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Economía

Aceite Disparado SDE: Familias Los Mina Sufren en Abril 2026

📅 3 de junio de 2026
✍️ Ana María Castillo
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Economía dominicana Aceite Disparado SDE: Familias Los  - El Farol al Día
Economía dominicana Aceite Disparado SDE: Familias Los - El Farol al Día — El Farol al Día
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Se armó el avispero en cada colmado y supermercado de Santo Domingo Este, desde Los Mina hasta Invivienda y el Ensanche Ozama. El aceite de cocinar, ese que no puede faltar para el desayuno, el almuerzo o la cena en ninguna casa dominicana, subió de golpe sin previo aviso. La gente está en grito por el nuevo precio, que ha dejado a más de uno con la boca abierta y la cartera vacía. No es un lujo, es una necesidad básica para la alimentación diaria, y ahora se ha vuelto inalcanzable para muchas familias trabajadoras de SDE. Esta alza repentina es un golpe duro que nadie esperaba en este Abril 2026.

No es un secreto para nadie que la canasta básica familiar viene apretando el bolsillo de la gente desde hace meses, dejando a muchos sin respiro. Ya vimos cómo los huevos se fueron por las nubes en enero, y la carne de cerdo que se disparó en febrero, obligando a las familias a buscar alternativas más baratas. La luz subió su tarifa, el alquiler de las viviendas no perdona a nadie, y ahora, en pleno Abril 2026, el aceite de cocinar se une a la lista interminable de productos inalcanzables. Esta situación ya tiene a los dominicanos de Santo Domingo Este al límite de su paciencia y de su capacidad económica. Cada día es un nuevo reto para llegar a fin de mes.

Según se supo de buena fuente entre los propietarios de varios colmados y pequeños supermercados en la concurrida Carretera Mella y en la dinámica Avenida Venezuela, la situación es crítica y los márgenes de ganancia se han reducido al mínimo. El galón de aceite de cocinar, que apenas hace un par de semanas se conseguía por unos RD$450 o RD$480, ahora se está vendiendo a precios que rondan los RD$600 y hasta RD$650 en algunos establecimientos, dependiendo de la marca y la zona. La libra de ese mismo aceite, que antes era una opción más económica para muchos hogares que no podían comprar el galón completo, pasó de RD$70 a RD$120 en cuestión de días, lo que representa un aumento brutal de más del 70%.

En Los Trinitarios, específicamente en la calle Principal, el dueño del colmado “El Buen Vecino”, Don Miguel, nos confirmó con resignación que “los distribuidores nos subieron los precios de un día para otro, sin dar mucha explicación, y nosotros no podemos perder el capital. Tenemos que venderlo más caro, y la gente se queja, claro que sí, pero ¿qué hacemos? No podemos regalarlo”. Esta es la dura realidad que enfrentan comerciantes y consumidores por igual en Santo Domingo Este.

Con el calor de abril pegando fuerte y el ruido incesante de los motores, los conchos y el tráfico pesado en la Charles de Gaulle, la noticia del aceite corre como pólvora de boca en boca, generando un nuevo tema de preocupación. En la parada del carro público, bajo el sol implacable, la gente no habla de otra cosa que no sea cómo van a hacer magia para estirar la quincena. En cada colmado de la esquina, el tema de conversación obligado entre los clientes es el precio del aceite, y cómo afecta directamente a la hora de preparar el mangú del desayuno o el pescado frito del almuerzo.

Las doñas se quejan amargamente mientras compran el plátano o la yuca, los jóvenes miran los estantes con desilusión al ver los precios, y los colmaderos se encogen de hombros, resignados a ser los mensajeros de las malas noticias. El ambiente general es de profunda preocupación y de una impotencia que se siente en cada rincón del barrio, desde Villa Mella hasta Sabana Larga.

En Invivienda, las amas de casa son las que más lo sienten en su día a día, pues son las encargadas de llevar el sustento a la mesa. Doña Ana, una residente de toda la vida del sector Los Tres Brazos, con una expresión de cansancio en su rostro, nos preguntaba con desesperación: “Si no hay aceite, ¿cómo freímos el plátano para el desayuno de los muchachos, o el pescado para el almuerzo? Ya no es solo la carne, ahora es el aceite. Cada vez es más difícil cocinar lo básico y alimentar a la familia con dignidad y un mínimo de sabor”.

La situación se repite con idéntica crudeza en Sabana Perdida y El Almirante, donde las familias de bajos recursos ven cómo sus opciones para la alimentación se reducen cada vez más. Cocinar con menos aceite no es solo una cuestión de sabor o de tradición culinaria, sino de la forma en que se alimentan los dominicanos, y esta medida impacta directamente la calidad de vida de la gente. Es una modificación forzada de la dieta familiar.

Las reacciones en la calle no se hicieron esperar y reflejan la desesperación generalizada. “‘Esto es un abuso, de verdad. Uno se levanta cada mañana y siempre hay algo nuevo que subió de precio, ¿hasta cuándo vamos a aguantar esto?’, nos dijo Pedro ‘El Rápido’, un motoconchista que trabaja sin descanso en Sabana Larga, mientras esperaba un cliente en la parada. ‘Con los chelitos que uno se busca en el día a día, ya no da para nada. Es una lucha diaria, de verdad que sí, y las autoridades no hacen nada’, añadió con frustración.”

“‘Cuando uno va al colmado, es un golpe tras otro, un susto nuevo cada vez’, expresó Juana de la Cruz, vecina del sector Villa Mella, con la voz quebrada. ‘Parece que nos quieren ver comiendo solo yuca hervida y sin sazón. ¡Qué barbaridad! Esto no hay quien lo aguante ya’, comentó indignada. Los residentes dicen que la situación es insostenible y piden a las autoridades que tomen medidas concretas y efectivas, no solo promesas vacías que se las lleva el viento. La paciencia del barrio se está agotando.”

Expertos económicos en la capital y en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), así como analistas de mercado, hablan de factores internacionales complejos que están influyendo en esta alza desmedida. Mencionan el aumento del precio de la palma aceitera en mercados asiáticos como Malasia e Indonesia, que son los principales productores mundiales, sumado a la devaluación de algunas monedas fuertes frente al dólar estadounidense, lo que impacta directamente el costo de importación para República Dominicana. También se habla de problemas logísticos, interrupciones en la cadena de suministro global y un aumento en los costos de transporte marítimo que encarecen cada eslabón hasta que el producto llega a SDE.

Pero para el bolsillo del dominicano de a pie, para la gente trabajadora de Los Mina, de Invivienda y del Ensanche Ozama, esas explicaciones técnicas suenan a chino, a problemas lejanos que no resuelven su hambre. Lo que importa es que el dinero rinde menos y que la mesa se hace más difícil de llenar cada día. El contexto macroeconómico global se traduce en un problema microeconómico severo y tangible para cada hogar en Santo Domingo Este, afectando directamente su calidad de vida.

El Farol al Día seguirá de cerca esta situación que ahoga a miles de familias en Santo Domingo Este y en todo el Gran Santo Domingo. ¿Qué hará el gobierno para frenar esta escalada imparable de precios en los productos básicos, especialmente en un artículo tan fundamental como el aceite de cocinar? Los residentes de SDE esperan respuestas claras y soluciones urgentes que se traduzcan en un alivio real y palpable para su economía familiar. Dejen sus comentarios en nuestra web y redes sociales, su voz es la nuestra y juntos podemos hacer que se escuche en los pasillos del poder. La lucha por un precio justo en el aceite y en toda la canasta básica continúa, y El Farol al Día estará ahí para contarlo.

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