.
El proyecto, anunciado con bombos y platillos, prometía conectar puntos clave. Iba a aliviar el infierno de la Charles de Gaulle y la Carretera Mella. Era la esperanza de miles de trabajadores.
Se dijo que SDE Despega con esta obra. La promesa era clara: menos tapones, más tiempo para la familia. La vida en el Este iba a cambiar para bien.
Pero los años pasan y las torres del Metro Cable SDE siguen vacías. Solo se ven estructuras de metal oxidándose bajo el sol de abril.
Los trabajos se han parado. Esa es la cruda verdad que se supo de buena fuente en los pasillos del gobierno. Nadie da la cara oficialmente.
El tramo clave, desde la Charles de Gaulle hasta la Entrada de las Palmas, pasando por Invivienda y Los Trinitarios, está estancado. Las máquinas no se mueven.
Fuentes internas, que pidieron no ser identificadas, confirmaron a El Farol al Día que la constructora principal redujo personal. Luego paró los trabajos hace semanas.
Cifras hablan de RD$3,500 millones ya invertidos en el proyecto. Un dineral que, por ahora, no rinde frutos para la gente de SDE.
Con el calor de abril pegando fuerte, el humo de los carros públicos atora la Avenida Venezuela. El ruido de motores es una constante.
La gente en las paradas, sudando la gota gorda, ve cómo el proyecto prometido no avanza. La resignación se mezcla con el enojo.
En el colmado de Sabana Larga, el tema es fijo. ¿Cuándo arranca el cable? Los vecinos comentan el chisme de que no hay fondos.
Mientras tanto, los colmaderos ven cómo sus clientes cogen lucha. El transporte es un dolor de cabeza diario.
Para los residentes de Invivienda, esto es un golpe bajo. Muchos dependen del transporte público para llegar a sus trabajos en el centro de Santo Domingo. El congestionamiento en la Charles de Gaulle es infernal cada mañana y cada tarde.
Imagínese el tiempo perdido. Horas en un carro público apretado, bajo el sol. Todo por una obra que no termina. La calidad de vida se va por el drenaje.
La gente de Los Mina ve cómo el tiempo y el dinero se esfuman. El costo de la vida sube, y el transporte sigue siendo caro y deficiente.
Esto afecta directamente el bolsillo. Más pasajes, más horas en la calle. Menos tiempo para descansar o para los hijos.
"Esto es un relajo, mi hijo", dice María Alcántara, vendedora de fritura en Los Mina. Su voz refleja la frustración. "Nos prometieron que SDE Despega con ese cable, y mira, lo que despega es el polvo".
Juan Pérez, motoconcho de Invivienda, añade con un gesto de fastidio: "Se armó el avispero. La gente está harta de promesas vacías. Ya uno no cree en nada".
Desde Ensanche Ozama hasta El Almirante, en el barrio se habla de la misma decepción. Los líderes comunitarios están buscando respuestas.
"Nos sentimos abandonados", explica una dirigente de Los Trinitarios. "El gobierno se olvida de que aquí vive la gente que echa el pleito por este país".
Este caso del Metro Cable SDE no es un hecho aislado. Refleja un patrón viejo en la República Dominicana. Proyectos de infraestructura que inician con bombos y platillos.
Pero luego terminan en un mar de excusas y retrasos interminables. La falta de transparencia y la poca supervisión son un mal que ahoga el desarrollo nacional.
Se invierten millones de pesos. Pero el beneficio real para el ciudadano común nunca llega. Se pierde la confianza en las instituciones.
La historia se repite. El dinero público se esfuma y las obras quedan a medias. La gente de SDE lo vive en carne propia.
¿Qué pasará con el Metro Cable SDE? El gobierno central y las autoridades locales deben dar la cara. Ya no es tiempo de evasivas.
Los habitantes de Santo Domingo Este, especialmente Los Mina y Invivienda, no pueden seguir esperando. Exigen soluciones ya. Quieren ver el cable funcionando.
Es hora de la verdad. O se termina la obra o se explican los millones gastados. La comunidad necesita claridad.
El Farol al Día seguirá de cerca este drama. Porque SDE Despega, pero con hechos concretos, no con maquetas ni promesas rotas. La gente de nuestro barrio merece respeto y soluciones.