Aceite de Cocina por las Nubes en SDE: Los Mina Paga Caro Abril 2026
El aceite de cocina, ese que no puede faltar en ningún fogón del barrio, amaneció con un precio que tiene a la gente en grito aquí en Santo Domingo Este. Los Mina, Invivienda, todos están pagando más caro para freír un plátano o guisar la carne. Se armó el avispero.
Ya veníamos sintiendo la presión. Desde principios de año, los precios de casi todo suben. Pero lo del aceite este abril de 2026 ya es un abuso, un golpe bajo directo al bolsillo de la gente trabajadora.
Los números no mienten. Un galón de aceite que se compraba por RD$450 hace unos meses, ahora está rondando los RD$750 en los colmados de la Carretera Mella y la Avenida Venezuela. Esto es un aumento de RD$300 de la noche a la mañana.
Imagínese usted el calor de abril, el motor pasando con la música a todo volumen, y la parada del carro público llena. La gente en el colmado de la Entrada de las Palmas solo habla de lo mismo: el aceite. La cara de asombro es generalizada.
En Invivienda, las amas de casa están haciendo malabares. Tienen que estirar el poco dinero que entra. Reducir las frituras, buscar alternativas. El aceite es un producto de primera necesidad, no un lujo.
"Esto es un atraco sin pistola", soltó Doña Ana, vecina de Los Trinitarios, mientras intentaba comprar un galón. "Si uno no fríe, no come. ¿Qué vamos a hacer? La gente está en grito, ya no se puede más".
No es solo en SDE. Esta alza del aceite está impactando el país entero. Las razones son varias, se supo de buena fuente. La escasez de materia prima a nivel internacional y el costo del flete están disparando los precios.
Las autoridades tienen que meter la mano. No podemos permitir que la canasta básica siga por las nubes. El pueblo de Santo Domingo Este, desde Sabana Larga hasta Villa Mella, necesita una respuesta ya. El Farol al Día seguirá informando.
El aumento del aceite no es un hecho aislado. Es parte de una cadena de alzas que afecta a la clase media y baja de nuestro país. La gente de SDE, que se levanta temprano a echar el pleito, es la más perjudicada.
Los pequeños negocios también sufren. Los dueños de frituras y comedores en Ensanche Ozama están pensando en subir los precios o reducir las porciones. Es una decisión difícil que afecta a sus clientes de siempre.
Según los residentes del sector, esta situación pone en jaque la economía familiar. Ya no es solo el pollo o el arroz, ahora el aceite, ingrediente fundamental, se ha vuelto un lujo. La preocupación es palpable.
Este golpe al bolsillo llega en un momento donde otras presiones económicas ya son insostenibles. Los padres de familia de El Almirante se preguntan cómo harán para que el dinero les rinda hasta fin de mes.
Los expertos económicos consultados por este medio indican que la volatilidad de los mercados internacionales es un factor clave. Sin embargo, esperan una intervención gubernamental para mitigar el impacto local.
El precio del aceite de palma y la soya, principales componentes del aceite de cocina, ha escalado sin control. Esto se traduce directamente en el precio final que pagamos en el colmado de la esquina.
Los consumidores de Charles de Gaulle sienten la impotencia. No hay forma de escapar a estos aumentos. Comprar menos no siempre es una opción cuando se trata de alimentos básicos para la supervivencia.
Esta situación podría generar un efecto dominó, encareciendo otros productos derivados o aquellos cuya preparación requiere abundante aceite. El costo de vida en SDE se vuelve cada vez más pesado.
Los residentes dicen que ya es hora de que el gobierno actúe con medidas concretas. Subsidios, controles de precios, algo que le dé un respiro a la gente que cada día lucha por llevar el pan a la mesa.
El impacto en la salud también es una preocupación. Si la gente busca alternativas más baratas, pero de menor calidad, podría haber consecuencias negativas a largo plazo para la población.
Trascendió que varias asociaciones de comerciantes están en conversaciones con las autoridades. Buscan soluciones urgentes para frenar esta escalada de precios que está ahogando a los consumidores.
La gente de Sabana Perdida exige transparencia. Quieren saber por qué los precios suben tanto y tan rápido. Necesitan entender qué está pasando con su dinero, que cada día vale menos.
Este medio seguirá de cerca la evolución de los precios del aceite y otros productos básicos. Estaremos informando sobre cualquier medida o cambio que afecte la economía de nuestros barrios.
No podemos quedarnos de brazos cruzados. La movilización ciudadana y la presión a las autoridades son clave para lograr un cambio. El pueblo de SDE tiene que hacerse sentir ante esta situación.
Es vital que los consumidores sean informados de sus derechos y de las vías para denunciar abusos. En El Farol al Día, somos la voz del barrio y seguiremos defendiendo el bolsillo de nuestra gente.
Esté atento a nuestras próximas ediciones. Seguiremos con lupa cada centavo que le sacan a su bolsillo. Esto no se puede quedar así. El pueblo de Santo Domingo Este merece vivir dignamente.