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Economía

GLP Sube SDE: Los Mina Paga Más por Gas Cocina Abril 2026

📅 31 de mayo de 2026
✍️ Ana María Castillo
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Economía dominicana GLP Sube SDE: Los Mina Paga Más por - El Farol al Día
Economía dominicana GLP Sube SDE: Los Mina Paga Más por - El Farol al Día — El Farol al Día
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El gas de cocina, ese GLP que usamos a diario, se disparó otra vez. La gente de Los Mina y todo Santo Domingo Este está en grito. El bolsillo no aguanta más.

Este nuevo aumento en abril de 2026 es un golpe duro. Ya veníamos sufriendo con los huevos, la carne de cerdo y la luz. Ahora el gas se suma a la lista, apretando más la soga.

Según se supo de buena fuente, el tanque de 25 libras, el que más se vende en el barrio, pasó de RD$780 a RD$855 en una semana. Eso es casi cien pesos de golpe.

Los colmados del Ensanche Ozama y las distribuidoras de la Charles de Gaulle lo confirmaron. El aumento es real y afecta a cada casa. No hay forma de escapar.

Con este calor de abril, cocinar ya es un martirio. Imagínese ahora, con el gas más caro. En la parada del carro público en la Av. Venezuela, el tema es el mismo: "¡No se puede vivir!"

Los motores de motoconchos que llevan los tanques ahora cobran más. Todo se encarece. En Sabana Larga, la queja es general.

¿Cómo afecta esto a una familia en Invivienda? Simple. Tienen que decidir si compran el gas o completan para la comida. Los comedores pequeños y las frituras de Los Trinitarios también sienten el apretón. Menos clientes, menos ganancias.

"Esto es un abuso, mijo", dijo Doña Ana, vecina de Los Mina, mientras llenaba su tanque. "Uno apenas estira el sueldo. ¿Ahora qué hago? ¿Cocino con leña como antes?".

Un motoconcho de Invivienda, Juan Pérez, comentó: "Si el gas sube, la comida sube. Y si la comida sube, la gente compra menos. Es un círculo vicioso que nos ahoga a todos".

Desde la Carretera Mella, un colmadero, que prefirió no dar su nombre, dijo: "La gente ya no pide el tanque lleno. Piden mitad o menos. Así está la cosa en SDE".

Este aumento se debe a la subida de los precios internacionales del petróleo y la devaluación del peso frente al dólar. República Dominicana, al importar gran parte de su GLP, queda a merced de esos vaivenes. El gobierno dice que busca soluciones, pero el barrio no ve la mejoría.

En este contexto, SDE, con su gran población de clase trabajadora, es de los más afectados. Cada centavo cuenta. Y cada subida es un dolor de cabeza para miles de hogares.

La gente espera alguna medida. Un subsidio, una rebaja, algo que alivie el golpe. Pero por ahora, la realidad es dura. El gas de cocina se ha convertido en un lujo.

El Farol al Día seguirá informando. Para saber qué pasará con el gas y tu bolsillo, quédate conectado. La lucha del día a día en SDE no se detiene.

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El gas de cocina, ese GLP que usamos a diario, se disparó otra vez. La gente de Los Mina y todo Santo Domingo Este está en grito. El bolsillo ya no aguanta más este vaivén.

Este nuevo aumento en abril de 2026 es un golpe bajo. Veníamos arrastrando los pies con los precios de los huevos y la carne de cerdo. Luego la luz nos dio otro susto con ese 25% de subida. Ahora el gas se suma a la lista, apretando más la soga al cuello de las familias.

Según se supo de buena fuente, este ajuste no fue un "ajustico" cualquiera. El tanque de 25 libras, el que más se mueve en el barrio y que sostiene la comida de la mayoría, pasó de RD$780 a RD$855 en apenas una semana. Eso es casi cien pesos de golpe, sin aviso previo.

Las distribuidoras de gas en la Carretera Mella y los colmados del Ensanche Ozama lo confirmaron sin rodeos. Los despachadores de la bomba en la Charles de Gaulle ya no saben qué decir a los clientes. El aumento es real, impacta directo y afecta a cada casa. Aquí no hay forma de escapar de esta realidad.

