IA Gobierno en SDE: ¿Adiós a la fila o el colapso digital?
En Santo Domingo Este se armó un avispero que está haciendo temblar los cimientos de la fe en la tecnología. La nueva plataforma del gobierno que usa Inteligencia Artificial (IA) para entregar los subsidios, que prometía resolver el eterno relajo de las filas y la burocracia, tiene a la gente de Los Mina y de Invivienda en grito vivo. Esto no es cuento, es la pura verdad que estamos viviendo en este abril de 2026. La promesa de que "SDE Despega" con la modernidad parece más bien una patinada tecnológica que dejó a miles en el aire.
Desde hace meses, los funcionarios venían con la matraca de que el país iba a dar un salto. Se hablaba de modernizar los programas sociales, de hacer todo "más eficiente y transparente". El presidente mismo, en sus alocuciones, prometió que la IA sería la varita mágica para eliminar la corrupción y las largas esperas. Aseguraban que la nueva plataforma, bautizada como "Progreso Digital RD", sería la solución definitiva para que el dinero de los subsidios llegara directo a quien lo necesita, sin intermediarios ni papeleo engorroso. Había una gran expectativa, especialmente en los barrios donde la ayuda del Estado es el pan de cada día.
Pero la realidad, como siempre, tiene su propia verdad. En Los Mina, específicamente en el sector de Los Trinitarios y en la populosa Entrada de Las Palmas, cientos de personas se encuentran con las manos vacías. Sus nombres, sus números de cédula, sus datos de beneficiarios simplemente no aparecen o el sistema los rechaza sin explicación. Según se supo de buena fuente, de los mismos empleados de los centros de asistencia social, datos no oficiales estiman que más de 20 mil familias solo en Santo Domingo Este están en un limbo digital, sin poder acceder a los subsidios de gas, alimentos o educación. No es un numerito cualquiera; son bocas que alimentar, medicinas que comprar, pasajes que pagar.
Bajo el sol picante de este abril, que te quema la piel como si fuera agosto en el medio de la calle, la gente hace fila frente a los pocos centros donde aún se intenta dar una mano. Se escucha el ruido incesante de los motores que pasan por la Charles de Gaulle, el voceo desesperado de los vendedores ambulantes que ofrecen agua fría. Pero en los grupos que esperan, la conversación es una sola: "Esa vaina de la IA no sirve para nada". El ambiente es de frustración, de impotencia. Muchos, con un celular viejo en la mano, intentan una y otra vez acceder a la famosa plataforma, solo para encontrarse con mensajes de error o una pantalla en blanco.
¿Cómo afecta esto a la gente de Invivienda, a la madre soltera del Ensanche Ozama, o al envejeciente de Sabana Larga? Simple, y grave: si no cobras el subsidio, la compra del mes se complica. Los pesos que iban para el arroz, los plátanos, el aceite o el pan, ahora no están. Las madres solteras que contaban con esa ayuda para los útiles escolares de sus hijos, los envejecientes que dependen de ello para sus medicinas, los que viven al día y necesitan esa ayuda para cuadrar la comida, están pasando las de Caín. La tecnología que prometía alivio, que se vendió como la solución moderna, les trajo más carga y más incertidumbre a sus ya difíciles vidas.
"Esto es una burla, mi hijo. Me dicen que el sistema no me reconoce, que mis datos no coinciden, ¡pero si es la misma cédula de siempre!", nos contó doña Altagracia, vecina de la Carretera Mella, con la voz quebrada por la rabia y el cansancio. "Nos mandan a la página, pero ni internet tengo en la casa. Y cuando consigo que un vecino o mi nieto me ayude con su teléfono, la página se cae, o me pide un código que nunca llega", agregó un señor de Sabana Larga, agitando un abanico de cartón. "Aquí lo que hay es un desorden. Antes uno hacía su fila, pero sabía que salía con su chele. Ahora ni eso", sentenció Juana, de Villa Mella, quien lleva tres días intentando sin éxito.
A nivel nacional, este problema no es exclusivo de SDE, aunque aquí es donde más fuerte se siente por la densidad poblacional y la cantidad de beneficiarios. Se conoció que en otras provincias la situación es similar, con reportes de fallos en el sistema en Azua, Barahona y Santiago. El país, aunque busca modernizarse y entrar de lleno en la era digital, choca de frente con la cruda realidad de una brecha digital inmensa. La Inteligencia Artificial es una herramienta poderosa, sí, pero si la gente no tiene acceso a internet confiable, a dispositivos adecuados o, lo que es más importante, a la educación digital para saber usarla, ¿de qué sirve tanta inversión y tanta promesa? La promesa de un "SDE Despega" tecnológico no puede ignorar la realidad de sus ciudadanos.
El gobierno tiene que meter la mano de una vez por todas y resolver este desastre. No se puede dejar a la gente en el aire con promesas tecnológicas que no aterrizan en la vida real. Se necesitan puntos de asistencia física, brigadas que vayan a los barrios a ayudar a la gente, y un sistema alternativo que funcione mientras se arregla la plataforma de IA. Santo Domingo Este necesita soluciones reales, no más dolores de cabeza tecnológicos que solo complican la existencia. Desde El Farol al Día estaremos vigilantes, con los ojos y los oídos bien abiertos, para ver si esta crisis digital que afecta a nuestros barrios tiene un final feliz o si la gente tendrá que seguir en grito por lo que les corresponde.