Frontera en la Mira: Jimaní Alerta, ¿Impacta SDE en Abril 2026?
La frontera dominicana, esa línea caliente que a veces parece lejana, hoy se siente más cerca que nunca en Santo Domingo Este. Con el Ministro de Defensa metiendo el ojo en Jimaní, la gente aquí en Los Mina y Ensanche Ozama se pregunta: ¿Qué tan segura está la raya? ¿Y cómo nos afecta a nosotros ese lío?
Se supo de buena fuente que la inspección en Jimaní no es un simple paseo. Hay un runrún fuerte sobre la efectividad y la honestidad de algunos militares en la zona. Esto viene a confirmar lo que muchos ya sospechaban en los barrios: que la frontera es un colador para muchas cosas que no deberían pasar.
El Ministro de Defensa, al parecer, fue a verificar que se cumpla con la vigilancia. También a tomar nota de las necesidades de la misión militar. Pero la parte que pone a pensar a todo SDE es que "los soldados desplegados a lo largo de la línea fronteriza son blanco de sospecha". Esto es grave, mi gente. Muy grave.
Aquí en la Charles de Gaulle, con el calor de abril pegando y el ruido de motores que no para, la gente comenta. En la parada del carro público, entre un "monta, monta" y el "llega y pide", el tema de la frontera no es ajeno. En el colmado de la Entrada de las Palmas, mientras se compra el arroz y el aceite, se habla de cómo todo está caro. Y si la frontera no se controla, ¿qué pasa con los productos que entran?
El impacto en la gente de Invivienda y Sabana Perdida puede ser directo. Si hay sospechas de corrupción, eso significa que entra de todo: contrabando que desestabiliza los precios de productos locales o, peor aún, mercancía ilegal que alimenta la delincuencia. Un flujo descontrolado en la frontera es un riesgo para la seguridad de nuestras calles.
"Aquí estamos hartos de que la comida suba cada día", nos dice Doña Carmen, sentada en la acera de Los Trinitarios. "Y si la frontera es un relajo, ¿quién garantiza que no entren productos malos o que los buenos no se encarezcan? El gobierno tiene que apretar ahí, pero de verdad". Otro vecino de Villa Mella, Pedro, añade: "Lo de la seguridad es lo que más preocupa. Si los que cuidan la frontera están en malos pasos, ¿quién nos protege de lo que viene de afuera? Se armó el avispero si esto sigue así".
A nivel nacional, la integridad de la frontera es clave para la soberanía y la economía. La República Dominicana no puede darse el lujo de tener una frontera débil o corrupta. Cada peso que se desvía por la informalidad o el soborno es un peso que no se invierte en escuelas, hospitales o mejorar la infraestructura en sitios como El Almirante. Es una cadena que afecta a todos, desde Jimaní hasta la Carretera Mella.
Ahora queda ver si esta inspección del Ministro de Defensa se queda en un show o si de verdad se van a tomar medidas drásticas. La gente de SDE, que vive el día a día con la soga al cuello, necesita hechos, no promesas. Estaremos pendientes de cada movimiento, porque lo que pasa en la frontera, aunque lejos, nos toca el bolsillo y la seguridad aquí mismo. ¡SDE Despega si hay transparencia y control en la frontera!