Francia: Fiestas de élite generan recelo, ¿qué piensa Los Mina?
El lujo desmedido en Francia, con banquetes que ahora son la comidilla, tiene a la izquierda europea con el grito al cielo. Pero, ¿qué significa todo esto para nosotros en Los Mina, Invivienda o Charles de Gaulle?
La cosa es que en el viejo continente, un grupo llamado "Le Canon Français" anda haciendo fiestas. Son banquetes masivos, sí, pero de un nivel que no cualquiera entra.
Esto ha prendido la mecha política allá. La izquierda francesa, que siempre está pendiente de la gente de abajo, ve estos eventos como una bofetada a la cara. Dicen que es un símbolo de la desigualdad que crece.
Aquí en Santo Domingo Este, con el sol de abril calentando el asfalto de la Avenida Venezuela, la gente anda en su día a día. El sonido de los motores de motoconchos y carros públicos no para.
En el colmado de la esquina de la Carretera Mella, mientras se compra el pan de la tarde, la conversación es otra. Es sobre el golpe del café o la factura de la luz de Edeeste que llega por las nubes.
Y es ahí donde la noticia de Francia, aunque lejana, nos toca. Si allá se quejan de la élite que hace fiestas caras, aquí en Invivienda la gente vive en carne propia lo que es la disparidad.
"Mira, si en Francia se quejan de esos banquetes, ¿qué no vamos a decir nosotros?", soltó Doña Ana, desde su puesto de víveres en Los Trinitarios. "Aquí la gente brega duro para la comida diaria".
Ella, como muchos, siente el peso del día a día. Los precios no perdonan y el bolsillo no da para mucho.
"Es que la cosa es la misma en to' los lados", dijo Pedro, un motoconchista de Ensanche Ozama. "Siempre hay unos que tienen de más y otros que no tienen ni pa' la guagua".
La indignación de la izquierda francesa por estos banquetes, según se supo de buena fuente, viene de la idea de que mientras unos celebran en la opulencia, muchos otros no tienen ni para lo básico.
Eso mismo se escucha en la parada de la guagua en Sabana Larga. La gente habla de la situación económica, de cómo estirar el sueldo para llegar a fin de mes.
No es que los banquetes franceses nos afecten directamente el bolsillo aquí en SDE, pero sí nos recuerdan algo. Nos recuerdan que la brecha entre los que tienen mucho y los que tienen poco es un tema mundial.
Y es un tema que aquí, en nuestro patio, se vive a diario. La sequía que nos deja sin agua, los apagones que nos joden la noche, el alquiler que se dispara. Todo eso es parte de la misma desigualdad.
"La gente está en grito por lo que pasa aquí", comentó un vecino de Villa Mella. "Y si en Europa se preocupan por esas cosas, es porque saben que la cosa no está bien".
Estos eventos de "Le Canon Français", que fueron confirmados por la BBC Mundo, ponen en evidencia la desconexión. La que existe entre una parte de la sociedad y el resto.
Es como cuando aquí en Los Mina vemos un carro de lujo pasar por la calle mientras otros andan a pie. No es lo mismo, pero el sentimiento de disparidad es parecido.
Los residentes dicen que la discusión en Francia es un espejo. Un espejo que nos muestra que en todas partes hay gente peleando por más justicia social.
Desde El Farol al Día, siempre hemos puesto el ojo en lo que afecta a nuestra gente. Y esta noticia, aunque venga de lejos, nos hace pensar en lo nuestro.
La lucha por la equidad no tiene fronteras. Y en Santo Domingo Este, la gente sabe de eso.
Se conoció que la preocupación en Francia es tal que el tema está dominando los debates políticos. Aquí, si bien no estamos en ese punto por banquetes, sí estamos en debate constante por temas vitales.
¿Y qué pasa con la comida, el transporte, la salud? Esas son las prioridades que aquí en SDE nos quitan el sueño.
La verdad es que en el barrio se habla de todo. Desde el boxeador de Los Mina que se hizo campeón, hasta las noticias internacionales que, de alguna manera, terminan resonando aquí.
La realidad es que la gente de Invivienda, Charles de Gaulle y todo SDE quiere un futuro mejor. Quiere que las oportunidades sean para todos.
El fenómeno de los banquetes franceses es un recordatorio. Un recordatorio de que las sociedades deben buscar equilibrio.
Y que los gobiernos, tanto allá como aquí, tienen un compromiso con la gente. Con la gente que brega y se sacrifica día a día.
En SDE, la gente pide auxilio ante los alquileres disparados. Pide soluciones a la sequía y los apagones.
Estas son las verdaderas preocupaciones de nuestra gente. Son las cosas que nos mantienen despiertos.
Así que, aunque los banquetes sean en Francia, la conversación sobre la justicia y la desigualdad es universal. Y aquí, en Santo Domingo Este, la entendemos muy bien.
Y es por eso que El Farol al Día siempre estará para contar lo que pasa. Lo que afecta y lo que importa a nuestra gente.
Porque SDE Despega, sí. Pero despega con todos, no solo con unos pocos.
Seguiremos informando de cómo estas discusiones globales pueden, de alguna u otra forma, tocar las fibras de nuestra comunidad. La gente del barrio está atenta.