70% Negocios SDE Pende Hilo: ¿Adiós Efectivo en Los Mina 2026?
El avispero se armó en Santo Domingo Este con la nueva vaina de los pagos digitales. En Los Mina y Invivienda, la gente está en grito. Una nueva directriz bancaria en abril de 2026 tiene a los colmados y negocios pequeños con el agua al cuello. Se supo de buena fuente que quieren meter a todo el mundo en el sistema digital. Pero, ¿a qué costo para el bolsillo de la gente? Esto es un golpe bajo para la economía del barrio, que siempre ha funcionado con la “efectiva”.
Desde hace un tiempo, el gobierno venía empujando la formalización. Hablaban de transparencia, seguridad y modernización. Pero la realidad en la calle es otra. Muchos pequeños comerciantes no tienen ni cuenta de banco. Menos aún saben manejar un Verifone o una app de pago. La idea sonaba bien en el papel, pero choca con la vida real de la gente humilde. El que vende plátanos fritos en la esquina o la señora de la fritura en la Entrada de las Palmas, ¿cómo se va a digitalizar?
Los detalles duelen. Según trascendió, una circular del Banco Central de la República Dominicana está apretando las tuercas. Exige a casi todos los comercios aceptar pagos electrónicos. Esto incluye las comisiones por transacción y el costo de alquilar o comprar los equipos POS. En Charles de Gaulle y Ensanche Ozama, los dueños de negocios ya sacan cuentas. Un 2% o 3% por cada venta, más el alquiler del aparato, les come la ganancia. Para el que vive del día a día, eso es una barbaridad.
Abril de 2026 ha llegado caluroso, como siempre. El ruido de los motores y el corre-corre en la parada del carro público de la Carretera Mella no para. En los colmados, donde la gente se fía y compra con la esperanza de pagar el fin de semana, la cosa está tensa. Los dueños sudan más que por el calor. No es solo vender; ahora tienen que pensar en cómo van a cobrar. La gente del barrio está acostumbrada a pagar con lo que tiene en el bolsillo, sin complicaciones ni aparatos raros.
Este cambio afecta directamente a la gente de Invivienda. Imagínate a Doña Carmen, que va al colmado con los chelitos contados. Si el colmadero le dice que solo acepta tarjeta y ella no tiene, ¿qué va a hacer? O el motorista, que vive de los viajes en efectivo. Si la gente empieza a pagar digital, ¿cómo le llega el dinero rápido para echar gasolina o llevar la comida a la casa? Se armó un lío que nadie esperaba, y el que pierde es el de abajo, como siempre.
Los testimonios del barrio no se hicieron esperar. "Esto es para matarnos a los pequeños", dijo Don Pedro, dueño de una bodega en Los Trinitarios. "Yo vivo de la venta de pan y leche. Si tengo que pagar comisión por cada venta, ¿qué me va a quedar? Mi gente compra en efectivo, no con tarjeta". Otro, Juan el friturero, comentó: "Aquí en Sabana Larga, la gente quiere su frito con su juguito y pagarlo al instante. ¿Ahora me van a pedir una cuenta digital? ¡Eso no funciona aquí!". Los residentes dicen que es una medida que no entiende la realidad de SDE.
A nivel nacional, la cosa es más grande. Mientras la economía dominicana sigue creciendo fuerte, este tipo de medidas amplían la brecha digital. Muchos en el interior del país, y en zonas vulnerables de la capital, no tienen acceso a servicios bancarios formales. Querer empujar la digitalización sin una base sólida de educación financiera y acceso a tecnología asequible, es como pedirle a un ciego que maneje. Se conoció que varias asociaciones de pequeños comerciantes están pidiendo una revisión urgente.
¿Qué viene ahora para los comerciantes de SDE? La presión es fuerte. Algunos intentarán adaptarse, otros quizás cierren sus puertas. Los que no puedan, ¿volverán a la informalidad total, bajo la mesa? Las autoridades tienen que escuchar el grito social de Los Mina, de Invivienda, de todo Santo Domingo Este. No se puede modernizar a costa de ahogar al que menos tiene. Queremos que SDE despegue, pero con los pies en la tierra. Opine y comparta su historia: ¿cómo le afecta a usted esta nueva medida?