30 Feminicidios en RD: Los Mina y SDE en alerta máxima este Abril 2026
La vaina está caliente en Santo Domingo Este. Los feminicidios tienen a SDE con el alma en un hilo. Con dos mujeres de 33 años muertas aquí mismo, la gente en Los Mina y Invivienda está en grito.
No es cuento de camino. El miedo es real, y se respira en cada esquina. El nuevo Código Penal trae penas duras, hasta 40 años de prisión. Pero el barrio se pregunta: ¿será suficiente?
La violencia contra la mujer no es nueva en el país. Pero este abril de 2026, la cosa se puso peor. Cerca de 30 casos a nivel nacional, y subiendo. Esto ha prendido todas las alarmas.
Alfredo Pacheco, el jefe de los Diputados, salió al frente. Dijo que el Congreso ya hizo su parte con el Código Penal nuevo, la Ley 74-25. Una ley que se bregó por más de 20 años.
Penas de 30 a 40 años pa' los que maten mujeres. Especialmente si es una menor, si está embarazada, o si ya había una orden de alejamiento. Ahí no hay perdón.
En la calle, el calor de abril es insoportable, pero más caliente está el ambiente por la inseguridad. En la parada de la Charles de Gaulle, la gente comenta la noticia. Los motores pasan raudos, pero el tema de conversación es uno solo.
En el colmado de la Sabana Larga, la doña del puesto está preocupada por sus hijas. "Uno no sabe ya ni qué esperar", soltó con la mirada perdida. La realidad golpea más fuerte que el sol.
¿Y cómo le cae esto a la gente de Invivienda o el Ensanche Ozama? La preocupación es general. Cada noticia de un feminicidio resuena, porque aquí todos conocen a alguien, o tienen a su mamá, hermana o hija. Se vive con un nudo en la garganta.
"No es solo la ley, es la mente de la gente que tiene que cambiar", soltó Doña Ana, una líder comunitaria de Los Trinitarios. Su voz se escuchaba cansada, pero firme.
"Aquí en El Almirante, los hombres tienen que entender que no son dueños de nadie", dijo un joven en el carro público, camino a la Carretera Mella. "Según los vecinos del sector, la cosa está fea y no hay quien pare esto si no hay educación de verdad".
La Raquel Peña, Vicepresidenta, ya lo había dicho: "El sistema ha fallado a la mujer dominicana". Pacheco, aunque defiende el trabajo del Congreso, reconoce que "no basta con las medidas que hemos tomado".
El propio Pacheco lo dijo claro: es un problema de cultura y educación. No basta solo con leyes. Esto es un tema que viene de la casa, de cómo se crían los hijos.
Hay 13 proyectos más en el Congreso para tratar de frenar esto en 10 años. Pero la realidad en la calle, en la Entrada de las Palmas o en Villa Mella, es que la gente está cansada de promesas. Quieren hechos.
Los feminicidios se han disparado un 36.4% en lo que va de año. Es un récord que nadie quiere celebrar. Las cifras son frías, pero el dolor es real y palpable en cada barrio de SDE.
El Congreso ha tipificado el feminicidio en el artículo 93 del nuevo Código Penal. Esto significa que matar a una mujer, sea quien sea, tendrá un castigo severo. Es un paso, pero la pregunta sigue ahí.
La pena máxima de 40 años se aplicará en casos extremos. Si la víctima es menor, si está embarazada, si el agresor estaba bajo los efectos de drogas o alcohol, o si ya tenía orden de alejamiento. Ahí no hay pa' dónde coger.
También si hay relación de pareja, antecedentes de violencia o si fue por recompensa. Los legisladores dicen que pensaron en todo. Pero la calle pide más que solo pensar.
La gente de SDE, desde Sabana Perdida hasta la Av. Venezuela, exige que las autoridades se pongan las pilas. No solo con leyes, sino con programas que lleguen a los jóvenes, que eduquen, que cambien la mentalidad.
Los ojos de SDE están puestos en lo que pasará. ¿Servirán las penas nuevas para bajar la ola de violencia? ¿Llegará la educación a tiempo para salvar vidas? El barrio espera respuestas, y sobre todo, espera que las mujeres puedan andar tranquilas.
Es hora de que SDE Despega, pero despegar de esta violencia que nos ahoga. Despegar hacia un futuro donde ninguna mujer tenga que vivir con miedo. Esa es la verdadera meta.
La comunidad, los vecinos, las madres, los padres. Todos están unidos en esta lucha. No solo por las víctimas, sino por las que quedan. Por las que merecen un futuro sin miedo.
El Farol al Día seguirá de cerca cada paso. Porque la voz del barrio no se puede apagar. La seguridad de nuestras mujeres es un derecho, no un privilegio.
La implementación de la Ley 74-25, aunque aplaudida, genera dudas sobre su efectividad real. La justicia, ¿llegará a tiempo para las mujeres de SDE? Es la pregunta que se hace todo el mundo.
No podemos permitir que estos casos sigan siendo una estadística. Cada mujer de Los Mina, Invivienda, o cualquier sector de SDE, merece vivir sin temor. La sociedad completa debe involucrarse.
El liderazgo congresual dice que apoya las reformas. Pero el verdadero cambio se verá en la calle. En la disminución de los casos, en la confianza que las mujeres tengan al salir de sus casas.
La lucha contra los feminicidios es una batalla de todos. Desde el gobierno hasta cada hogar. Solo así, con un esfuerzo conjunto, podremos ver un SDE verdaderamente seguro. Un SDE que pueda decir, con orgullo, que ha dejado la violencia atrás.