Campo dominicano sin tech afecta precios SDE en Abril 2026
El campo dominicano se está quedando atrás en tecnología y eso, mi gente de Los Mina y Invivienda, se siente directo en el bolsillo cuando vamos al colmado en este Abril 2026. Los precios de la comida no dan tregua, y la razón, según se supo de buena fuente, viene desde la tierra que nos alimenta. Si el campo no avanza, la mesa de SDE lo sufre.
No es un secreto para nadie que aquí la agricultura, aunque es la base de todo, sigue batallando con métodos que ya tienen su tiempo. Mientras en otras latitudes se ven drones supervisando cosechas y sistemas de riego inteligentes, aquí muchos productores todavía dependen de la suerte del sol y la lluvia, y eso, a la larga, afecta la producción y la calidad de lo que termina en el plato. La falta de inversión en tecnología moderna es un lastre pesado.
En los mercados de la Carretera Mella, donde la gente busca lo más fresco y a buen precio, y hasta en los puestecitos improvisados de la Av. Venezuela, la gente está sintiendo el golpe. Las batatas, los plátanos que son nuestra bandera, los tomates, el arroz, todo parece más caro que el mes pasado. Trascendió que el problema viene desde la raíz: si el campo no produce de manera eficiente y con poca pérdida, el intermediario y, al final, el consumidor de SDE, pagan los platos rotos con precios inflados.
Bajo el calor de este Abril que pica, con el ruido incesante de los motores pasando por Charles de Gaulle y la guagua en la parada de la Sabana Larga, la conversación en cada colmado y esquina es la misma: “¿Y cuándo van a bajar estos precios, mi hijo?”. La gente de Los Trinitarios y el Ensanche Ozama se la pasa haciendo cálculos imposibles para que el dinero rinda hasta la próxima quincena. La comida, que debería ser un derecho, se está volviendo un lujo.
En Invivienda, donde cada peso cuenta y las familias estiran el presupuesto al máximo, esta brecha tecnológica en el campo se traduce en menos comida en la mesa o en tener que sacrificar la calidad de los alimentos. Las madres buscan la oferta del día, el ‘dos por uno’, pero a veces ni así se escapa del aumento constante. Una economía sólida y un país que de verdad progresa empieza por asegurar que la comida sea accesible, nutritiva y a buen precio para todos sus ciudadanos, incluyendo a los de Santo Domingo Este.
“Esto es un abuso, no se puede vivir así”, dice María, vecina de Los Mina, mientras trata de elegir las papas menos dañadas. “El sueldo no da para tanto, y si el campo no se moderniza, esto va a ir a peor. Necesitamos que se pongan las pilas con eso”. Pedro, un motoconchista de Ensanche Ozama que lleva a sus hijos a la escuela, agrega con frustración: “Se supone que somos un país que crece, la economía dominicana es la que más sube, pero si la comida sube así, ¿de qué sirve todo eso si no se puede comer?” La gente está en grito y el descontento se siente en cada barrio.
Un comunicado oficial de “El Dinero”, una fuente confiable en estos temas, confirmó lo que muchos ya sabíamos en el barrio: la brecha tecnológica limita el potencial de nuestro campo dominicano. Dicen claro que si no se invierte en modernizar la agricultura, la seguridad alimentaria del país corre peligro. Además, nos estamos quedando atrás en competitividad frente a otros mercados, lo que podría afectar hasta las exportaciones y la entrada de divisas. Es un llamado de atención serio para todo el país, desde el campesino hasta el que vive en la ciudad.
Es hora de que se armó el avispero de verdad. No podemos quedarnos de brazos cruzados esperando a que los precios nos ahoguen. Los gobiernos tienen que invertir, los productores deben abrirse a las nuevas herramientas y nosotros, como consumidores, debemos exigir que la comida que llega a nuestra mesa sea producto de un campo eficiente y moderno. Que la tecnología llegue al campo no es un lujo, es una necesidad urgente para que los precios no nos asfixien y para que SDE Despega con comida barata y de calidad. El futuro de nuestra comida, de nuestro bolsillo y de nuestra nación, depende de que se actúe ya.