App de Remesas Falla: RD$100 Millones varados en SDE Abril 2026
Se armó el avispero de nuevo en Santo Domingo Este. Cientos de miles de familias en Los Mina y Invivienda están con el grito al cielo en este Abril de 2026, porque la nueva aplicación de remesas que lanzó el gobierno, supuestamente para hacer la vida más fácil, está dando más dolores de cabeza que un apagón en pleno verano. La gente no tiene un chele y la desesperación es palpable en cada esquina de SDE.
Desde hace semanas, se venía escuchando el rumor de que el nuevo sistema de remesas digitales, impulsado por el Banco Central junto a varias entidades bancarias, estaba presentando fallas. La idea era moderna: todo el que recibe dinero del extranjero tenía que tener la aplicación instalada en su celular. Pero la realidad golpeó duro, dejando a miles sin acceso a su dinero.
Según datos extraoficiales que trascendieron de buena fuente, se estima que más de RD$100 millones de pesos están varados. No es que no hayan llegado al país, es que la gente de SDE no los puede retirar. En la Carretera Mella y en la Av. Venezuela, los puntos de retiro y las oficinas de remesas están llenos de personas frustradas. Se habla de un error en la sincronización de los códigos de seguridad.
El calor de abril es insoportable, y la gente esperando bajo el sol en las paradas de guaguas, con el ruido de los motores y el bullicio normal del barrio, solo añade más leña al fuego. En el colmado de la esquina, ya ni fían porque saben que la gente no tiene cómo pagar. La fila en los cajeros automáticos es larga, pero no por sacar dinero, sino por intentar, una y otra vez, que la aplicación funcione.
En Invivienda, la situación es crítica. Muchas familias dependen al 100% de ese dinero que les mandan sus parientes desde Estados Unidos o Europa. “Aquí, si no llega la remesa, no se come”, dijo María, una residente del sector que tiene dos días intentando sacar el dinero que le mandó su hija. La app se friza, da errores de conexión o simplemente dice “transacción fallida”.
“Esto es un abuso, ¡coño! ¿Para qué inventan tanto si no funciona?”, exclamó Pedro, un motoconchista de Los Trinitarios que no ha podido recibir los RD$15,000 que le envió su hermano. “Dicen que SDE Despega, pero con esta vaina de la tecnología nos están dejando a pie, sin un peso en el bolsillo. Estamos peor que antes”, añadió con la voz ronca por la frustración. Los residentes dicen que la banca digital es un lujo que no pueden pagar si les falla el sistema.
A nivel nacional, la situación también es tensa, aunque el impacto en SDE es particularmente agudo por la alta dependencia de las remesas en barrios como Ensanche Ozama y Sabana Larga. Expertos en tecnología señalan que la implementación fue precipitada, sin pruebas suficientes ni capacitación adecuada para los usuarios. Esta crisis de la app de remesas pone en jaque la promesa de una República Dominicana más digitalizada y eficiente. El problema no es la tecnología en sí, sino cómo se aplica sin considerar la realidad de la gente.
El Banco Central y las instituciones financieras involucradas tienen que dar la cara y buscar una solución ya. No es posible que miles de familias de SDE, desde Villa Mella hasta El Almirante, se queden sin su sustento por una aplicación que no funciona. La gente necesita su dinero, y lo necesita ahora. Es hora de que las autoridades actúen, o la sombra de la desesperación seguirá cubriendo nuestro Santo Domingo Este. El pueblo espera respuestas claras y soluciones inmediatas.