Código Penal bajo fuego: ¿SDE aguanta nueva ley en Abril 2026?
Se armó el avispero en el Congreso y la noticia ya corre por los callejones de Los Mina y las paradas de la Charles de Gaulle. El nuevo Código Penal, que se esperaba como agua de mayo, ahora está en la cuerda floja. Los diputados tuvieron que ceder a la presión popular, anunciando que van a meterle mano a la ley antes de que entre en vigencia. ¿Qué significa todo este relajo para Santo Domingo Este? La gente está en grito y El Farol al Día te cuenta el porqué.
La verdad es que el Código Penal, aprobado apenas hace un año, nació con la pata izquierda. Desde que se supo de buena fuente el contenido de algunos artículos, la polémica no paró. La sociedad civil, los gremios de médicos, los periodistas, todo el mundo se tiró a la calle y a las redes sociales a decir lo suyo. Había puntos que, según la gente, atentaban contra la libertad de expresión y ponían a los médicos a sudar frío por cualquier error.
Este martes, el Presidente de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco, no tuvo más remedio que salir al frente. Acompañado de los voceros de todos los partidos, anunció que abren un proceso para recibir propuestas y modificar “aspectos puntuales” de la ley. Dicen que fue un consenso, pero en el barrio se habla que la presión de la calle fue la que dobló el brazo. La fecha de entrada en vigencia, en agosto, está ahí, a la vuelta de la esquina. Y el tiempo apremia.
Mientras tanto, el sol de abril calienta el asfalto de la Carretera Mella y el bullicio de los motores no para en Invivienda. En cada colmado de Sabana Larga, entre un trago de ron y una partida de dominó, el tema del Código Penal sale a flote. La gente no entiende de tecnicismos legales, pero sí sabe cuándo algo le va a afectar el bolsillo o la libertad. Y este código, con sus puntos calientes, tiene a más de uno con el Jesús en la boca.
¿Cómo afecta esto a la gente de Santo Domingo Este? Fácil. Este código trae cosas nuevas para perseguir el crimen organizado, la corrupción, el sicariato, las estafas piramidales y los ataques con ácido del diablo. Eso suena bien para los que vivimos el día a día con la delincuencia en la mira. Pero, ¿y los artículos que tocan la libertad de expresión? ¿O los que ponen en jaque a los médicos? La gente de Los Mina y Ensanche Ozama tiene derecho a opinar, a criticar sin miedo a que una ley los ahogue.
Según los vecinos del sector de Los Mina, esto era algo que se veía venir. “Esa ley no podía pasar así, ni de relajo”, dijo Juana, la de la bodega de la Entrada de las Palmas. “Aquí la gente está en grito por muchas cosas, y esto de la ley nos tiene en vilo. Si van a cambiarla, que la pongan clara y que de verdad nos proteja, no que nos amarre más”. Un motoconchista de Invivienda, que no quiso dar su nombre, comentó: “Uno aquí vive el día a día, si esa ley nos va a complicar la vida, mejor que la cambien. Uno ya tiene suficiente con la gasolina y la comida cara”.
Este movimiento en el Congreso es más que una simple revisión; es una señal clara. Demuestra que, a pesar de todo, la voz del pueblo tiene peso. Que cuando la gente se une y protesta, los que están sentados en las curules tienen que escuchar. Es un precedente importante para la democracia dominicana y para que las leyes que se aprueben de ahora en adelante sean de verdad para el beneficio de todos, no solo de unos pocos. No se puede legislar de espaldas al pueblo.
La puerta está abierta para que las academias, los gremios y cualquier ciudadano presente sus observaciones. ¿Se lograrán los cambios que Santo Domingo Este y el resto del país necesitan? Ojalá que esta vez sí se piense en la gente de a pie, en el trabajador, en el vecino que solo quiere vivir tranquilo. El Farol al Día seguirá con los ojos abiertos, porque para que SDE Despega de verdad, la justicia tiene que ser para todos. Vamos a ver qué pasa en los próximos días, porque aquí en el barrio, nadie se come ese cuento de que no hay tiempo.