Crisis Basura SDE: Los Mina Ahogado en Desechos Abril 2026
La calle se queja. En Los Mina, Invivienda, y hasta por la Charles de Gaulle, el hedor a basura ya no se aguanta. La crisis de los desechos en Santo Domingo Este (SDE) llegó a su punto más crítico en este abril de 2026.
Desde hace semanas, los camiones de la alcaldía no dan abasto. Los zafacones rebosan. Las esquinas de los barrios se han vuelto pequeños vertederos improvisados.
Esta situación no es nueva, pero ahora es insostenible. El problema venía gestándose desde finales del año pasado, con quejas constantes sobre la frecuencia de recogida.
Los residentes de Ensanche Ozama alertaban sobre la acumulación. En Sabana Larga, los comerciantes ya se quejaban de ratas y moscas.
Pero la gota que derramó el vaso fue el colapso operativo del vertedero de Duquesa. Este principal receptor de desechos del Gran Santo Domingo declaró que no puede recibir más basura.
Se supo de buena fuente que la capacidad está al límite. Las maquinarias están dañadas. La falta de mantenimiento es evidente.
Esto afecta directamente a más de dos millones de almas solo en SDE. La ciudad, una de las más pobladas, se ahoga en sus propios desperdicios.
En la Avenida Venezuela, por la Entrada de las Palmas, montones de basura obstaculizan el paso. Los peatones tienen que hacer malabares para caminar.
Con el calor de abril pegando fuerte, el olor es insoportable. En la parada del carro público de la Carretera Mella, la gente se tapa la nariz con pañuelos.
Ni el ruido de los motores ni la música del colmado pueden disimular el ambiente pesado. El aire es denso, cargado de podredumbre.
¿Cómo afecta esto a la gente de Invivienda? Simple. Las moscas y los roedores están haciendo fiesta en cada casa.
Los mosquitos, portadores de enfermedades, se han multiplicado. La salud de los niños es lo que más preocupa a los padres.
Ellos ven sus calles, parques y aceras llenas de desperdicios. Los pequeños juegan cerca de focos de infección.
Los centros de salud de Los Mina ya reportan un aumento en casos de enfermedades gastrointestinales. También se ven más problemas respiratorios.
Según los vecinos del sector Ensanche Ozama, "esto es una falta de respeto". "Pagamos nuestros impuestos y nos tienen viviendo entre la inmundicia", dijo Doña Carmen Rodríguez, con la voz entrecortada.
"Mi negocio de fritura en Los Trinitarios ha bajado las ventas", comentó Pedro Liriano. "Nadie quiere comer con este olor a podrido en la calle."
Otro residente de Los Trinitarios, Juan Pérez, agregó: "Esto se armó el avispero. Ya la gente está en grito y no aguanta más esta situación."
Los líderes comunitarios de Villa Mella han convocado a una protesta. Exigen soluciones inmediatas a la alcaldía.
La crisis de la basura no es solo de SDE. Es un reflejo de un problema nacional con la gestión de residuos. Un tema que arrastra el país por décadas.
El Gobierno central ha prometido soluciones a largo plazo. Hablan de nuevas tecnologías y planes de reciclaje.
Pero la realidad en las calles es otra. La falta de inversión en infraestructura. Una planificación deficiente.
Estos factores nos tienen en esta situación crítica. La recolección de basura es un servicio básico. Es un derecho fundamental.
Y en SDE, ese derecho está siendo pisoteado. La alcaldía, bajo la dirección del síndico actual, ha sido criticada duramente.
Los regidores de la sala capitular han exigido explicaciones. Pero hasta ahora, las respuestas han sido evasivas.
Trascendió que la deuda de la alcaldía con las empresas recolectoras es millonaria. Esto dificulta la operatividad.
Las empresas alegan falta de pago. Por eso, han reducido sus servicios. Una especie de "paro" velado.
Mientras tanto, los ciudadanos son los que pagan el pato. Con su salud, su calidad de vida y su tranquilidad.
La contaminación visual es terrible. La contaminación ambiental es peor. El aire que respiramos está comprometido.
La alcaldía de SDE prometió una reunión de emergencia. Buscan alternativas. Hablan del uso de vertederos alternos en otras provincias.
Pero eso es una medida paliativa. No resuelve el problema de fondo. La gestión integral de residuos sigue siendo la gran deuda.
Los residentes exigen acciones concretas. No quieren más promesas vacías. Quieren ver los camiones en sus calles.
Quieren ver sus zafacones vacíos. Quieren poder respirar sin miedo.
Manténganse conectados a El Farol al Día. Veremos si esta situación de SDE Despega de verdad. O si nos hundimos más en la basura.
La presión ciudadana es clave. Sin ella, los políticos seguirán ignorando el grito del barrio.
Es hora de que los que están arriba escuchen la voz de la gente. Especialmente en Los Mina, Invivienda y todo Santo Domingo Este.
La solución debe llegar, y debe ser ahora.