Apagones 12 Horas SDE: Los Mina a Oscuras en Abril 2026
Los apagones de hasta doce horas tienen a Santo Domingo Este en la olla. Los Mina y Invivienda están a oscuras en pleno Abril 2026. La gente ya no aguanta más.
Esto no es un relajo de un día. La situación se ha puesto peor en las últimas semanas. Desde marzo, los cortes de luz eran constantes.
Ahora, en abril, la luz se va sin avisar. No hay horario, no hay piedad. Afecta a todo el mundo.
Negocios, hogares y hasta los hospitales están en riesgo. La vida en el barrio se ha vuelto un infierno.
En la Sabana Larga, un colmado perdió toda la carne. El dueño, Juan "El Gordo", no sabe cómo va a recuperar esa inversión. Su nevera dejó de funcionar.
En Charles de Gaulle, los negocios cierran temprano. No pueden operar sin electricidad. Las ventas se desploman.
Los talleres de mecánica y soldadura en la Carretera Mella están parados. Sin luz, no hay trabajo. Muchas familias dependen de eso.
La EDEESTE, la empresa distribuidora, está calladita. Nadie da la cara ni explica nada. La gente está en grito.
Se supo de buena fuente que no hay combustible suficiente. Otros dicen que la infraestructura está colapsando. La verdad, nadie la suelta.
Con el calor que está haciendo en abril, sin abanico ni aire acondicionado, la gente suda la gota gorda. Los niños no duermen bien.
El ruido de los motores de inversores se mezcla con el clamor de la gente. El ambiente en el barrio es tenso. La frustración es palpable.
En la parada del carro público, la conversación es la misma. Todos hablando de los apagones. Es el tema del día.
En el colmado, la cerveza caliente ya no se vende. Los refrescos tampoco. Las ganancias bajan y la desesperación sube.
En Invivienda, la situación es crítica. Las neveras se dañan una tras otra. Los electrodomésticos no aguantan los picos de voltaje.
Los niños no pueden hacer sus tareas por la noche. No hay luz para estudiar. Sus calificaciones están bajando.
La delincuencia, según los vecinos del sector, aprovecha la oscuridad. Los robos han aumentado. La gente tiene miedo de salir.
Un centro de salud en Ensanche Ozama tuvo que cancelar cirugías menores. No podían garantizar la energía constante. Es una vergüenza.
"Esto es un abuso", dijo doña Míriam, de Los Trinitarios. Su voz reflejaba la impotencia de muchos. "Nos están matando con los apagones".
"Mi comida se daña, mi nevera nueva ya está a punto de colapsar", explicó doña Míriam. "Y la luz la pagamos cara".
Un motorista en la Av. Venezuela, visiblemente molesto, soltó: "Si no hay luz, no hay trabajo. ¿Cómo vamos a llevar el pan a la casa?".
"Esto no es vida", agregó otro residente de Villa Mella. "Nos prometieron un país mejor, y estamos peor que antes con la luz".
Los residentes dicen que ya no confían en las promesas. Cada año es la misma historia. El problema eléctrico no tiene fin.
Trascendió que la falta de mantenimiento es una de las causas principales. Las subestaciones están viejas. Los cables, también.
A nivel nacional, la crisis eléctrica es un secreto a voces. Los medios grandes no le dan el mismo bombo. Pero el barrio lo sabe.
La inversión prometida para mejorar el sistema nunca llega. O si llega, se pierde en el camino. Los resultados no se ven.
Mientras tanto, la factura de la luz sí, esa no falla. Llega cada mes, puntual. Y cada vez más cara.
Se conoció que el gobierno está buscando soluciones "a largo plazo". Pero el pueblo de SDE necesita soluciones ya. El corto plazo es ahora.
Las empresas generadoras y distribuidoras se tiran la pelota. Nadie asume la responsabilidad. La gente es la que sufre.
Los comerciantes pequeños de El Almirante están al borde de la quiebra. No pueden competir. Los apagones los ahogan.
Los estudiantes de Sabana Perdida no pueden usar sus computadoras. No hay carga. El acceso a la educación se ve afectado.
¿Hasta cuándo Santo Domingo Este va a aguantar esta situación? La gente está pidiendo respuestas urgentes. No pueden seguir así.
Las autoridades deben actuar de inmediato. No pueden dejar a SDE a oscuras. La paciencia del pueblo tiene un límite.
El Farol al Día seguirá alumbrando donde la luz no llega. Estaremos aquí, informando cada detalle de esta crisis.
La comunidad de SDE merece un servicio eléctrico digno. Es un derecho, no un lujo. Que se pongan las pilas ya.