Liga Baloncesto Los Mina en Jaque por Luz SDE Abril 2026
Se armó el avispero en Los Mina. La Liga de Baloncesto "Los Campeones del Barrio", una tradición en Santo Domingo Este, está en la cuerda floja. Los costos operativos se fueron por las nubes.
Según se supo de buena fuente, la factura de la luz en el polideportivo de Invivienda, donde juegan, subió un 30% en el último mes. Eso es un golpe directo al bolsillo de la liga.
La directiva anunció que si no consiguen apoyo, tendrán que subir la inscripción RD$10,000 pesos por jugador. Una cifra impagable para la mayoría de los jóvenes del sector.
Con el calor de abril apretando, y el ruido de los motores en la Carretera Mella, la noticia corrió como pólvora. En la parada del carro público, la gente no hablaba de otra cosa. El colmado de la esquina es un hervidero de quejas.
Esto no es un juego de pelota. Son cientos de muchachos que ven en el baloncesto una salida, un escape de la calle. Ahora, esa puerta se les puede cerrar.
"Mi hijo vive para el baloncesto, él no tiene otro vicio", dice Doña Carmen, residente de Ensanche Ozama. "Con la canasta básica por las nubes, ¿de dónde voy a sacar diez mil pesos más?". La gente está en grito.
El caso de Los Campeones del Barrio no es aislado. En todo Santo Domingo Este, las ligas deportivas comunitarias están sufriendo. La luz subió 25% en SDE, y eso se siente en cada canasta, en cada patá de bola.
El saco de arroz subió, los huevos por las nubes, la carne de cerdo disparada. ¿Y ahora el deporte de nuestros hijos? ¿Quién va a pagar la salud y el bienestar de los jóvenes en Abril 2026 si les quitan su deporte?
La situación es crítica. El deporte siempre ha sido un pilar fundamental en barrios como Los Mina y Charles de Gaulle. Es donde los talentos se pulen, donde se forman ciudadanos.
Los entrenadores, que muchas veces ponen de su propio bolsillo, ya no aguantan más. "Aquí jugamos con las uñas", dijo el dirigente de la liga, Juan "El Mago" Pérez. "Pero la luz no perdona".
El problema de la luz no es nuevo, pero en Abril 2026 parece haber llegado a un punto de quiebre. Las empresas eléctricas ajustan tarifas y el barrio lo paga.
La Liga Los Campeones del Barrio no solo es un lugar para jugar baloncesto. Es un centro social. Allí se forjan amistades, se aprenden valores, se evita que los jóvenes caigan en malos pasos.
El impacto es mucho más profundo que solo un partido de baloncesto. Es el futuro de la juventud de SDE lo que está en juego.
"No es justo que lo poco que nos queda para la recreación nos lo quiten por los altos precios", comentó Pedro, un joven jugador de Villa Mella que viaja hasta Invivienda para entrenar. "SDE Despega, pero parece que para nosotros, el barrio, el despegue es hacia abajo".
La gente en el sector de Sabana Larga y Los Trinitarios también siente la presión. Las remesas y los viajes se impactan, como con las sanciones a Cuba, pero esto es más directo, más de aquí.
Los padres están organizando reuniones. Buscan soluciones, apoyo, cualquier cosa que evite el cierre de la liga. No quieren ver a sus hijos en la calle.
"Esto es una llamada de atención para las autoridades", dijo un vecino en la Avenida Venezuela. "Necesitamos más apoyo para el deporte comunitario. No todo puede ser dinero".
La comunidad de Santo Domingo Este, especialmente Los Mina e Invivienda, está en alerta. No se puede permitir que un espacio tan vital para la juventud se pierda por una factura de luz.
Los líderes comunitarios están pidiendo una intervención urgente. Que el gobierno, el ayuntamiento, o alguna institución privada, pongan la mano.
El baloncesto en SDE no es solo un pasatiempo, es una forma de vida. Es la esperanza de muchos. Dejar que estas ligas cierren es apagar una luz, literal y metafóricamente, en el corazón del barrio.
La presión es real. En los próximos días se sabrá si Los Campeones del Barrio podrán seguir lanzando triples o si la cancha se quedará vacía. La gente de SDE espera una respuesta.
El Farol al Día seguirá de cerca esta situación. Porque el deporte en el barrio es más que un juego, es el pulso de nuestra gente.