Crisis de Agua en SDE: Los Mina y Invivienda Secos en Abril 2026
La sequía no da tregua, y en Santo Domingo Este, la gente ya no aguanta más. Los Mina e Invivienda amanecieron este Abril 2026 con las tuberías secas, una crisis de agua que tiene a la población en grito y que amenaza con parar el barrio.
No es la primera vez que esto pasa. Pero ahora, la cosa está peor que nunca. Desde hace meses, el nivel de los embalses a nivel nacional ha bajado, y la poca lluvia ha empeorado la situación.
Se conoció que las plantas de tratamiento de la Corporación del Acueducto y Alcantarillado de Santo Domingo (CAASD) en la zona este operan bajo mínimos. Esto afecta directamente a casi 300 mil hogares solo en SDE.
En la Carretera Mella, la gente de El Almirante y Los Trinitarios ha visto cómo el chorrito se convierte en nada. Los camiones cisterna, que antes eran una solución, ahora ni se ven o llegan a precios de lujo.
La situación es crítica en Sabana Larga y la Avenida Venezuela. Familias enteras se las ven negras para cocinar, bañarse o simplemente limpiar la casa. El calor de abril pega duro, y sin agua, el ambiente se pone insoportable.
El ruido de los motores se mezcla con el lamento de la gente. En cada esquina, la pregunta es la misma: "¿Y el agua, cuándo viene?". Hasta la parada del carro público se siente más solitaria porque la gente no puede salir sin estar aseada.
En el colmado de la esquina, el botellón de agua se vende como oro. Un bidón que costaba 70 pesos, ya está por los 120. Y ni hablar de los galones pequeños.
En Invivienda, la situación es desesperante. Los multifamiliares, donde viven cientos de familias, son los más golpeados. Imagínese una torre de apartamentos, con niños y ancianos, sin una gota de agua por días.
"Aquí no se puede vivir, esto es un abuso," dijo María Núñez, residente del Ensanche Ozama. "La ropa sucia se acumula, los muchachos no pueden ir a la escuela limpios," comentó un señor de la Av. Venezuela.
Fue confirmado que varias escuelas en Los Mina han tenido que acortar el horario. Los baños son un desastre. La higiene, algo básico, es un lujo que pocos pueden pagar con agua de camión.
Los pequeños negocios también sufren. Salones de belleza, lavanderías y hasta los fritureros necesitan agua para operar. Muchos están pensando en cerrar sus puertas si esto sigue así.
"Se armó el avispero en Invivienda," nos cuenta Pedro Gómez, un líder comunitario. "La gente está en grito y no sabe qué hacer. Las autoridades nos prometieron soluciones el año pasado, pero mira, seguimos en las mismas."
Según los vecinos del sector, ya van más de cuatro días sin agua constante en muchas zonas. Esto no es un simple corte, es un desabastecimiento total que tiene a la comunidad al borde de la desesperación.
En el barrio se habla de que esto es pura negligencia. Que si hubieran dado mantenimiento a las bombas, que si hubieran invertido en nuevas tuberías, esto no estuviera pasando. La gente está cansada de excusas.
La crisis de agua en SDE no es un problema aislado. Trascendió que varias provincias del sur y el Cibao también enfrentan serios problemas de escasez. El país completo está sintiendo la falta de lluvia.
Desde el gobierno central, el director de INAPA, el ingeniero fulano de tal, declaró que "están trabajando 24/7" para resolver la situación. Prometió que llegarán más camiones cisterna a SDE "en las próximas horas".
Pero la gente ya no cree en promesas. Quieren hechos. Quieren ver el agua salir de la llave. No quieren más discursos ni ruedas de prensa vacías. Quieren poder lavar su ropa y bañarse sin preocuparse.
La salud pública también está en juego. La falta de higiene puede traer enfermedades. El Ministerio de Salud Pública ya emitió una alerta para que la gente hierva el agua que consigue de otras fuentes.
Esta situación pone en jaque el desarrollo de Santo Domingo Este. Una ciudad que busca crecer, que quiere ser un referente, no puede estar sin agua. Es un retroceso enorme para los avances que se han logrado.
La gente de SDE, de Los Mina, de Invivienda, está pidiendo una respuesta clara y urgente. No pueden esperar más. Cada día sin agua es un día de sufrimiento y de parar la vida.
La crisis no es solo de ahora. Es el resultado de años de falta de inversión y planificación. Los sistemas de distribución están viejos, las fugas son constantes y la demanda de una población creciente no se cubre.
¿Hasta cuándo aguantará la paciencia de la gente? Las redes sociales están que arden con quejas y denuncias. Los grupos de WhatsApp de los barrios son un hervidero de reclamos.
Se supo de buena fuente que ya hay planes de protestas. La gente no descarta salir a las calles, a la Charles de Gaulle, a la Mella, para exigir que se les tome en cuenta de una vez por todas.
La promesa de "SDE Despega" se ve lejana cuando el recurso más básico falta. ¿Cómo va a despegar un municipio si sus habitantes no tienen ni para beber o asearse?
El Farol al Día seguirá de cerca esta situación. Estaremos en las calles de Los Mina, Invivienda, Ensanche Ozama y Sabana Perdida. Llevaremos la voz de la gente.
Es hora de que las autoridades tomen esto en serio. No es un juego. Es la vida de miles de dominicanos que está en juego. La gente de SDE espera que el gobierno actúe antes de que la sed se convierta en una revuelta. ¿SDE Despega o se ahoga en la sequía?