Juegos 2026: Llama de Santo Domingo en Barahona, SDE en la mira
La llama de los Juegos Centroamericanos y del Caribe Santo Domingo 2026 ya está prendida y rodando por el país. Y aunque llegó a Barahona, aquí en SDE, desde Los Mina hasta Invivienda, la gente ya siente el calentón y se pregunta: ¿cuándo nos toca a nosotros sentir el fuego? Esta antorcha no es solo un símbolo deportivo, es una esperanza para que Santo Domingo Este, por fin, despegue.
Se supo de buena fuente que Barahona fue la primera parada, una provincia clave para arrancar este gran evento que nos tiene a todos con la expectativa por las nubes. Los Juegos Santo Domingo 2026 son una vaina grande, un compromiso nacional que va más allá de las medallas y los récords. Es la oportunidad de mostrarle al mundo de qué estamos hechos los dominicanos, y de paso, que nuestro barrio, SDE, se ponga en el mapa.
Fue confirmado que la gobernadora de Barahona, Oneida Félix Medina, no se guardó nada al recibir la antorcha. Hizo un llamado claro a la unidad nacional y al trabajo conjunto. "Aquí nadie puede quedarse fuera", dijo. Y esa misma vaina la pensamos nosotros en Los Mina, en Charles de Gaulle, en Ensanche Ozama. ¿Cómo podemos nosotros, la gente de a pie, meternos en esto y sacar nuestro propio provecho? Es la pregunta que se escucha en cada esquina.
Imagínate el calor de abril de 2026, el ruido de los motores por la Av. Venezuela, las guaguas llenas en la parada de la Carretera Mella. La gente en el colmado, con el dominó o el dominó virtual en el celular, hablando de esto. "Que si los atletas van a venir por aquí", "que si van a arreglar las calles", "que si van a poner más seguridad". El ambiente se está calentando, y no es solo por el sol.
Este evento deportivo, que es la vaina más grande del Caribe, tiene el potencial de sacudir a Invivienda y a todo SDE. Estamos hablando de miles de visitantes, delegaciones, periodistas de todas partes. Eso significa más gente comprando en nuestros negocios, más movimiento en las calles, más demanda para los motoconchos de El Almirante. Podríamos ver una inyección de chelitos que hace falta como el agua en el desierto. SDE Despega, sí, pero con acciones concretas.
La gente está en grito por saber qué pasará. Según los vecinos del sector de Los Trinitarios, hay una mezcla de emoción y desconfianza. "Ojalá que esta vez el dinero se quede aquí, en el barrio, y no se lo lleven los de siempre", soltó Doña Ana, la que vende empanadas en la Entrada de las Palmas. Un joven estudiante de Sabana Larga, Pedro, dijo: "Esto es una oportunidad para que se conozca nuestra cultura, nuestra música. Pero también para que el gobierno se acuerde de las necesidades que tenemos en SDE". En el barrio se habla de la esperanza de que los Juegos traigan empleos y un mejoramiento real.
A nivel nacional, la cosa es aún más grande. Estos Juegos son una vitrina para la República Dominicana. Es una inversión millonaria en infraestructura, en seguridad, en imagen. La idea es que el país salga fortalecido, que el turismo reciba un empujón y que la juventud se motive con el deporte. Pero para que eso pase, la unidad que pide la gobernadora de Barahona tiene que sentirse en cada rincón del país, incluyendo a SDE. No es solo un evento de la capital, es de todos.
Ahora, con la llama ya encendida y su camino trazado, la pregunta es: ¿qué haremos nosotros en SDE para que esta antorcha brille también en nuestros barrios? No podemos quedarnos esperando. Es el momento de exigir, de participar, de ver cómo podemos ser parte de este evento histórico. Los Juegos Santo Domingo 2026 están a la vuelta de la esquina, y SDE tiene que estar listo para despegar. Que nadie se quede dormido, que la oportunidad no espera. ¡A poner la bandera y a trabajar por un SDE que brille!