Hospital SDE en Crisis: Los Mina Sin Centro Médico en Abril 2026
El avispero se armó en Los Mina. La gente está en grito por el hospital prometido, ese que aliviaría la carga de miles en Santo Domingo Este. Abril 2026 llega con la cruda realidad: la megaobra de salud está en pausa indefinida, un golpe bajo que deja a SDE sin servicios médicos vitales y con la frustración a flor de piel. Los vecinos de Los Mina y de Invivienda no dan crédito a lo que ven. La estructura, que debía ser un faro de esperanza, ahora es solo un recordatorio de promesas rotas. Es una afrenta directa a la salud de la gente.
Hace años que se viene hablando de este centro. Fue una promesa de campaña tras otra, un sueño para los barrios más necesitados de la zona oriental. Se dijo que Invivienda y Los Mina tendrían un hospital de primera, moderno, equipado con todo lo necesario para atender a la creciente población. Desde el inicio del proyecto, se generó una expectativa enorme, con la promesa de reducir los tiempos de espera y mejorar el acceso a especialistas. Pero el tiempo pasa y la estructura sigue a medio palo, como un fantasma en el paisaje urbano de Santo Domingo Este, una muestra clara del estancamiento.
La obra, conocida como el "Centro de Diagnóstico y Atención Primaria Dr. Juan Pablo Duarte", se proyectó con una inversión de más de RD$500 millones de pesos. Se ubicaría estratégicamente en la Carretera Mella, cerca de la Entrada de las Palmas, para dar servicio directo a los habitantes de Invivienda, Los Mina, Ensanche Ozama y Los Trinitarios. Los planos mostraban quirófanos de última generación, salas de emergencia amplias, consultas especializadas en pediatría y ginecología, y un laboratorio clínico completo. Sin embargo, según se supo de buena fuente, los fondos se agotaron o fueron redirigidos de forma inexplicable. La constructora, un consorcio de renombre nacional, retiró la maquinaria pesada hace ya varios meses. Ahora solo quedan varillas oxidadas, bloques apilados y la creciente indignación de una comunidad entera que se siente abandonada.
Bajo el sol bravo de abril, el motor de un concho levanta polvo en la avenida Charles de Gaulle. En la parada del carro público, la conversación es una sola, siempre la misma cantaleta. En el colmado de la esquina, el tema no baja de boca en boca, mezclado con el ruido de las fichas de dominó. "¿Y el hospital, cuándo lo terminan?", preguntan los vecinos, con una mezcla de cansancio y rabia en sus voces. La esperanza inicial se está convirtiendo rápidamente en una frustración palpable. Se siente la pesadez en cada esquina de Sabana Larga y El Almirante, donde la gente espera soluciones y solo recibe excusas.
Para la gente de Invivienda y Sabana Perdida, esto es un verdadero desastre. Tienen que cruzar media ciudad para llegar a un hospital decente, enfrentando el caos del tránsito y los altos costos del transporte. Los viejos, los niños con fiebres repentinas, las embarazadas con complicaciones, todos sufren las consecuencias de esta negligencia. El Hospital Darío Contreras, aunque cercano, está siempre a capacidad, saturado por la demanda de toda la provincia. El Moscoso Puello ni se diga, es una odisea llegar. SDE crece a pasos agigantados, con nuevas plazas y edificios, pero sus servicios básicos, especialmente la salud, se quedan lamentablemente atrás. La falta de este centro es una carga pesada para los bolsillos ya apretados, ya que muchos terminan en clínicas privadas, endeudándose solo para una consulta básica.
"Esto es una burla, mano", soltó Doña Ana, residente de Los Trinitarios, mientras compraba pan en el colmado de la avenida Venezuela. Su voz temblaba de impotencia. "Nos prometen el cielo y nos dejan en el infierno. Mi nieto se enfermó la semana pasada y tuve que coger dos carros públicos y una guagua para llevarlo al centro médico de la capital. Gasté un dineral y el niño con fiebre. Eso no es justo, ¡es una falta de respeto!". El señor Ramón, un motoconchista de Sabana Larga, agregó con el ceño fruncido: "En el barrio se habla de que esa plata se perdió en los bolsillos de alguien. Aquí necesitamos un hospital de verdad, no maquetas y promesas vacías que se las lleva el viento". Fue confirmado por varios líderes comunitarios que presentarán una queja formal ante las autoridades, cansados de la situación.
Esta situación no es exclusiva de Santo Domingo Este, aunque aquí el impacto se siente con más fuerza por la densidad poblacional. A nivel nacional, la inversión en salud pública ha sido un punto débil de varias administraciones. Los presupuestos se aprueban con bombos y platillos, pero la ejecución de las obras es lenta, ineficiente o se detiene por completo sin dar explicaciones claras. El gobierno habla constantemente de crecimiento económico y de que la República Dominicana está "despegando", pero la realidad del dominicano de a pie, especialmente en barrios como Los Mina, es otra muy diferente. La falta de infraestructura hospitalaria en zonas densamente pobladas como SDE es un reflejo de una política pública deficiente que afecta directamente la calidad de vida y la esperanza de vida de sus ciudadanos.
La comunidad de Santo Domingo Este no se quedará callada. Se esperan movilizaciones y piquetes en los próximos días frente a la Gobernación Provincial y las oficinas del Ministerio de Salud Pública. La presión social y comunitaria aumentará de forma considerable. Los residentes dicen que no van a permitir que esta promesa de salud se quede en el olvido, consumida por la burocracia o la corrupción. El Farol al Día seguirá informando de cerca cada paso de esta lucha que es de todos. SDE exige su hospital, y lo exige ¡ya! La salud no puede esperar más en Abril de 2026.