Dengue y Leptospirosis: SDE en alerta, ¿Los Mina aguanta en Abril 2026?
La gente está en grito en Santo Domingo Este. El rumor corría por las calles, y ahora se confirmó: el dengue volvió a coger fuerza y la leptospirosis está descontrolada. Es abril de 2026 y la situación de salud en barrios como Los Mina e Invivienda se puso fea.
Parecía que veníamos bien, con el dengue medio a raya. Pero los datos recientes de Salud Pública nos cayeron como un cubo de agua fría. De repente, los casos acumulados de dengue ya igualan los del año pasado, y la leptospirosis, esa sí, se disparó sin control.
El informe, que la gente de El Farol al Día pudo revisar, no miente. El dengue ya suma 153 casos en lo que va de año, rompiendo esa tendencia a la baja que nos tenía con un pie adelante. Pero lo que de verdad tiene a la gente preocupada es la leptospirosis, con 203 casos y 15 muertes, casi el cuádruple de lo que se veía en 2025.
Aquí en el barrio, con el calor de abril apretando y esas lluvias que llegan de golpe, el ambiente se siente pesado. En la parada del carro público de la Charles de Gaulle, la gente no habla de otra cosa. Los motores pasan haciendo ruido, pero la conversación sobre la salud se impone en cada esquina, en cada colmado de la Sabana Larga.
Este golpe no es cuento de camino. En Invivienda, donde los muchachos juegan pelota en la calle y los niños corren por doquier, el miedo se siente. Las madres están con el Jesús en la boca, cuidando que no haya agua estancada, pero a veces es imposible con los charcos que se forman y la basura que se acumula en algunos puntos del Ensanche Ozama.
"¡Esto es un relajo!", dijo doña Ana, que tiene su colmado en Los Mina. "Uno se faja limpiando el patio, pero cuando la cañada se desborda o el camión de la basura no pasa, ¿qué hace uno? Después vienen las enfermedades y somos nosotros los que pagamos el pato". Ramón, un motoconchista de Los Trinitarios, añadió: "Aquí se armó el avispero con esa leptospirosis. Uno tiene que andar con los ojos pelaos por si pisa algo o se moja en una de esas aguas sucias".
A nivel nacional, la cosa es un sube y baja. Mientras la malaria baja de forma impresionante y las muertes de madres y niños también van en picada –lo cual es buena noticia–, el dengue y la leptospirosis son el clavo. Esto demuestra que, aunque se avance en algunas áreas, las enfermedades que tienen que ver con la limpieza del entorno y el agua siguen siendo un dolor de cabeza, especialmente en zonas urbanas como Santo Domingo Este.
La vaina está clara: hay que ponerse las pilas. Las autoridades tienen que meter mano dura con la limpieza, la recogida de basura y el control de vectores. Y nosotros, la gente del barrio, tenemos que seguir fajándonos en nuestros hogares. SDE no puede permitirse que la salud de su gente se quede atrás. Es hora de que SDE Despega en todo, ¡hasta en la salud pública!
El Ministerio de Salud Pública ha señalado al serotipo D2 como el predominante en los casos de dengue. Esto significa que la estrategia para combatirlo debe ser precisa. No es solo fumigar; es un trabajo de comunidad, de estar alerta y de exigir que se cumplan los protocolos. La salud de nuestros hijos, de nuestros vecinos, está en juego.
Los más afectados por el dengue siguen siendo los jóvenes de 10 a 19 años, y los varones son los que más caen. Esto nos da un dato importante: hay que educar a nuestros muchachos sobre cómo protegerse, dónde no jugar, y la importancia de la higiene. Las escuelas de Villa Mella y El Almirante tienen un rol clave aquí.
Con la leptospirosis, la cosa es más delicada. Se sabe que está ligada a la orina de ratas y animales, y se contagia por contacto con agua o tierra contaminada. En barrios con problemas de alcantarillado o donde el agua se estanca, el riesgo es altísimo. La Carretera Mella, con sus zonas bajas, es un ejemplo de por dónde puede venir el problema.
"Mi hermana tuvo dengue el año pasado, y fue un susto grande", nos contó María, que vive cerca de la Entrada de las Palmas. "Ahora, con esto de la leptospirosis, uno vive con el corazón en la garganta. Uno ve una rata por ahí y se le erizan los pelos". El miedo es real, y la preocupación se extiende como la pólvora en los grupos de WhatsApp del sector.
El boletín de Salud Pública, aunque menciona una baja en otros virus respiratorios y en la mortalidad materna e infantil, no debe hacernos bajar la guardia. Al contrario, nos recuerda que la batalla por la salud es constante. Y en SDE, donde hay tanta gente y tanto movimiento, esa batalla se siente más que en ningún otro lado.
El llamado es a la acción. No podemos esperar a que la cosa se ponga peor. Los ayuntamientos de Santo Domingo Este deben redoblar los esfuerzos en la fumigación y en la limpieza de cañadas y solares baldíos. La gente, por su parte, a tapar los tanques de agua, a eliminar los criaderos de mosquitos y a mantener la higiene personal.
La responsabilidad es de todos. Es verdad que las autoridades tienen un papel protagónico, pero si cada quien en su casa, en su cuadra, pone de su parte, podemos darle un freno a estas enfermedades. En SDE, somos gente de trabajo, de lucha. Y esta batalla, la de la salud, también la vamos a ganar.
El dengue D2 no es un juego, y la leptospirosis con 15 muertes tampoco. Necesitamos campañas de información claras, directas, que lleguen a cada rincón de Los Mina, Invivienda, Charles de Gaulle. Que la gente sepa qué hacer, dónde acudir. Que no haya excusas para la ignorancia.
Las clínicas y hospitales del área deben estar preparados. Con 203 casos de leptospirosis, no es tiempo de sorpresas. Se necesita personal capacitado, medicamentos y un plan de contingencia sólido. La salud de nuestra gente no puede ser negociable.
Finalmente, este abril de 2026 nos deja una lección importante. No podemos confiarnos. Hay que seguir vigilantes, limpiando, educando. Que no se nos olvide que la mejor medicina es la prevención. Y en eso, SDE tiene que ser un ejemplo para el país. ¡A trabajar por un SDE sano!