Cisjordania entierro violado: SDE en alerta por dignidad en Abril 2026
Se armó el avispero mundial, y el eco llegó hasta los colmados de Los Mina y Invivienda. Una noticia desde Cisjordania tiene a mucha gente en Santo Domingo Este con el corazón en la mano. No es de comida ni de luz, es de algo más profundo: la dignidad humana.
Imagínese esto. Un hijo acaba de enterrar a su padre. El dolor fresco. Pero la paz no le duró ni un suspiro.
Colonos israelíes armados, sin ningún respeto, llegaron a la aldea de Asasa, cerca de Jenin. Y lo impensable pasó.
Obligaron a esa familia, que ya estaba sufriendo, a desenterrar el cuerpo de su ser querido. Sí, así mismo como lo lee. Sacarlo de la tumba.
Este acto, catalogado como "emblema de la deshumanización", ha dado la vuelta al mundo. Y en el barrio, la gente está en grito por la impotencia que genera.
No es un chisme de esquina, esto lo confirmó BBC Mundo. Un hecho que traspasa fronteras y toca la fibra más sensible de cualquiera que tenga un poquito de humanidad.
La historia de Hussein Asasa y su familia se ha convertido en un símbolo. Un padre que ni en la muerte pudo encontrar el descanso.
Y su hijo, el pobre, tuvo que pasar por ese trauma. Es algo que ni los que se la buscan más difícil en la Carretera Mella pueden comprender del todo.
En el contexto de Cisjordania, la tensión es constante. Los enfrentamientos entre colonos y palestinos no son nuevos. Pero esto, esto ya es otro nivel.
Los detalles son crudos. La presencia de hombres armados, la coerción a una familia en duelo. Es una imagen que se queda grabada.
Este tipo de acciones solo echan más leña al fuego. La paz parece un sueño lejano en esa región.
Mientras tanto, aquí en SDE, el calor de abril aprieta. Los motores de los motoconchos no paran. La gente va y viene en las paradas del carro público.
Pero entre el trajín diario, la noticia de Cisjordania se cuela. Se comenta en el colmado de la Entrada de las Palmas.
La radio lo menciona. El celular lo lleva. Es difícil ignorar una cosa así, por más lejos que parezca.
¿Cómo afecta esto a la gente de Invivienda? Directamente, quizás no en el bolsillo, pero sí en la conciencia.
Ver una injusticia tan grande, una falta de respeto tan brutal, hace que uno se cuestione muchas cosas.
En el Ensanche Ozama, doña Altagracia, con su mano en el pecho, nos dijo: "Dios mío, qué falta de humanidad. Eso no se le hace a nadie, ni a un animal."
"Uno aquí tiene sus problemas con la luz y la comida", comentó Pedro, un colmadero de Los Trinitarios, "pero esto es peor. Te quitan hasta la paz de los muertos".
Se supo de buena fuente que en Sabana Larga, los comentarios no paran. "La gente está indignada", nos dijo un vecino. "Uno no puede creer que pasen esas cosas".
La situación en Medio Oriente siempre ha sido complicada. Pero estos eventos, donde la dignidad básica es pisoteada, resuenan de una manera especial.
Para la República Dominicana, estos conflictos lejanos tienen un peso. Nos recuerdan la fragilidad de la paz y la importancia de defender los derechos humanos.
Aunque estemos lejos, somos parte de un mundo interconectado. Lo que pasa allá, de alguna forma, nos afecta en la percepción global de justicia y orden.
La diáspora dominicana es grande. Muchos tienen familiares en países donde la estabilidad es delicada. Las noticias de conflictos pueden generar preocupación por sus seres queridos.
Además, nuestro país es un defensor de la paz y la soberanía. Estos actos son un recordatorio de por qué esos principios son tan importantes.
No se trata solo de política internacional, es de humanidad. De entender que el dolor y la falta de respeto tienen el mismo peso en cualquier lugar del mundo.
Este evento en Cisjordania es un llamado de atención. Un espejo para que SDE, y toda RD, reflexione sobre el valor de la vida y el descanso eterno.
¿Qué nos espera ahora? La condena internacional es previsible. Pero la herida en esa familia y en la conciencia global, eso es más difícil de sanar.
Desde El Farol al Día, seguiremos de cerca cómo se desarrolla esta situación. Porque aunque pase lejos, la injusticia no tiene pasaporte.
SDE Despega en conciencia, mirando más allá de nuestras calles. Porque el respeto a la vida y a la muerte debe ser universal.
Manténgase informado, porque el mundo sigue girando y las noticias, buenas o malas, siempre encuentran su camino hasta el barrio.
La próxima vez que vea las noticias, piense en Hussein Asasa. Piense en la dignidad. Piense en cómo un acto tan lejano puede tocar tan de cerca.