Colapso Drenaje SDE: Aguas Negras Ahogan Los Mina Abril 2026
Las calles de Los Mina parecen ríos de cloaca este abril de 2026. No son aguas de lluvia, es un mar de inmundicia que brota sin control por cada alcantarilla de Santo Domingo Este. Un hedor insoportable tiene a la gente de SDE en grito, con el sistema de drenaje completamente colapsado. Es una situación que ya no se aguanta, la vida cotidiana se ha convertido en un lodazal. Cada paso es un riesgo, cada brisa trae la pestilencia de lo que debería estar bajo tierra. Los vecinos de SDE están al límite de su paciencia, viendo cómo sus calles se transforman en focos de enfermedad. Este es el drama que ahoga a nuestros barrios, sin visos de solución inmediata.
Desde hace meses, los vecinos de Santo Domingo Este venían alertando a las autoridades sobre el mal estado de las tuberías y la falta de mantenimiento. Las denuncias sobre el drenaje SDE se acumulaban en el ayuntamiento sin respuesta, una y otra vez. Se hablaba de pequeños desbordamientos, de olores fuertes, pero nunca se imaginó que la situación llegaría a este extremo. El problema no es nuevo, pero la magnitud que ha tomado en este abril de 2026 es algo nunca antes visto en Los Mina y sus alrededores. La gente se preguntaba qué pasaba con el dinero destinado a estas obras. La inacción de los responsables ha sido palpable.
La situación es crítica en la Avenida Venezuela, cerca de la Entrada de las Palmas, donde las tapas de alcantarilla han saltado como corchos. El flujo constante de aguas negras hace casi imposible el tránsito de vehículos y peatones. En Los Trinitarios, frente a la bomba Texaco, el agua sucia llega casi a las rodillas, con desechos flotando por todas partes. Se estima que más de RD$700 millones invertidos en mejoras de drenaje en los últimos cinco años no han servido de nada, según datos que se supo de buena fuente dentro de la corporación de acueductos. Esos fondos, al parecer, se fueron por el mismo desagüe.
Con el calor infernal de abril, el olor a cloaca se pega en la ropa, en la piel, en el aire de SDE. El ruido de los motores y el bullicio normal de la parada del carro público en Sabana Larga se mezcla con el chapoteo constante de las gomas en el agua podrida. En el colmado de la esquina, la gente no habla de otra cosa, con el mosquero acechando cada conversación. Los niños no pueden jugar en la calle, y los adultos tienen que hacer malabares para evitar el contacto con esa agua sucia. El ambiente es tenso, cargado de frustración y un hedor que parece no tener fin.
En Invivienda, la cosa no es diferente, el desborde es generalizado y peligroso. Los niños no pueden jugar en la calle por el peligro de las aguas negras, que ya han provocado brotes de enfermedades gastrointestinales y de la piel en el sector. Las escuelas están en alerta, emitiendo comunicados a los padres, y muchos temen por la salud de sus hijos, especialmente los más pequeños que son más vulnerables. Los comercios han visto caer sus ventas, porque nadie quiere estar en una zona con semejante hedor y riesgo sanitario. Es un golpe duro para la economía de Invivienda, que ya venía luchando.
"Esto es una vergüenza, una falta de respeto con la gente de SDE", soltó Doña Ana, residente de Ensanche Ozama por más de 40 años, mientras intentaba cruzar la calle con su nieta, agarrándola fuerte. "Pagamos nuestros impuestos religiosamente y nos tienen viviendo entre la inmundicia, como si fuéramos animales. La gente está en grito, cansada de tanta promesa y cero acción". Otro vecino de Charles de Gaulle, Juan Pérez, añadió con rabia: "Aquí se armó el avispero hace rato, pero las autoridades se hacen los chivos locos. ¿Esperan que nos enfermemos todos para mover un dedo? Es un abuso lo que estamos viviendo este abril".
Este problema de drenaje no es exclusivo de Santo Domingo Este, aunque aquí la situación se ha vuelto insostenible. A nivel nacional, la infraestructura sanitaria arrastra un déficit histórico que el Gobierno central no ha logrado resolver por completo. La falta de inversión adecuada y una planificación deficiente son un cáncer que afecta a varias ciudades del país. Este descuido pone en riesgo la salud pública de millones de dominicanos, no solo en SDE. Es un problema sistémico que necesita una intervención urgente y coordinada, más allá de parches temporales que no aguantan.
¿Hasta cuándo soportará SDE esta situación de emergencia sanitaria y ambiental? Se espera una respuesta urgente del ayuntamiento y del gobierno central, con planes concretos y acciones inmediatas para resolver el colapso del drenaje. La gente de Los Mina, Invivienda y todo Santo Domingo Este exige soluciones, no más promesas vacías. El Farol al Día seguirá de cerca este drama que ahoga a nuestros barrios, denunciando cada ineficiencia. Mantente conectado a nuestras redes y ediciones, que esto apenas empieza y la lucha por un SDE digno continúa.