GLP Sube SDE: Gas Cocina Disparado en Abril 2026
Se armó el avispero en Santo Domingo Este. El precio del gas de cocina, el GLP, volvió a subir este abril 2026 y la gente de Los Mina ya no aguanta más. Cada galón de gas ahora cuesta RD$70 más, un golpe directo al bolsillo que no perdona a nadie en el barrio.
Esto no es nuevo, la verdad. Desde principios de año, los precios han estado bailando para arriba y para abajo, pero esta vez el salto fue grande. La gente venía quejándose de la luz y la comida, y ahora el gas. Es un círculo vicioso que no tiene fin.
Según los reportes de las distribuidoras, el galón de GLP se disparó de RD$175 a RD$245 en una semana. Eso es un aumento brutal. En la Charles de Gaulle, los motoconchistas ya están calculando cómo les afecta esto también, porque no es solo la cocina.
Con este calor de abril, uno quiere cocinar rápido, pero el quemador ahora pesa más. Se oye el ruido de los motores de los delivery de comida, pero hasta eso subirá. En el colmado de la Entrada de las Palmas, la conversación es una sola: ¿hasta cuándo van a seguir subiendo los precios?
En Invivienda, la situación es crítica. Muchas familias dependen de una sola entrada de dinero. Con el gas más caro, tienen que decidir entre la comida, la escuela de los niños o el transporte. Las madres dicen que ya no saben qué hacer para estirar la quincena.
"Esto es un abuso, de verdad. Ya uno no puede ni cocinar tranquilo. Antes duraba un mes el tanque, ahora con la misma plata no llega ni a tres semanas," se quejó Doña Carmen, residente del Ensanche Ozama por más de treinta años. "El gobierno tiene que ver esto, la gente está en grito."
Este aumento del GLP no es un caso aislado. Es parte de una inflación galopante que afecta a todo el país. Aunque el Banco Central hable de crecimiento, en la calle la realidad es otra. La economía familiar se desangra poco a poco, y el SDE es testigo de primera mano.
El Farol al Día seguirá de cerca esta situación. La gente de Sabana Perdida y Los Trinitarios necesita respuestas. ¿Habrá alguna medida del gobierno? ¿Se viene un bono gas para aliviar la presión? Manténganse informados, que aquí les traemos la verdad, sin rodeos. La voz del barrio no se calla. El bolsillo de SDE está en emergencia.
La presión es real. El aumento no solo afecta a los hogares. Los pequeños negocios de comida, las frituras, los carritos de empanadas que vemos en cada esquina de la Avenida Venezuela, están al borde del colapso. Ellos usan gas a diario y no pueden absorber tanto golpe.
Un dueño de un puesto de yaniqueques en Sabana Larga nos comentó: "Si subo el precio, la gente no compra. Si no subo, no gano. Es un tranque. ¿Qué hago? ¿Cierro el negocio que me da de comer a mí y a mis muchachos?" Su dilema es el de miles en Santo Domingo Este.
Este efecto dominó es lo que más preocupa. Cuando el gas sube, todo se encarece. El transporte, porque los choferes usan GLP. La comida, porque los productores y los vendedores tienen que cocinar. Es una cadena que asfixia a la población más vulnerable de SDE.
El gobierno ha hablado de programas de ayuda, pero la gente del barrio dice que eso no llega. O llega tarde. O es una gotita en un mar de necesidades. La promesa de estabilidad económica se siente muy lejos de la Carretera Mella, donde el día a día es una lucha constante.
Los expertos económicos, desde sus oficinas con aire, hablan de factores internacionales. Que el precio del petróleo, que la guerra, que la demanda global. Pero aquí en el barrio, esa teoría no paga la bombona de gas. Aquí se ve el impacto directo, sin teorías ni gráficos.
La preocupación es palpable en cada conversación en las paradas de guaguas. La gente se siente desamparada. Sienten que sus ingresos no dan para nada, que cada mes es más difícil llegar a fin de mes. Y el gas, que es tan básico, se ha vuelto un lujo.
No hay que ser un genio para saber que cuando el gas está caro, la calidad de vida baja. Menos opciones de comida, menos salidas, menos ahorro. Es un golpe directo a la esperanza de muchos que luchan por salir adelante en barrios como El Almirante.
La gente pide transparencia. Pide explicaciones claras de por qué estos aumentos tan seguidos y tan agresivos. No quieren excusas lejanas, quieren soluciones que se sientan en el patio de su casa, en la hornilla donde cocinan cada día.
El Farol al Día insiste: los ojos del país deben estar puestos en la realidad de Santo Domingo Este. No podemos ignorar el grito de un pueblo que se siente ahogado por los precios. Es hora de que las autoridades actúen y muestren su compromiso con la gente trabajadora.
Este panorama económico para abril de 2026, con el GLP disparado, es un llamado de atención. No es solo un número en una tabla, es la comida en la mesa, es el negocio que se mantiene a flote, es la tranquilidad de miles de familias en SDE. La lucha sigue.