40% Comida se Pierde SDE: Golpea Bolsillo Los Mina en Abril 2026
En Santo Domingo Este, la gente ya siente el golpe. El 40% de la comida fresca que se produce se pierde antes de llegar a la mesa. Esto no es un cuento, es una realidad que hace más caro el plato de comida en Los Mina y Invivienda.
Este número alarmante salió a la luz en el XXI Congreso Internacional de Investigación Científica (XXI CIC 2026) del MESCyT. Lo que se sabía por la calle, ahora tiene cifras que asustan.
La doctora Evelina Quiroga, una especialista argentina, lo dejó claro: no es solo producir, sino cómo se produce, transporta y conserva. Imagínese, casi la mitad de lo que podría alimentar a nuestras familias en la Charles de Gaulle se va a la basura.
En este abril de 2026, con el calor apretando y los motores haciendo ruido en la Carretera Mella, ir al colmado es un martirio. La funda de plátanos, los vegetales, la yuca... todo parece estar por las nubes. Y mientras tanto, una gran parte de esa misma comida se daña.
Este desperdicio masivo golpea directo a los hogares. Significa menos comida de calidad para los niños de Invivienda. Menos dinero en el bolsillo para las madres del Ensanche Ozama que luchan por hacer el sancocho de cada día.
"Aquí en Los Trinitarios, uno ve cómo las cosas se ponen malas rápido", dice doña Carmen, vendedora de víveres. "Y después suben los precios. La gente está en grito por esto, no se puede con tanto abuso". Don Pedro, el colmadero de Sabana Larga, confirma: "Lo que se daña, hay que botarlo. Y eso es dinero que uno pierde, y al final, el cliente es el que paga".
La República Dominicana tiene un potencial agrícola inmenso, se supo de buena fuente. Pero si no se invierte en cómo guardar los alimentos, en transporte eficiente, en tecnologías que ayuden, de nada sirve tanto esfuerzo. Este problema frena que SDE Despegue de verdad.
Las autoridades y los productores deben meter mano. Desarrollar nuevas formas de conservar los alimentos, usar la tecnología para que no se pierda tanto. Es la única manera de que el bolsillo de las familias de SDE no siga sufriendo este golpe tan bajo. La comida es un derecho, no un lujo que se pierde en el camino.