Con este calor pegajoso de abril, cocinar ya es un martirio. Imagínese ahora, con el gas más caro. La sudada no se quita, y el dolor de cabeza por el precio tampoco. En la parada del carro público de la Av. Venezuela, el tema es el mismo en cada conversación: "¿Pero hasta cuándo van a seguir subiendo las cosas? ¡No se puede vivir así!".

Los motores de los motoconchos que se ganan la vida llevando los tanques de gas ahora cobran más. Es una cadena sin fin. Todo se encarece, desde el pan hasta el pasaje. En Sabana Larga, la queja es generalizada. La gente se siente arrinconada, sin opciones.

¿Cómo afecta esto a una familia tipo en Invivienda o Los Trinitarios? La respuesta es simple y brutal. Tienen que decidir si compran el gas completo o si usan esa diferencia para completar la comida del día. Es un dilema diario. Esto significa menos arroz, menos habichuelas, menos víveres. Menos ahorro, más estrés. Los negocios pequeños, esos comedores de esquina, las frituras que alimentan el barrio, también sienten el apretón. Menos clientes, menos ganancias, y muchos pensando en cerrar.

"Esto es un abuso, mijo, un abuso con la gente pobre", dijo Doña Ana, una vecina de Los Mina, mientras esperaba en la fila para llenar su tanque. Su voz temblaba de impotencia. "Uno apenas estira el sueldo para llegar a fin de mes. ¿Ahora qué hago? ¿Vuelvo a cocinar con leña como hacía mi abuela en el campo? Es que no nos dejan vivir".

Un motoconcho de Invivienda, Juan Pérez, que lleva años en la ruta, se mostró indignado. "Si el gas sube, la comida sube. Y si la comida sube, la gente compra menos en los colmados y los negocios. Es un círculo vicioso que nos ahoga a todos. Y a nosotros, los que andamos en la calle, el pasaje no nos lo suben, pero la gasolina sí". La frustración se notaba en cada palabra.

Desde la Carretera Mella, un colmadero, que prefirió no dar su nombre para evitar represalias, nos confió la dura realidad. "La gente ya no pide el tanque lleno como antes. Ahora piden 'la mitad', o 'cien pesos de gas'. Están racionando hasta el aire. Así está la cosa en SDE. Vendemos menos y la ganancia es casi nula". La situación lo tiene al borde de la desesperación.

Este aumento en el precio del GLP no es aislado. Es una consecuencia directa de la subida de los precios internacionales del petróleo. Y, para rematar, la devaluación del peso frente al dólar no ayuda en nada. República Dominicana, al importar gran parte de su GLP, queda a merced de esos vaivenes del mercado mundial. El gobierno de turno dice que busca soluciones, que está evaluando el impacto, pero el barrio, la gente de a pie, no ve la mejoría en su mesa.

En este contexto económico tan volátil, Santo Domingo Este, con su gran población de clase trabajadora, es de los más afectados. Aquí, cada centavo cuenta. Cada peso que se va en un aumento es un golpe directo a la dignidad de miles de hogares. Es un sacrificio que se siente en cada comida, en cada factura, en cada sueño pospuesto. La esperanza de que SDE Despega se siente más lejana con cada alza.

La gente espera alguna medida concreta. Un subsidio real, una rebaja sustancial, algo que de verdad alivie el golpe. Porque las promesas ya no llenan la olla. Hay quienes ya hablan de protestas. Otros, de buscar alternativas más baratas, aunque no siempre seguras. Pero por ahora, la realidad es dura y cruda. El gas de cocina, ese elemento básico, se ha convertido en un lujo inalcanzable para muchos.

El Farol al Día seguirá informando, sin pelos en la lengua. Para saber qué pasará con el gas y cómo esto afectará tu bolsillo y el de tu familia, quédate conectado a nuestra página. La lucha del día a día en SDE no se detiene, y nosotros tampoco.

Fin del Artículo

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