Matrimonios RD caen 8.7%: ¿SDE Despega o se desmorona?
El cuento de hadas se está acabando en República Dominicana. Y aquí en Santo Domingo Este, la cosa se siente. Se supo de buena fuente, con datos fresquecitos de la Oficina Nacional de Estadísticas (ONE), que los matrimonios se fueron en picada un 8.7% en 2025. De 44,645 uniones en 2024, bajamos a 40,750. Eso es menos bodas, menos fiestecitas en el patio de Los Mina, menos "sí, acepto" por to' los la'os. ¿SDE Despega o se nos desmorona el nido?
Esta caída no es cuento de camino. Viene de un tiempo pa' acá. La gente está más fría pa' amarrarse. Antes, uno se casaba por la iglesia, por el civil, y era una cosa seria. Ahora, la gente vive junta, resuelve, pero el papel y la ceremonia, como que no les cuadra. La situación económica, el estrés del día a día, todo eso pesa. En el barrio se habla de que la juventud ya no cree en el matrimonio como antes.
Las cifras no mienten. De esos 40,750 matrimonios, el 87.45% fueron civiles. Las bodas por iglesia, las canónicas, apenas un 7.37%. Aquí en Ensanche Ozama y por la Charles de Gaulle, uno ve menos carros adornados, menos junte de familia grande. Y cuando se casan, las mujeres lo hacen más jóvenes, entre 15 y 29 años, mientras que los hombres esperan más, casi siempre después de los 30. La edad promedio de matrimonio subió a 38 años para los hombres y 35 para las mujeres. La gente está pensando más en la cuenta del banco que en el altar.
El sol de abril calienta fuerte en la Carretera Mella. Los motores van y vienen, el bullicio de la parada del carro público en la Entrada de las Palmas es el de siempre. En el colmado de Sabana Larga, la gente pide su libra de arroz, su medio galón de leche. Pero entre el chismoteo y la queja por el precio de los huevos, la gente también comenta: "fulana se juntó, pero no se casó", "menganito tiene tres hijos, pero la mujer vive en la casa de al lado". Es la nueva normalidad.
¿Y cómo le cae esto a la gente de Invivienda? Directo al plato. Menos matrimonios puede significar menos hogares formales, más uniones libres. Esto trae sus retos. ¿Quién asume la responsabilidad? ¿Qué pasa con la estabilidad de los hijos? Los niños del barrio necesitan estructura, necesitan ver modelos. Si la familia base se debilita, todo el tejido social se resiente. No es solo un número, es la esencia del barrio que cambia.
"Aquí en Los Mina, ya nadie quiere lío de papel", dijo Doña Juana, sentada en su galería en Los Trinitarios. "La gente está en grito por la comida, por la luz, ¿quién va a pensar en casarse? Eso es un gasto más. Primero hay que resolver la papa". Don Pedro, el dueño de la ferretería, agregó: "Es por la presión. Los jóvenes no ven futuro pa' amarrarse. Prefieren vivir al día. Eso es lo que se ve en el barrio".
A nivel nacional, la cosa es la misma. Este bajón de matrimonios refleja una tendencia que ya se venía sintiendo. No es solo Santo Domingo Este. Es todo el país. La gente está postergando decisiones importantes, buscando estabilidad económica antes de la estabilidad emocional. Es un reflejo de los tiempos, de la lucha diaria, de cómo la vida se ha puesto cuesta arriba para muchos.
Lo que sí bajó, y eso es una buena noticia, fueron los divorcios: 6.29% menos en 2025. De 26,369 en 2024, pasamos a 24,711. Parece que si menos gente se casa, menos gente se divorcia. Es una lógica simple, pero nos deja pensando. ¿Significa esto que la gente que sí se casa lo piensa mejor? O, ¿simplemente, la formalidad del divorcio también se está dejando de lado? El futuro de la familia dominicana, y en especial de la de SDE, está en un limbo. ¿Qué va a pasar con la próxima generación de Los Mina? La pregunta queda en el aire, mientras el barrio sigue su ritmo, buscando la manera de que SDE Despega de verdad.