Familias de Los Mina no pueden con precios de carne: Sube RD$70 en SDE
La gente de Santo Domingo Este no sale del asombro. Los precios de la carne de res y cerdo están por las nubes. Es un golpe duro al bolsillo de cada familia en Los Mina, Invivienda y todo SDE este Abril 2026.
Ya no es solo el pollo o el arroz. Ahora, la carne se suma a la lista de productos básicos que se vuelven un lujo. Se armó el avispero en los barrios, la situación es crítica.
Venía calentándose el ambiente. Primero fue el pollo, después los huevos, y la canasta básica en general. Se supo de buena fuente que los productores estaban lidiando con altos costos de producción.
Pero nadie esperaba este nivel. La libra de pulpa de res, que se conseguía a RD$180, ahora ronda los RD$250 en las carnicerías de la Avenida Venezuela. En Sabana Larga, la chuleta de cerdo pasó de RD$150 a RD$220 la libra.
Es un aumento de RD$70 por libra, de golpe. Esto es mucho para la gente que vive al día.
El calor de abril pega fuerte. En cada esquina, en cada parada del carro público, en los colmados de Los Mina, solo se escucha el mismo tema. La gente está en grito por los precios.
Los motores pasan zumbando, pero el ruido de la queja es más fuerte. La señora del colmado sube el volumen de la radio, pero ni así se tapan los lamentos.
Para una familia de Invivienda, esto significa cambiar la dieta. Si antes comían carne dos o tres veces por semana, ahora con suerte será una. Muchos están optando por embutidos o víveres, aunque también han subido.
El sancocho dominicano, plato bandera, ya no es lo mismo. Antes se le echaba de todo. Ahora, buscar un pedazo de carne para el sancocho es un desafío.
"Esto es un abuso", nos dijo Doña Míriam, residente de Los Trinitarios. "Uno trabaja duro para llevar la comida a la casa y cada día alcanza para menos. Ya ni para un sancocho bueno da".
Don Pedro, un motoconchista de Charles de Gaulle, agregó: "La gente lo que va a hacer es dejar de comer carne. El gobierno tiene que hacer algo, esto no puede seguir así. ¿Qué vamos a comer, piedras?".
La situación es reflejo de una inflación que no da tregua en el país. Aunque el PIB de República Dominicana siga mostrando crecimiento, ese desarrollo no se siente en el bolsillo de la gente del barrio.
Los costos de los insumos agrícolas, el transporte, y la especulación, según los expertos, están detrás de estos aumentos. Los residentes dicen que la mano de obra también está más cara.
El impacto es nacional, pero en SDE se siente con más fuerza. Aquí, donde la mayoría de la gente vive de un salario modesto, cada peso cuenta.
La economía familiar de SDE está al límite. No hay forma de estirar el dinero cuando lo básico sube sin control.
Las autoridades tienen que ponerle el ojo a esta situación. No se puede permitir que la comida se convierta en un lujo para la gente trabajadora de Santo Domingo Este.
El Farol al Día seguirá con los ojos puestos en los precios. Los vecinos del sector piden una solución urgente.
La mesa dominicana merece estar completa. Los hogares de SDE esperan acciones concretas para que la carne vuelva a ser parte de la comida diaria.
No es solo una cuestión de precios, es de dignidad. La gente de Los Mina y de todo SDE merece comer bien.
El mes de abril 2026 está siendo un dolor de cabeza para las amas de casa. Cada visita al colmado o al supermercado es un estrés.
Trasciende que la Asociación de Carniceros ha manifestado preocupación. Dicen que también sus costos han subido.
Pero la cadena se rompe en el consumidor final. Ese es el que paga los platos rotos, como siempre.
En el barrio se habla de protestas si la situación no mejora. La paciencia de la gente se está acabando.
Se conoció que el Ministerio de Industria y Comercio podría intervenir. Pero hasta ahora, no hay nada concreto que alivie el bolsillo.
Los comerciantes pequeños están entre la espada y la pared. Si suben mucho, no venden. Si no suben, pierden.
Es un círculo vicioso que ahoga a SDE. El costo de vida se hace insostenible para muchos.
El Farol al Día hace un llamado a la acción. No podemos dejar que nuestros barrios sigan pagando los platos rotos de la economía.
La esperanza es que se tomen medidas efectivas. Que la carne, y todos los alimentos, vuelvan a ser accesibles. SDE Despega, pero los precios no deberían despegar más rápido que el sueldo.