Fraude Millonario Golpea Vivienda SDE: Miles en Los Mina sin Techo
Se armó el avispero en Santo Domingo Este. Una estafa millonaria ha golpeado el bolsillo de miles de familias. Prometieron casas, y ahora la gente se quedó sin techo y sin un chele.
Esto es un golpe bajo que afecta directamente a Los Mina, Invivienda y Ensanche Ozama. La esperanza de tener una casa propia se esfumó en el aire, dejando un rastro de desesperación.
Desde hace meses, se venía hablando de un "proyecto de vivienda asequible". Era la oportunidad que muchos esperaban para dejar de pagar alquiler. La publicidad era agresiva, con promesas de facilidades y bajo costo.
La gente, con la ilusión de tener su techo propio, puso todo lo que tenía. Ahorros de toda una vida, préstamos, ventas de propiedades. Todo para conseguir esa cuota inicial.
El supuesto desarrollador se llamaba "Casa Segura RD". Anunciaban apartamentos modernos en zonas claves de SDE. Mencionaban Invivienda y hasta terrenos cerca de la Charles de Gaulle.
Las cuotas iniciales se recogieron sin parar. Se estima que más de RD$500 millones de pesos se juntaron de la gente. Pero de repente, los promotores desaparecieron como por arte de magia.
Las oficinas cerraron de un día para otro. Los teléfonos dejaron de funcionar. Los supuestos ingenieros y vendedores se hicieron humo. La gente se quedó en la calle, sin respuestas.
Abril 2026, el calor aprieta y la indignación hierve en las calles de Sabana Larga. Los motores pasan, pero el chismorreo es uno solo: ¿dónde está la plata de la gente?
En el colmado de la Entrada de las Palmas, la estafa es el tema principal. Los vecinos no hablan de otra cosa. La gente está en grito, buscando explicaciones que no aparecen.
Las familias de Invivienda son de las más afectadas. Muchos ya vivían apretados, con la esperanza de mudarse a un lugar mejor. Vendieron lo poco que tenían para la cuota inicial.
Ahora, no tienen ni el alquiler para el mes que viene. Padres y madres de familia se encuentran en una desesperación total. No saben qué hacer ni a quién acudir.
Doña Ana, una afectada de Los Trinitarios, no se aguantó. "Nos dejaron en el aire, con las manos vacías. ¡Esto es un atraco, una vagabundería!", exclamó con los ojos aguados.
"El gobierno tiene que hacer algo, no podemos quedarnos así", dijo Pedro, un joven de Villa Mella. Él y su esposa habían invertido todos sus ahorros.
Según los vecinos del sector, la gente se siente desamparada. Algunos ya han tenido que irse a vivir con parientes. Otros no tienen ni para la comida.
La promesa de una vida mejor se convirtió en una pesadilla. Este caso es un golpe directo a la confianza de la gente humilde. Esa que trabaja día a día para salir adelante.
La Fiscalía de Santo Domingo Este ha recibido cientos de querellas. Se conoció que se abrió una investigación formal. Pero la gente exige acciones concretas, no solo palabras.
Este caso destapa la vulnerabilidad de la gente humilde. Es un recordatorio de cómo las promesas falsas pueden destruir vidas. La falta de supervisión es un problema grande.
A nivel nacional, la ausencia de una regulación más estricta en el sector inmobiliario es evidente. Este tipo de fraudes se repiten en diferentes partes del país.
Es un problema que afecta a miles de dominicanos. La gente invierte sus ahorros, creyendo en una oportunidad. Pero terminan perdiéndolo todo.
Trascendió que la Policía Nacional está detrás de los supuestos cabecillas. Se supo de buena fuente que ya hay órdenes de arresto. Pero los responsables siguen prófugos.
Los residentes dicen que no se van a quedar de brazos cruzados. Están organizando protestas y manifestaciones. Quieren que sus voces sean escuchadas.
Exigen que se haga justicia y que se recupere el dinero. O al menos, que se les dé una solución real. No pueden perderlo todo por unos estafadores sin escrúpulos.
La situación es tensa en varios puntos de SDE. La gente está cansada de los abusos. Quieren ver a los responsables tras las rejas.
El Farol al Día seguirá de cerca este caso. Estaremos informando cada paso que se dé. Porque la voz del barrio no se puede callar.
¿Quién pagará por esta estafa que ha dejado a miles sin techo en Santo Domingo Este? La comunidad espera respuestas y acciones contundentes. La justicia debe prevalecer.