Arroz y Habichuelas SDE: Los Mina Paga Mas Caro en Abril 2026
Se armó el avispero en Los Mina y en todo Santo Domingo Este. El arroz y las habichuelas, la base de la comida de cada día, se han puesto por las nubes en este abril de 2026. La gente está en grito por el golpe que le está dando a la canasta familiar.
Desde hace semanas, los rumores corrían de boca en boca. Que si la cosecha, que si el costo del transporte, que si el dólar que no para. Pero ya no son rumores; es una cruda realidad que se siente en cada colmado y supermercado de SDE. Los bolsillos de los vecinos están vacíos.
Según los números que se manejan en el barrio, la libra de arroz premium, que antes rondaba los RD$35, ya se ve hasta en RD$50 en colmados de la Av. Venezuela y la Carretera Mella. Las habichuelas rojas, esas que no pueden faltar, subieron de RD$60 a RD$80 el paquete de una libra en el Ensanche Ozama. Es un atraco sin pistola.
El calor de abril aprieta, pero más aprieta el estómago. En las paradas de la Charles de Gaulle, entre el ruido de motores y el reggaetón, la gente no habla de otra cosa. Las amas de casa en Invivienda ya no saben qué inventar para estirar el presupuesto. El olor a fritura sigue, pero el arroz y las habichuelas son un lujo.
Esta subida pega directamente a los barrios más humildes de SDE. En Sabana Perdida y Villa Mella, donde cada peso cuenta, la situación es crítica. Si el arroz y las habichuelas, que son la comida del pobre y del no tan pobre, se disparan así, ¿qué le queda a la gente? Menos proteínas, menos nutrición, más preocupación.
"Esto es una burla, mi hijo. Con lo que antes compraba para la semana, ahora no me da ni para tres días", dice Doña Carmen, residente de Los Trinitarios de toda la vida, mientras intentaba escoger unas habichuelas en el Colmado La Esquina de Toño. "El Gobierno tiene que hacer algo, esto no es vida". Juan, un motoconchista de El Almirante, asegura: "Uno se mata trabajando para que la comida se lo lleve todo. Es pa' coger la calle".
Este panorama no es aislado, se supo de buena fuente que es parte de una inflación general que lleva meses castigando a la República Dominicana. Aunque el Banco Central hable de crecimiento, la realidad en las calles de SDE es otra. Los precios de los alimentos básicos no dan tregua, y la gente siente que el dinero cada día rinde menos. Es una preocupación nacional que se vive con mayor fuerza en nuestros barrios.
¿Qué nos espera para los próximos meses? La esperanza es que las autoridades tomen cartas en el asunto y busquen soluciones de verdad para que la canasta familiar no siga estrangulando a los dominicanos. Mientras tanto, en SDE, la gente se aprieta el cinturón y busca la forma de sobrevivir. El Farol al Día seguirá alumbrando la realidad, porque aunque el arroz y las habichuelas estén caros, la verdad no se puede vender. SDE necesita soluciones ya.
La verdad es que la situación con el arroz y las habichuelas es un termómetro. Si estos productos básicos están inalcanzables, es que algo grave pasa en la economía. No es un tema de lujo, es de necesidad. Es la base de la alimentación dominicana que está bajo ataque.
Los comerciantes, por su parte, dicen que no tienen de otra. Que los suplidores les suben el precio y ellos tienen que repercutirlo. "No queremos vender caro, pero si no lo hacemos, perdemos", explicó Pedro, dueño de un pequeño colmado en la Entrada de las Palmas. Es una cadena que afecta a todos, desde el importador hasta el consumidor final.
En las mesas de los hogares de Los Mina y Ensanche Ozama, la porción de arroz se ve más pequeña. Las habichuelas se rinden más. La creatividad en la cocina se vuelve una necesidad, no un pasatiempo. Es un golpe directo a la tradición y al bolsillo. La situación no da para más.
El Gobierno ha prometido medidas para controlar la inflación, pero la gente en la calle no ve los resultados. Los discursos no llenan la olla. Se necesita acción concreta, subsidios directos a productos básicos o control de precios para evitar la especulación que tanto daño hace. La gente de SDE lo exige.
La falta de agua por la sequía, aunque no directamente relacionada con el precio del arroz, sí afecta la cadena de producción agrícola. Esto crea un ambiente de incertidumbre que los especuladores aprovechan. Es un círculo vicioso que debe romperse.
Los residentes de Sabana Larga están preocupados por el efecto dominó. Si sube el arroz, ¿qué será lo próximo? ¿El aceite? ¿El azúcar? Ya la luz subió, la carne subió. Parece que no hay nada que se salve de este incremento descontrolado. La economía del barrio está en jaque.
Es vital que los organismos reguladores del gobierno, como Pro Consumidor, intensifiquen su vigilancia. Que salgan a las calles, que chequeen los precios en los colmados y supermercados de Santo Domingo Este. Que se aseguren de que no haya acaparamiento ni especulación. Los ciudadanos de a pie merecen protección.
El Farol al Día seguirá de cerca esta situación. La voz del barrio no se va a callar. Seguiremos informando sobre cómo esta crisis económica afecta a cada hogar en SDE. Porque la comida no es un lujo, es un derecho. Y en abril de 2026, ese derecho se está viendo seriamente amenazado. SDE Despega, pero los precios lo están frenando.