Las Parras Cierra Visitas: Familias SDE en Vilo Abril 2026
Se armó el avispero en Las Parras, dejando a las familias de Los Mina y todo Santo Domingo Este con el corazón en la boca. La Dirección General de Servicios Penitenciarios y Correccionales (Dgspc) acaba de confirmar la suspensión de visitas.
Solo se permitirán las visitas conyugales y las que sean estrictamente para entregar medicamentos a los reclusos. Esta medida drástica ha caído como balde de agua fría en los barrios de SDE que tienen parientes cumpliendo condena.
La decisión llega tras un intento de motín y, lo más grave, el arresto de una mujer tratando de introducir sustancias prohibidas al recinto. La situación pone en alerta a toda la comunidad.
La situación en las cárceles del país siempre ha sido un tema candente, y esta vez, Las Parras volvió a ser el centro de la polémica. Últimamente, en el ambiente de SDE se escuchaban murmullos sobre la facilidad para que cosas ilícitas entraran.
La gente en la calle, en los colmados de Los Mina y Ensanche Ozama, ya venía comentando que algo no andaba bien. Este incidente solo vino a confirmar lo que muchos ya sospechaban y temían. Es una historia que se repite, dejando a la población con un sabor amargo.
Según la Dgspc, el sábado pasado de abril fue el día clave donde todo explotó. Una mujer, cuyo nombre se mantiene en reserva para proteger a una niña de once años, intentó colar sustancias ilícitas.
Esta mujer, al parecer residente de Invivienda, llevó a la menor al recinto, aprovechando que era día de visita de los hijos a sus padres. La seguridad del penal detectó el movimiento sospechoso.
El personal de vigilancia interceptó a un privado de libertad que intentaba salir del área de visita infantil. El recluso portaba en sus partes íntimas un paquete de forma cilíndrica.
Por sus características, olor y textura, se presume que la sustancia contenida en dicho paquete era marihuana. Las autoridades ahora están realizando los procedimientos correspondientes para someter al interno a la acción de la justicia por este hecho.
Con el sol de abril calentando el asfalto de la Charles de Gaulle, la noticia corrió como pólvora. En la parada del carro público, cerca de la Entrada de las Palmas, la gente no hablaba de otra cosa.
El runrún de los motores se mezclaba con las quejas en los colmados de Los Mina, donde el precio del café y la carne de cerdo están por las nubes. Este golpe a la seguridad de la cárcel lo sintió todo el barrio, como si fuera propio.
La tensión se palpaba en el aire, afectando el ambiente cotidiano de un sector que ya tiene bastantes preocupaciones. El incidente de Las Parras se sumó a la lista de problemas que enfrentan los residentes de Santo Domingo Este.
Para las madres, esposas y hermanas de Invivienda y Ensanche Ozama, esta medida es un trago amargo. Muchas ya tienen que hacer malabares para llevar un plato de comida a la mesa, y ahora les quitan la posibilidad de ver a sus seres queridos.
Es un golpe directo al corazón de familias que luchan día a día, con la esperanza de que la situación mejore. En SDE, la gente está en grito por la impotencia que genera esta situación, que afecta directamente su tranquilidad.
La decisión de suspender las visitas no esenciales complica aún más la vida de quienes dependen de ese contacto para mantener la moral de sus familiares. La comunidad de SDE se siente desprotegida ante estas circunstancias.
“¡Esto es el colmo! ¿Qué van a hacer con los que no tienen quien les lleve comida o medicamentos?”, expresó María, residente de Sabana Larga, con voz de desesperación. Ella tiene un hermano en Las Parras y no sabe cómo hará.
Juan Pérez, un motoconchista de Villa Mella, comentó: “Se supo de buena fuente que siempre ha sido un relajo ahí adentro, pero ahora lo pagamos todos los que tenemos un pariente ahí”. La frustración era evidente en sus palabras.
Según los vecinos del sector, esta limitación solo trae más desesperación a los que ya están sufriendo. La comunidad de SDE se pregunta hasta cuándo seguirá esta situación, esperando acciones más contundentes.
“No es justo que por la culpa de unos pocos, paguen justos por pecadores”, añadió Ana, una vendedora ambulante de Los Trinitarios. La gente del barrio exige más control, pero sin sacrificar el derecho de las familias.
Este incidente pone de manifiesto, una vez más, los desafíos que enfrenta el sistema penitenciario en la República Dominicana. La Dgspc reafirmó su compromiso con la integridad de los internos y con el fortalecimiento de los protocolos de seguridad.
Pero el problema va más allá de un operativo; es una lucha constante contra la corrupción, la falta de control y la sobrepoblación en las cárceles. En un país donde la seguridad es un clamor popular, cada falla es un recordatorio de lo mucho que falta por hacer.
La sociedad dominicana necesita un sistema penitenciario que no solo castigue, sino que también rehabilite y garantice la seguridad. Los ojos de SDE están puestos en las autoridades, esperando que tomen medidas efectivas y duraderas.
Las autoridades iniciaron las evaluaciones para establecer responsabilidades, se conoció que no se quedará impune ningún acto de corrupción. La Dgspc aseguró que habrá consecuencias para quienes intentaron alterar el orden.
Mientras tanto, las familias de SDE esperan respuestas y soluciones que les devuelvan la tranquilidad y el derecho a ver a sus seres queridos. La situación en Las Parras es un reflejo de retos mayores que el país debe afrontar.
A pesar de los desafíos, la esperanza de una sociedad más segura y justa en SDE Despega con cada esfuerzo de sus ciudadanos y la presión de la comunidad. El Farol al Día seguirá de cerca este caso, informando a nuestra gente de Los Mina y todo Santo Domingo Este sobre cada detalle. La lucha por la transparencia y la seguridad continúa.