Abinader sube, pero bolsillo SDE no aguanta más Abril 2026
Se armó el avispero en Santo Domingo Este. La gente de Los Mina y Invivienda está clara: el Presidente Abinader se mantiene fuerte en las encuestas, pero aquí abajo, en el barrio, el costo de la vida y la delincuencia nos tienen con la soga al cuello. Esto es lo que soltó la encuesta Gallup en Abril 2026.
Desde que Abinader llegó al Palacio en 2020, la gente de SDE ha visto de todo. Ahora, a dos años de que termine su segundo mandato, la cosa está rara. Él sigue con buen respaldo, con un 51.7% que lo ve como "buen presidente", según Gallup para Diario Libre.
Pero que nadie se equivoque. Aunque la imagen del Presidente aguante, la realidad en las calles de Charles de Gaulle y la Carretera Mella es otra. La misma encuesta dice que el 62.9% de la gente ve la economía nacional "mala o muy mala". Y ni hablar de la seguridad, que el 55% dice que va de mal en peor.
Aquí en SDE, el calor de abril no es lo único que nos quema. La parada del carro público está más cara, el arroz en el colmado de Sabana Larga subió otra vez, y el pollo ni se diga. Cada día es una lucha para el dominicano de a pie, el que vive en Ensanche Ozama y se fajó a pagar sus cosas.
En Invivienda, por ejemplo, la gente siente el golpe doble. Los precios de los materiales de construcción están por las nubes, paralizando sueños de arreglar la casita. Y la inseguridad hace que la gente tenga miedo hasta de sentarse en la acera por las noches. La plata no da, y la paz tampoco.
"Aquí en Los Mina, uno se levanta a trabajar y no sabe si va a volver con lo del día," dice Doña Ana, vendedora de fritura. "El Presidente quizás esté bien en su oficina, pero aquí, en la calle, el costo de la vida nos está matando. Y los atracos, ¡ay Dios mío! Es un grito la gente."
Este fenómeno es viejo en América Latina, que el pueblo separe al líder de la situación. Abinader se mantiene, apoyado en el turismo, la educación y las obras. Es verdad, se ven puentes y el Metro se ha expandido, pero eso no llena la nevera en Villa Mella ni paga la luz en El Almirante.
La verdad es que, aunque Abinader conserve su capital político, el margen de tolerancia se acabó. La gente de Santo Domingo Este necesita sentir que su bolsillo respira y que sus hijos pueden jugar tranquilos. El gobierno tiene un reto grande: que la economía y la seguridad de SDE despeguen de verdad.